En el medio del campo, cerca de Venado Tuerto, un niño de 12 años tuvo en 1978 lo que se denomina "encuentro cercano" y desde entonces su vida cambió para siempre. Durante décadas se sintió sumido en el miedo, condenado a la soledad y la incomprensión de un entorno estigmatizante. La resolución a su dilema existencial llegó de la forma más insospechada, de la mano de un cineasta argentino que quiso mostrar su historia y convertirla en el documental "Testigo de otro mundo", con especialistas y líderes espirituales. El resultado se estrena mañana en cines.
Ya el trailer mueve las emociones. Y así promete ser el filme de Alan Stivelman, quien define a sus propias producciones como una especie de materiales terapéuticos, de apertura de conciencia. Tal fue la intención de su ópera prima "Humano", disponible en Netflix, donde narra de forma autorreferencial su viaje por Los Andes en la búsqueda de las razones de su existencia y la verdad sobre el origen del hombre.
El misterioso caso de Juan Pérez, quien hoy tiene 52 años, no tuvo gran repercusión mediática ni social, aunque sí era bien conocido en el ámbito ufológico. Las causalidades de la vida hicieron que Stivelman conociera en Rosario, mientras presentaba "Humano", al psiquiatra rosarino Néstor Berlanda y al antropólogo Diego Viegas, y a su equipo de trabajo de la Fundación Mesa Verde, quienes le contaron del misterioso caso de Venado Tuerto.
Así comenzó la producción de un material que da cuenta de una historia de vida y que intenta develar, tanto desde lo científico como lo espiritual, un episodio espectacular, cuyo relato se fue reconstruyendo a partir de regresiones mentales hechas a Pérez por Berlanda, e "interpretado desde otras voces, como las de tres sabios guaraníes de distintas etnias pero con miradas similares que participan del documental", comentó Stivelman.
"Durante años Juan estuvo estigmatizado, trabajando en estancias. El documental terminó teniendo un propósito sanador, porque en los dos años que llevó el rodaje y la edición, el protagonista pudo cerrar círculos, empezó a ver pares, recibió contención y ya no sintió miedo ni soledad. Y espero que su historia de vida también sea reveladora para otras personas, para los espectadores", auguró el director.
Para ello, "es preciso tener la mente abierta, porque la información que revela es contraparadigmática, está por fuera de lo establecido, es diferente a lo que se conoce a nivel de experiencias extraterrestres. Aquí se habla de estados ampliados de conciencia, de dimensiones, de arquetipos", adelantó Stivelman.
Sobre qué lo llevó a Stivelman a realizar films con un perfil "terapéutico, facilitador de apertura de conciencias", tal como él mismo los define, el director explicó que se siente "atravesado por este tipo de temáticas, a partir de una búsqueda personal: estoy haciendo películas para llegar a objetivos. Me escondí detrás de una cámara para acercarme a Juan, Berlanda, Vallée", éste último, un reconocido astrofísico que participó también en el documental. "Nuestras capacidades como humanos aún no las conocemos, y quizás el fenómeno Ovni esté ahí para desafiar nuestras propias leyes", agregó.
Palabras autorizadas
En afán por dar explicación al la misteriosa experiencia de Juan, que consistió en el contacto directo con un ser y con una especie de artefacto que en la jerga más cotidiana y fantástica podría definirse como un extraterrestre y su nave, Stivelman le da la palabra a tres líderes espirituales guaraníes (chamanes) de distintas etnias que interpretan el fenómeno, y de la misma manera le da intervención a estudiosos y especialistas de renombre internacional, que no necesariamente abordan la temática desde una óptica "extraterrestre" sino desde una mirada psicológica, multidimensional y que habla de impactos en la conciencia.
Es que además del equipo rosarino de profesionales estudiosos de este y otro tipos de fenómenos, el director de "Testigo de otro mundo" convocó nada menos que al doctor francés Jacques Vallée, que entre otras cosas es astrofísico, escritor, informático fundador de la red Arpanet (precursora de internet), colaborador de la Nasa en la cartografía de Marte y asesor del director Steven Spielberg en la película "Encuentros cercanos del tercer tipo". De hecho, Vallée inspiró uno de los personajes de este filme.
Stivelman destaca y valora especialmente la importante de la participación de Vallée en el documental, no sólo por su aporte de conocimientos sino porque el doctor francés "vino a Venado Tuerto en 1980 y conoció a Juan cuando tenía 14 años, por lo que ya lo conocía desde chiquito. En la película logramos un reencuentro entre ambos y en esta oportunidad Vallée pudo explicarle y darle la tranquilidad de que no es el único sino que a miles de personas en el mundo les pasó lo mismo. Y que no está solo", contó el director.
"Desde todo punta de vista la historia de Juan es una historia impactante y emocionante. Atravesó momentos muy duros desde sentirse solo, incomprendido, con miedo y muchas veces atormentado, su vida de alguna manera refleja situaciones por las que todos alguna vez hemos pasado lo que genera automáticamente una gran empatía con el personaje. Como médico psiquiatra puedo afirmar que vivió una experiencia real, que su relato es sincero y sin fisuras y esa experiencia le cambió su vida y la su entorno familiar más cercano", concluyó Néstor Berlanda.
El director le da la
palabra a tres líderes espirituales guaraníes para que interpreten el fenómeno