Escenario

El cine rosarino se agranda con un filme sobre la complejidad del amor

El actor Gustavo Maffei contó cómo fue el proceso de "Siempre es tarde", trabajo premiado por Cultura de Santa Fe y que protagoniza junto a María Eugenia Solana

Jueves 05 de Abril de 2018

El cine rosarino suma a partir de mañana una nueva propuesta resultado del esfuerzo de un equipo de artistas y técnicos locales. Se trata de "Siempre es tarde", protagonizada por María Eugenia Solana y Gustavo Maffei y dirigida por Patricio Carroggio. La película resultó ganadora de Espacio Santafesino, un programa del Ministerio de Innovación y Cultura de Santa Fe dedicado al campo audiovisual, en la categoría largometraje en producción 2016, y narra la relación fluctuante entre dos amigos que eventualmente también son pareja. La película se estrena mañana, a las 20.30 con entrada gratuita, en el cine El Cairo (Santa Fe 1120). La exhibición se reiterará el domingo 15 y el sábado 21 de abril, siempre a las 20.30.

Completan el elenco Francisco Fissolo, María Zulema Amadei, Carlos Cavallo, Ariel Gauna, Ezequiel Rodríguez, Tulio Rodríguez, Mauricio Tejera y Elbio Barchiesi. El guión y la producción estuvo a cargo de Carroggio, Solana y Maffei, y la producción ejecutiva fue de Pablo Romano.

—¿Cómo surge el proyecto?

—En principio nos reunimos con María Eugenia Solana y tuvimos una charla porque queríamos hacer un proyecto juntos. Ella venía haciendo un estudio en Buenos Aires con Raúl Perrone y a partir de su experiencia nos juntamos a charlar un poco y decidimos hacer algo en donde ella no iba a dirigir sino actuar. Así lo contactamos a Patricio Carroggio que también había tenido una experiencia con este director en Buenos Aires y a la semana siguiente ya estábamos filmando.

—¿De qué forma sumó el premio al proyecto?

—En realidad veníamos trabajando sobre la película y cuando surgió la posibilidad de presentarnos para la producción lo hicimos. La aparición de este premio nos permitió seguirla y sobre todo hacer el trabajo de posproducción. Técnicamente es un equipo muy reducido el que trabajó, con un estilo de filmar con una cámara, un micrófono. El mayor recurso era ir trabajando sobre la creación del guión en el momento, en el encuentro con la cosa en caliente porque tiene mucho que ver con la forma de trabajar de Raúl Perrone. Fue una elección y algo que nos interesaba y queríamos hacer. También tuvimos un tutor dentro de la película que es Mariano Llinás, con quien trabajamos en la edición y el trabajo final. Fue un cruce muy interesante. Y realmente fue interesante recibir el premio. Para la realidad con la que contamos hoy, que siga existiendo un cine público o la posibilidad de recibir un subsidio para filmar y para trabajar en lo audiovisual, en música o en todo lo que se premia en la provincia, está buenísimo contar con eso.

—También es un modo de acceder a una pantalla de cine, teniendo en cuenta las dificultades que supone acceder a otros espacios...

—Nosotros tenemos claro que estamos haciendo una producción que es independiente. Hay muchas personas que trabajan de esta forma, como pasó con "Umbral", que viene ganando muchísimos premios y los chicos de Zahir Films vienen trabajando duro y parejo. Lo mismo Gustavo Postiglione, a pesar de poder acceder por su nombre a otros subsidios, también realiza mucho independientemente, con recursos propios. O Rubén Plataneo, Arturo Mariño, Pablo Romano, Diego Fidalgo.

—¿Cómo fue el proceso de escritura del guión?

—Junto con Maru y con Patricio, pero también por la característica de filmar en estas condiciones en donde la historia la vamos discutiendo a medida que va a apareciendo. Tenemos teníamos una idea inicial, y sobre esa idea que empezamos a filmar, después apareció la necesidad de que se convierta en un largometraje. De hecho también empezamos ver cómo engrosar esta historia que es muy pequeña. Empezamos a llamar a otros actores y en el intercambio con esos actores surgió lo que el guión fue definiendo. Se discutía mucho hacia dónde ir.

—¿Por qué apareció la necesidad de hablar específicamente de este tema?

—Primero que nos pareció un tema cercano. El Flaco y María Eugenia son amigos desde hace muchísimo tiempo y tienen una relación de amigos pero que también de vez en cuando son amigovios. Ambos están atravesando una crisis que los obliga a tomar decisiones en la cual charlan mucho de la relación que tienen y la posibilidad de tener relaciones más abiertas. Resultó una historia posible, cotidiana, reconocible y simple. A partir de eso siempre bromeábamos con la idea de lo biográfico también. Se toca en algo con nuestras vidas reales, pero también con la posibilidad de poder ficcionarlas. Y así fue como apareció este tema que nos pasaba todo el tiempo, sobre las relaciones y las decisiones.

—¿Qué relación ves entre esta dinámica de trabajo y el teatro, otra de tus actividades?

—No se alejan mucho. Participé de otros proyectos audiovisuales que han tenido guión que es lo mismo que decir el texto de una obra de teatro. También participé de otros que no tenían texto sino que tenían que ver con esa idea creativa de juntarse con otros a pergeñar un proyecto teatral o audiovisual. Es un formato que en todo caso es en el que más he participado y en el que por momentos me reconozco más. Son dos tipos de procesos y el cruce con los otros es lo que hace que existan y que ocurran. En algún punto tiene algo de la creación grupal, o la dramaturgia y me parece que está bueno como otra forma de llegar a un lenguaje audiovisual.

—¿Qué expectativas tenés en cuanto al recorrido de la película?

—Por lo pronto estamos bastante enfocados para estrenarla acá, a realizar una exhibición el 20 de abril en Santa Fe y por supuesto que la vamos a presentar a otros festivales a medida que vayan surgiendo. Por supuesto que fue todo un tema charlar sobre la exhibición y la comercialización. Charlábamos bastante sobre cómo mostrar un trabajo hecho en Rosario de forma independiente y con los recursos que tenemos. Tiene sus complejidades porque una cosa es la que queremos, otra la que podemos y las que se van dando. La idea es exhibirla de todas las formas posible. Si hay plataforma será bienvenido o un centro cultural. Creo que la construcción de esta película tuvo que ver con eso. Y así como estaba abierta a estas posibilidades, su exhibición también. A lo mejor también hay que crear los espacios para que eso ocurra.

transformaciones. Maffei y Solana, como El Flaco y Eugenia, una amistad con derechos y en crisis.

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