Escenario

El cine argentino, con el foco y la lucha femenina

Catalina Dlugi y Rolando Gallego hablaron de la necesidad de visibilizar el trabajo de la mujer en el séptimo arte.

Domingo 21 de Julio de 2019

E cine es cosa de mujeres y si usted no lo cree lea “Mujeres, Cámara, Acción”, el libro de Catalina Dlugi y Rolando Gallego, cuyo subtítulo no en vano es “Empoderamiento y feminismo en el cine argentino”. Desde el legado de una pionera como María Luisa Bemberg hasta el canto de libertad de los cuerpos de Albertina Carri, esta flamante producción de Ediciones Continente apunta a visibilizar el trabajo de la mujer antes, durante y después de que la película sale a la luz. Pero por sobre todo, como se lee en las conclusiones de la publicación de los autores: “Este libro muestra, enumera, homenajea, celebra y le da voz a todas aquellas mujeres que lucharon y continúan luchando por un lugar mejor en el cine y en la sociedad”.

Dlugi y Gallego son dos periodistas de reconocida trayectoria en el periodismo de Espectáculos e integran la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina (ACCA). Catalina trabajó durante 25 años en Canal 13 y TN y actualmente tiene su propio portal www.elportaldecatalina.com, a la vez que es columnista de Radio Ciudad y de Net TV, entre otros medios. Gallego es periodista de Escribiendo Cine, Haciendo Cine y Planeta Urbano y dicta talleres de periodismo y crítica cinematográfica.

Ambos estuvieron de visita en la Redacción de La Capital y contaron qué los motivó a generar esta publicación. “Surge primero por una necesidad de que no había bibliografía asociada al rol de la mujer en el cine”, dice Gallego, aunque aclaró que “sí había una colección del Circulo Editor de América Latina, sobre grandes directores del cine argentino, en la cual hay un sólo libro dedicado a María Luisa Bemberg. Por ahí había autobiografías de Tita Merello y Libertad Lamarque, pero no un trabajo que reuniera a la mujer en el cine, no sólo en el rubro dirección, actuación, sino en la técnica, mujeres que organizan festivales de cine en el interior, distribuidoras, prensa, maquilladoras, todo el universo del cine visto desde el rol de la mujer”.

Gallego agregó que lo que buscaron junto a Dlugi fue que “sólo haya voces de mujeres a partir de las entrevistas que hicimos y trazamos esta genealogía desde los orígenes del cine, donde la primera película argentina fue dirigida por una mujer. Pero en el camino hubo algo que la industria machista terminó por consolidar, sobre todo en determinados roles como dirección, dirección de fotografía y demás, hasta este último tiempo en donde la mujer además de cobrar peso a través del Colectivo de Actrices también tuvo mas injerencia en temas sociales como la legalización del aborto y Ni Una Menos”.

Desde el señalador del libro, Bemberg hace una cita clave: “Cuando el machismo no exista más, el feminismo no tendrá razón de ser”. Y sobre ese punto, en relación a la producción cinematográfica, aludió Dlugi: “¿En la historia del mundo cuánto hace que soportamos la desigualdad? Pero en el cine no es sólo el trabajo, también es la temática. ¿Por qué la mujer siempre tiene que ser vista con la mirada del deseo del hombre, siempre es la mirada masculina sobre la mujer. ¿Cuántas películas hay donde la protagonista es una mujer que habla de los hombres que le hicieron bien o mal en su vida? Eso también es importante, que la mujer tenga su lugar, que el cuerpo de la mujer tenga su lugar y no sólo que sea el objeto del deseo masculino o de la mirada patriarcal. Hay mucho por hacer muy interesante y también muy divertido”.

A lo largo de 11 capítulos, el libro hace un recorrido por el trabajo de la mujer en el séptimo arte, desde la apertura con “Pioneras”, hasta el activismo y la militancia de las actrices a partir de la denuncia de Thelma Fardin contra Juan Darthes. Pero también hay un paneo a estrellas de otra época como Zully Moreno, Tita Merello y Niní Marshall y hasta un análisis muy interesante de “El cuerpo en la pantalla” que incluye desde el primer desnudo en la historia del cine a cargo de Olga Zubarry en “El ángel desnudo” hasta cierta evolución en la interpretación de Erica Rivas a lo largo de filmes donde se denotó el “espíritu de época y cambio de paradigma”.

“La mujer trabaja cuando va conquistando lugares. El cine argentino es grande porque las mujeres contribuyeron mucho para que eso ocurra”, destacó Dlugi en diálogo con Escenario. Y a la hora de evaluar qué ocurrirá cuando la igualdad de género sea una realidad, concluyó: “Creo que mejorará nuestro cine, vamos a hablar mucho más de la mujer, de su cuerpo y sus intereses. Y será una sociedad más justa”.

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