Escenario

El grupo preferido de la selección de Lio Messi trae su cumbia a Rosario

Los Totora presentan en Rosario un show con todos sus éxitos, mañana en el teatro Broadway. "La idea es que la gente baile con letras agradables al oído", afirman los músicos.

Jueves 09 de Julio de 2015

El grupo de cumbia más popular del momento llega a Rosario para repasar sus hits como "Márchate ahora" y "Me voy de aquí", que hicieron de su espíritu festivo, un sello distintivo de la banda. Lo cierto es que Los Totora surgieron en La Plata, un terreno signado por el rock e inimaginado para un grupo de cumbia. Sin embargo, el grupo conformado por Julián Bruno, Juan Quieto y los hermanos Juan Ignacio, Nicolás y Santiago Giorgetti se conoció en la escuela secundaria y desde 2003 comenzó a ensayar en lo que serían sus futuras canciones. Desde su nacimiento hasta hoy, el conjunto creció hasta quedar formado por 14 integrantes que hacen de cada concierto una fiesta. Y no será la excepción en el show que darán mañana, a las 21.30, en el teatro Broadway, donde repasarán canciones de su último disco "Sin mirar atrás".

El grupo que ya lleva 4 álbumes editados, explotó mediáticamente luego de tocar en la concentración de la Selección Argentina de Fútbol durante el mundial de Brasil 2014 por pedido de los jugadores. Entre sus temas más conocidos está "Márchate Ahora", que cuenta con más de 10 millones de reproducciones en YouTube y cuyo video revoluciona las redes sociales por contar con la participación de varias figuras del espectáculo y el deporte de Argentina. Antes del show en Rosario, Juan Ignacio "Juani" Giorgetti habló con Escenario sobre el boom del grupo; su difícil despegue desde la clase media hasta convertirse en la cábala de la selección argentina.

—¿Cómo va a ser el show de este viernes en Rosario?

—Es un show especial porque va a ser en un teatro. El repertorio es para toda la familia así que apuntamos a que puedan bailar desde los más grandes hasta los más chicos. Vamos a terminar de presentar nuestro último disco "Sin mirar atrás" porque ya estamos grabando el nuevo. Prefiero los shows de teatro porque tenés un feedback más cercano con la gente. Además, tenés más tiempo para tocar y podés hacer una sección de temas más tranquilos. El teatro tiene ese toque especial que una fiesta o boliche no te lo da. El teatro tiene magia en la estructura, desde la platea hasta el telón, la gente que se para a bailar, es único.

—De La Plata salieron bandas como Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Virus, Estelares, Guasones. Es un lugar que siempre se caracterizó por el rock. ¿Les costó ganarse un lugar en la agenda tan dominada por el rock?

—La cumbia nos gusta desde muy chicos. Escuchábamos Leo Mattioli, Los Charros, Nueva Luna, Trinidad. La Plata es una ciudad muy familiarizada con el palo del rock y en ese momento, cuando quisimos entrar con la cumbia a diversos sectores acá en La Plata nos costó muchísimo. En los primeros años recibimos muchos "no". Pero gracias a Dios ese prejuicio de "no a la cumbia y sí al rock" se fue rompiendo y empezamos a tocar en teatros, boliches y microestadios. La gente escucha de todo. Hay muchos hipócritas que te dicen "no escucho cumbia" y a las 3 de la mañana los ves en el medio de un trencito (risas).

—Se diferencian de otras bandas del género por hablar de amor en vez de temas como la droga. ¿En qué te inspirás para componer las canciones?

—Compongo las letras con mi hermano Nicolás, que es el bajista y director de la banda. Creo que cuando uno hace una canción debe tener la responsabilidad y la consciencia de que está dando un mensaje que mucha gente la toma como una verdad. Por eso hablamos de amor y cosas positivas. La idea es que la gente baile con letras agradables al oído. Y tratamos de diferenciarnos de otros sectores que tiene esta movida que hablan de la droga, el alcohol y la delincuencia. Hay tipos que te agarran como ídolo y vos le estás cantando: "Chupá, fumá, somos los dueños del pabellón".

—¿Ser un grupo cumbiero de clase media les jugó en contra en algún momento?

—La discriminación en el ambiente se vive desde varios lugares. Se dice que el pibe que toca en la bailanta no puede venir a tocar al boliche del centro, pero si una banda como nosotros va a tocar a un boliche de barrio capaz que nos dicen "Chetos, bájense del escenario". Es un tema muy delicado. Nosotros defendemos nuestro estilo.

—Fueron la banda que le cantó a la selección en la previa del mundial. ¿Cómo vivieron esa experiencia?

—Hace mucho que no nos tomábamos vacaciones, entonces decidimos ir al Mundial pero como hinchas, no a trabajar, aunque nos llevamos los instrumentos. Después del segundo partido recibí un llamado de Marcos Rojo, que es amigo mío del barrio. El me contó que con la selección nos escuchaban mucho, no al punto de lo que nos enteramos después, que éramos como una cábala. Marcos me dijo: "Leo me dijo si pueden venir a tocar". Ahí mismo agarramos el micro y fuimos para allá. ¡Estuve 10 kilómetros convenciéndolos de que era verdad! Cuando llegamos estaban todos los jugadores con sus familias esperándonos, habían armado un escenario y todo. A partir de ese día hicimos una relación de amistad con Angel Di María, el Kun Aguero y Marcos. Fue una experiencia increíble. Son pibes normales, pero acá en Argentina piensan que son superhéroes y les reclaman cosas. Ellos son excelentes personas que tratan de hacer lo mejor. Pero estamos en un país exitista donde les reclamamos a ellos la felicidad que no podemos tener en nuestras vidas.

Un presente inesperado

Desde sus comienzos en 2003 hasta hoy, Los Totora supieron conquistar a sus fans. Ante el éxito del grupo predomina la sensación de sorpresa ya que ninguno esperaba que lo que comenzó como una reunión de amigos terminara en una banda profesional. “Seguimos teniendo la misma esencia pero con más responsabilidad. Ni el más optimista de nosotros se imaginaba un presente como el de hoy”, destacó Juani.

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