Escenario

El filme más explícito de Lars Von Trier llega a Rosario

"Nymphomaniac" se estrena hoy, en una única exhibición, en El Cairo. Se proyectará la primera parte de la controvertida película en el marco del ciclo "Zoom: Ese oscuro objeto del deseo".

Jueves 27 de Agosto de 2015

Una mujer aparece golpeada y tirada en un callejón en medio de una nevada. Un hombre amable la recoge y la lleva a su casa, y allí ella comenzará a contar cómo es su calvario de vivir presa del deseo sexual. "Nymphomaniac", la última obra maestra de Lars Von Trier, estrena hoy, a las 22.30, su primera parte en Cine El Cairo, en el marco del ciclo "Zoom: Ese oscuro objeto del deseo".

El filme, protagonizado por estrellas de la talla de Charlotte Gainsbourg, Stellan Skarsgard, Stacy Martin, Shia LaBeouf, Christian Slater, Uma Thurman y Willem Dafoe, es la historia de Joe (impecable Gainsbourg), una mujer que, con el objetivo de alcanzar el placer, se encuentra en el camino con situaciones turbias y extremas que jamás imaginó.

La película, tras generar polémicas, prohibiciones y censuras por sus escenas de sexo explícito, se estrenará comercialmente en dos partes, de dos horas cada una, aunque circula una versión de cinco horas y media que ya se convirtió en edición de culto.

"La censura de 'Nymphomaniac' me parece muy hipócrita", dijo Gainsbourg, actriz fetiche de Von Trier, quien ya dirigió a la conocida intérprete y cantante francesa en "Anticristo" y "Melancolía".En referencia a su vínculo profesional con el director, la actriz dijo: "Lars es un misterio para mí. Cada proyecto que he hecho con él es tan diferente que exige respuestas distintas. La gracia de trabajar con alguien así es que me resulta completamente impredecible".

La actriz, quien dijo que se sorprendió que la convoque después de "Melancolía", sostuvo que no podría decir que ya conoce a Von Trier: "Tengo la idea de que él me conoce a mí mucho mejor de lo que yo lo conozco a él. Creo incluso que me conoce mejor que yo misma".


Para filmar esta película, dijo que prácticamente no le dio ninguna directiva para hacer su conflictivo personaje. "Me dijo que había entrevistado a varias ninfómanas y que su vida no era nada divertida, para que enfocara mi interpretación en esa dirección", y recordó que, por ejemplo, en el caso de "Anticristo" ella tenía una larga serie de preguntas sobre su personaje y el realizador danés ni siquiera las escuchó.

"Para mí 'Nymphomaniac' no es ni porno de autor ni un estudio sobre la sexualidad femenina, es el retrato de una mujer excepcional, en el sentido de que no nos representa a todas", dijo Gainsbourg. La intérprete participa en muchas escenas de sexo en las dos partes de la película, aunque aclaró que en las imágenes en las que se ve su vagina, se trata sólo de un montaje, ya que utilizaron muchas dobles de cine porno para el filme.

La película repasa el derrotero de Joe, su personaje, quien va reconstruyendo su vida sexual desde su infancia hasta su edad madura. Quien la escucha atentamente no es otro que Seligman (logrado rol de Stellan Skarsgard), un viejo solterón intelectual que, paradójicamente, nunca tuvo una relación sexual.

El hombre sublimará el relato de la mujer accidentada y asociará la historia que escucha a cuestiones filosóficas e incluso la vinculará con los movimientos de la música clásica, una extraña parábola orquestada sólo por un maestro del séptimo arte como es Von Trier.

Al igual que en en la brillante y controvertida "Melancolía", "Nymphomaniac" se apega a un formato literario, y divide su trama en ocho capítulos repartidos en dos volúmenes: 1. The Compleat Angler; 2. Jerome; 3. Mrs. H; 4. Delirium; 5. The Little Organ School; 6. The Eastern and the Western Church; 7. The Mirror y 8. The Gun.

"La película habla de la fuerza de esta mujer, pero también de su vulnerabilidad. Es un retrato individual y no creo que haya que ir más allá", simplificó Gainsbourg, quien da vida a una mujer de 50 años y en la etapa de su juventud está representada por Stacy Martin, quien también encarna escenas de alto voltaje erótico.

Gainsbourg se lamentó por las imágenes eliminadas de la película: "Es algo que me ha sorprendido mucho, en especial en Francia, donde la censura sigue siendo mucho más poderosa de lo que creía. Pensaba que nuestra sociedad era mucho más abierta. La verdad es que me parece muy hipócrita. Sobre todo, cuando uno sabe todo lo que se puede ver en Internet haciendo un par de clics".

La protagonista dijo que prefiere la versión más extensa del filme: "Elijo la versión de cinco horas, sin duda. Ésa es la película que ha querido Lars. Pero no rechazo la versión de cuatro, es el modo que encontraron los productores para poder exhibir la película. Pero no es tanto una decisión comercial como obligada por la censura".

La idea fija de ir contra la corriente

Lars Von Trier es uno de los referentes del llamado cine del dogma. El apelativo nace del Manifiesto Dogma 95, cuyo objetivo central fue combatir el cine de Hollywood. Aunque este manifiesto fue tomado en sorna incluso por sus propios creadores, lo cierto es que inspiraron un movimiento ideológico y estético que sigue haciendo escuela en jóvenes realizadores. Entre las consignas de dicho manifiesto se explicitaba que los rodajes debían ser en locaciones reales; el sonido no podía ser mezclado, el rodaje debía ser con cámara en mano; que no se aceptarán películas de género y que el director no aparecería en los créditos del filme, algo que, posteriormente no se respetó. Von Trier siempre generó polémica, no sólo desde su manera de hacer cine, sino desde sus palabras. En 2011 se vio envuelto en un escándalo durante la presentación de “Melancolía” en Cannes, al mostrar su “comprensión” por Hitler como persona. La organización de Cannes, el mismo festival que lo llevó a la cima del cine europeo, lo declaró “persona no grata”, y él lo satirizo poniéndose la remera que ilustra esta nota. Posteriormente pidió disculpas en un comunicado: “No soy antisemita, ni tengo prejuicios raciales de ningún tipo, ni soy nazi”. Luego de atravesar una profunda crisis por su adicción al alcohol,dijo que “Nymphomaniac”  fue la primera película que escribió sobrio, y le costó en cambio un año y medio hacerla. “Está claro que el mundo paralelo cuesta, pero recibí también muchas alegrías, igual que todos los artistas que he admirado se han lanzado a todo tipo de drogas de cambio de comportamiento”, explicó. 

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