Escenario

El deseo sexual de una pareja, en medio del misterio de un crimen

El quinto filme del realizador francés Mathieu Amalric, que también protagoniza la película, se estrena mañana en Rosario.

Miércoles 22 de Abril de 2015

Un reencuentro con un amor del pasado puede pasar de la pasión a la prisión. Esta es la historia que atraviesa Julien, el protagonista de "El cuarto azul", encarnado por el actor y también director del filme, Mathieu Amalric. La película francesa, que es es una adaptación de la novela "La ‘habitación azul'" de Georges Simenon, participó en Cannes y viene de ganar el Astor de Plata por mejor dirección en el último Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Este jueves se estrena en Rosario.

Julien y Esther son amigos de la infancia y desde esos años inocentes están perdidamente enamorados, aunque en secreto. Ese secreto también regirá sus destinos en este presente. Ambos están casados con otras parejas, pero deciden reflotar ese deseo y cristalizarlo en un cuarto de hotel. Durante meses se encontrarán en una habitación del Hotel des Voyageurs.

Pero lo bello no es eterno, y un día, en un instante, todo se termina. Pero, según como se lo mire, todo comienza. Julien decide ponerle fin a esa relación y viajará de vacaciones con su mujer Delphine y su hija. Lo que parecía un momento placentero, de descanso junto a los suyos, muta en una espiral de locura cuando empiezan a llegar cartas de su amante acosándolo. Ya no es aquel amor de la infancia, ahora es casi una enemiga.

Un crimen convierte esta relación en algo mucho más complicado de lo que parecía, más cuando la policía lleva adelante una investigación que vuelve más apasionante la trama y la carga de interrogantes. "La vida es diferente cuando la vives que cuando la cuentas después", dice Julien, mientras intenta resolver de qué se lo acusa realmente.

Un rasgo clave en la película es la caracterización de una pequeña zona rural francesa, un ambiente provinciano que aparece con cierta halo represor para los amantes.

En este contexto, la incidencia del crimen en la relación extramatrimonial carga de prejuicios y subjetividades a toda esa población.

El desconcierto, las dudas que se disparan tanto para el personaje central como para el espectador, es un plus. Porque la pesadilla de Julien, ese hombre que sólo quería saciar un anhelado deseo, pasa a contagiar a su entorno y, por momentos, ese caos atraviesa la pantalla.

La combinación de atracciones es casi perfecta: un arranque de sexualidad directa, salvaje, ardiente. Y a continuación la fría irracionalidad de un asesinato y de un proceso de investigación policial tan minucioso como detallado, sumado a la batalla física de dos cuerpos.

Amalric, que va por su quinta película, estableció comparaciones de este filme con "Tournée", su anterior película: "«Tournée», a fin de cuenta, tiene una función social, mucha gente me lo ha dicho tras haberla visto. El hecho de que estas mujeres de 45 años, no perfectas, a las que el photoshop les da igual, tiene algo de político".

Y agregó: "Creo que el mensaje es más eficaz si es implícito, más que si se trata de una película sobre la eutanasia o sobre Palestina. Me sentiría prisionero y creo que tiene que ver más con la ideología que con el cine. La ficción es un buen filtro por esto mismo. También en «El cuarto azul» hay algo sobre lo que hemos reflexionado, sobre todo por el motivo de la apatía del protagonista: un hombre que dedica todas sus energías a alcanzar el éxito y luego se siente inestable. Tiene que replantearse todo por lo que ocurre en aquella habitación, que al final es lo más bonito: el milagro de la seducción entre dos personas".

Todo en tres semanas. En una entrevista ofrecida en la previa al Festival de Cannes, donde participó el año pasado en la muestra como parte de la sección oficial, Amalric explicó los motivos que lo llevaron a rodar este filme. "El pasado invierno me crucé con el productor Paulo Branco por la calle. Comencé con Paulo como asistente cuando tenía 20 años. Me escrutó, conocedor de que ya hacía dos años que daba vueltas alrededor de «Rojo y negro», de Stendhal, con otros productores. Entonces me dijo: «¿No querés hacer algo en tres semanas?, ¿rodar algo en tres semanas?». Volví a casa y me puse a buscar nuevamente entre los libros que uno va apilando aparte, sin demasiado interés. Y entonces surgió un librito azul, usado, que conocía de memoria. Aquel libro azul ya estaba ahí cuando hice «Tournée». Habíamos bautizado la escena final como "El cuarto azul" y de esto se trataba: un hombre y una mujer en una habitación después de hacer el amor. ¿Qué queda en la vida al final, aparte de dos cuerpos que se atraen?", dijo el realizador.

Amalric dijo que "El cuarto azul" tiene "el tiempo del recuerdo y el tiempo de la investigación". Y eso fue uno de los ganchos que más lo sedujo. "Pensé que el cine podía exaltar esta dualidad. Es una historia universal y atemporal. El trabajo más grande de actualización, ya que el libro original es de 1964, se ha hecho sobre la veracidad de la investigación", indicó.

El filme, además del brillante desempeño de Mathieu Amalric, cuenta con el protagónico de Stéphanie Cléau, quien además de tomar el rol de Esther, la amante en cuestión, es pareja de Amalric en la vida real y ofició como coguionista.

En el elenco, también se destacan Léa Drucker, Laurent Poitrenaux, Mona Jaffart y Joseph Ancel.

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