Escenario

El futuro ya llegó (y es bastante terrible)

La miniserie de HBO se convirtió en la gran revelación del año. ¿Por qué atrapa tanto su visión oscura de la próxima década?

Domingo 01 de Septiembre de 2019

Para algunos es la serie del año. Una miniserie "tapada" que resultó una revelación. "Years And Years" se estrenó por HBO a fines de junio pasado y terminó dos meses después (ahora sigue disponible en Flow). Sin embargo, se sigue hablando de esta coproducción entre HBO y la BBC como si estuviese en pleno desarrollo, esperando algún oscuro capítulo final. Se habla porque "Years And Years", aunque tiene lugar en un futuro distópico, sucede en una especie de presente continuo. O un presente de continuos desastres, mejor dicho. Justo ahora, en las redes sociales, la gente sube fotos de los incendios en el Amazonas y les prende el hashtag #YearsAndYears. O reproducen cualquier declaración disparatada de Donald Trump o Jair Bolsonaro y las etiquetan con el nombre de la miniserie. Y ni hablar de cualquier indicio de crisis financiera global o de "corralito". Eso también es muy "Years And Years".

Eso de que "el futuro ya llegó" no es sólo una frase hecha para esta serie creada por el transgresor Russell T. Davies (el hombre detrás del éxito de "Doctor Who" y las brillantes "Queer As Folk" y "The Second Coming"). La miniserie imagina un futuro en donde hasta el más experimentado va a terminar trabajando mil horas por día como cadete de Glovo o Rappi, donde una ultraderecha nazi disfrazada de "vecino común y apolítico" va a llegar hasta lo más alto del poder, donde los inmigrantes van a ser perseguidos y encarcelados hasta por guiñar un ojo y donde las tarifas de luz y gas van a ser sencillamente impagables. Ya desde el primer capítulo (son seis en total) es muy fácil entender por qué la historia escrita por Davies generó una identificación inmediata en el público, y ni hablar en esta parte del mundo, donde si es por ciertas miserias y asuntos turbios estamos incluso adelantados en el tiempo.

¿Una telenovela? Davies despliega su futuro a través de la historia de los Lyons, una familia de clase media de Manchester. Y los retrata desde 2019 hasta 2034, mientras Gran Bretaña, Europa y el mundo arden por las tensiones del Brexit, un segundo mandato de Trump y una escalada de conflictos entre EEUU y China. "«Years And Years» es una telenovela. Me lo hubiesen avisado", escribió un crítico en Twitter en tono despectivo. Y sí: en la familia Lyons hay amores, solidaridad, infidelidades, y rencores. Esto no es ciencia ficción apocalíptica al estilo "Blade Runner". Esto es más cotidiano, está a la vuelta de la esquina, y las vivencias de los Lyons refuerzan esa cercanía, al mismo tiempo que las redes de afecto amortiguan los golpes de un tiempo desesperanzador.

La familia protagonista es amplia, pero se podrían definir tres personajes centrales: Edith, una activista aguerrida (no del tipo romántico); Stephen, un asesor financiero que termina en la ruina cuando es estafado por el sistema bancario, y Daniel, un empleado público que se enamora perdidamente de un refugiado ucraniano que huye de las políticas homofóbicas de su país de origen.

Los personajes no dejan de ser estereotipos, aunque Davies deja ventanas a ciertos matices y contradicciones. El personaje aparentemente gris de Stephen (interpretado por Rory Kinnear), por ejemplo, condensa nuestros peores fantasmas. Ahí lo vemos gritar ante un banco que se quedó con su plata, cual corralito made in Argentina 2001, y pués, vencido hasta quedar sin nada por una crisis económica global, termina explotado por empresas de cadetería y expuesto a experimentos de las grandes farmacéuticas. No hay estallido dramático en el cambio brusco que sufre Stephen: hay resignación culposa y una voluntad ciega de recuperar lo perdido. No hay registro de la gravedad ni del daño, hasta que una tragedia mucho más personal lo sacude.

El tema del desarrollo de la tecnología está representado en el personaje de Bethany (la hija mayor de Stephen y su esposa Celeste), que pretende operarse para deshacerse de su cuerpo y convertirse en un ente completamente digital. Sin embargo, aunque algunos la anunciaron como "la nueva «Black Mirror»", esta miniserie no va por ese camino. Aquí la tecnología es apenas un puente para llegar a reflexionar sobre el campo de lo sociopolítico, que es donde realmente escarba y duele la serie.

Que se vayan todos. Más allá del esquema coral, hay un personaje de "Years and Years" que se ubica por encima de todos: es Vivienne Rook, una outsider de la política tradicional que va escalando posiciones hasta convertirse en Primera Ministra de una Inglaterra post Brexit. Vivienne Rook es tan insoportable como fascinante. Nunca sabremos si es por el convencimiento con que la interpreta Emma Thompson o por el arte de lograr la combinación perfecta entre un Donald Trump, un Boris Johnson y una Marine Le Pen (y vale aclarar que Johnson todavía no era Primer Ministro de Gran Bretaña cuando la miniserie se estrenó).

La primera imagen que vemos de Rook es un programa de televisión, donde grita entre tímidos aplausos: "Me importa un carajo Israel, me importa un carajo Ucrania. Lo único que me importa es que levanten la basura en mi cuadra". Su discurso está estudiadamente dirigido al "hombre común", a los desencantados del establishment político, al "que se vayan todos". Y además explota los miedos a los cambios y a las diferencias, con una retórica se que pretende antisistema. En síntesis, es un personaje tan real que da miedo.

"Years And Years" golpea en los primeros capítulos. Su tono pesimista es abrumador a veces. Pero al mismo tiempo es un poderoso llamado de atención, y sobre el final vale apreciar sus signos de esperanza y de resistencia. Después de todo, se trata de una historia que todavía se está escribiendo.

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