Escenario

El partido de tenis que se convirtió en un símbolo de la igualdad de géneros

La película cuenta la historia del famoso duelo deportivo de los años 70 entre el ex campeón Bobby Riggs y la joven tenista Billie Jean King.

Martes 28 de Noviembre de 2017

El 21 de septiembre de 1973, la por entonces número uno del tenis femenino, Billie Jean King, se enfrentó con el antiguo ganador de Wimbledon Bobby Riggs. Aquel mítico partido fue bautizado como "La batalla de los sexos" y fue vendido como un enfrentamiento entre machismo y feminismo. El duelo se convirtió en algo parecido a un plebiscito sobre la legitimidad de las mujeres para practicar deportes de competición y, en general, sobre sus derechos sociales. Esta es la historia que cuenta justamente "La batalla de los sexos", la película protagonizada por Emma Stone y Steve Carell que se estrena este jueves en Rosario. El filme fue dirigido por Jonathan Dayton y Valerie Faris, los realizadores de la exitosa "Little Miss Sunshine".

Convencido de que podría ganarle a cualquier mujer, a sus 55 años, el ex campeón Bobby Riggs desafió a la joven promesa Billie Jean King, de 29. En aquel momento, la exitosa deportista era una defensora acérrima de los derechos de la mujer, y justo antes de este evento se había negado a participar en un torneo en donde el ganador hombre recibía un premio monetario ocho veces mayor que el otorgado a la ganadora. "La batalla de los sexos" fue uno de los eventos deportivos televisados con más audiencia de todos los tiempos, alcanzando la cifra de 90 millones de espectadores en todo el mundo.

El partido, sin embargo, es sólo una parte de esta historia. Mientras la rivalidad entre King y Riggs alcanzaba su máximo apogeo, cada uno de ellos libraba batallas más personales y complejas fuera de la cancha. La militante King no abogaba solamente por la igualdad, sino que también luchaba por aceptar su propia sexualidad, mientras desarrollaba una íntima relación con Marilyn Barnett (Andrea Riseborough). Y Riggs, una de las primeras celebridades de la era de los medios de comunicación, lidiaba con su particular demonio, la ludopatía, a expensas de su familia y de su mujer Priscilla (Elisabeth Shue).

Un tema vigente

Emma Stone interpreta a Billie Jean King, un gran desafío después de haber ganado un Oscar y un Globo de Oro por su extraordinario trabajo en "La La Land". "Billie Jean generó un gran cambio en el mundo en muchos planos, porque fue un símbolo de la igualdad y de los derechos de los gays y las lesbianas", dijo la actriz en una entrevista con el diario "La Vanguardia". "Fue maravilloso poder contar la historia de una persona que ha logrado tanto, pero por otro lado es un poco triste que muchos de los temas de esta película todavía sigan teniendo tanta vigencia", apuntó Stone. "Hay algunos cambios más que positivos desde entonces, como que las mujeres puedan tener tarjeta de crédito sin que un hombre las tenga que avalar, y también hubo una medida que se aprobó justo después de esta batalla que especificaba que las mujeres tienen que ser por lo menos el 50 por ciento de los estudiantes en una universidad. Pero sigue habiendo una enorme falta de igualdad y una falta de pagos igualitarios en todas las industrias", destacó.

La estrella de 29 años reconoció que no sabía mucho sobre su personaje o sobre aquel mítico partido de 1973 antes de filmar la película. "Steve Carell siempre dice que fue como una final de un campeonato de fútbol, el que más gente siguió por la televisión desde la llegada del hombre a la luna", recordó. "Fue fascinante descubrir todos los detalles de esa época, todo lo que ocurría en el plano social y político a finales de los 60 y principios de los 70. También me impactó lo poderosa que era Billie Jean, y lo valiente que fue al marcharse de la Asociación Norteamericana de Tenis e iniciar su propia asociación con todas esas mujeres deportistas. Era la número uno del mundo y lo dejó todo porque quería crear un camino de igualdad para las mujeres, para que pudieran aspirar a recibir la misma cantidad de dinero que los hombres. Me sentí muy inspirada al aprender sobre ella", aseguró.

"Los cambios asustan"

Según la actriz, al mundo le cuesta aceptar la igualdad de los géneros porque "los cambios pueden asustar un poco, incluso si son positivos. Quedarse quieto suele ser más cómodo", afirmó. "Hay muchas razones por las que es tan difícil cambiar. Por un lado está la religión, que te dice cómo tienen que ser las cosas, y eso hace que te limites a cumplir. Uno nace con una sexualidad, o la descubre más tarde, pero uno no elige. Nada es tu elección. Y me parece que no hay ninguna duda de que todos somos completamente iguales. Pero hay una cultura que durante miles de años nos ha hecho creer que un sexo es más valioso que el otro. Es imposible cambiar esa mirada de la noche a la mañana. Si bien hemos avanzado bastante, nos queda aún mucho por hacer. Además, a veces lográs progresar, pero llega alguien al gobierno y tira todo para atrás. Es muy duro ver que pase algo así, pero a la vez, cuando ocurren esa clase de cosas, se genera un debate. Y eso es positivo", afirmó.

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