Escenario

El buen truco de contar lo prohibido y que la risa sea la dueña de la comedia

"Sin filtro" se presentó en dos funciones a pleno en el Astengo el fin de semana pasado. El Puma Goity y Carola Reyna, una dupla brillante

Lunes 08 de Abril de 2019

Lo dicho y lo que no debería decirse se expone todo el tiempo en "Sin filtro". Y es la principal atracción de esta pieza de Florian Zeller, que hace poco tiempo se conoció en cine en "Enamorado de mi mujer", con Daniel Auteuil y Gérard Depardieu. Pero claro, ninguna de estas celebridades francesas puede calar tan hondo en una platea argentina como lo hicieron Gabriel "Puma" Goity y Carola Reyna, principalmente, bien secundados por Carlos Santamaría y Muni Seligmann en dos noches colmadas de público en Auditorio Fundación. Goity es Daniel, el dueño de una editorial de buen pasar, que adora a su mujer Valeria (Reyna), una profesora de historia de la UBA. En una tarde/noche todo transcurre sin tensiones hasta que él debe contarle algo incómodo: acaba de invitar a cenar a casa a Martín (Santamaría), su mejor amigo, con su nueva novia Eva (Stegmann). Sin contemplar que la ex de Martín es la mejor amíga de Valería.

Este incordio, que parece no tan dramático, le sirvió al autor Florian Zeller primero y al director Marcos Carnevale después a desparramar en el escenario las miserias y bondades de los vínculos de pareja y las fidelidades de los lazos de amistad.

Bajo ese paraguas temático se generará este encuentro de sábado, al que finalmente Valeria accede,y en el que los cuatro protagonistas se cruzarán chanzas, ironías, sutilezas y no tanto.

El chiste pasa por el texto sin filtro que le da título a la obra. Daniel no sabe cómo encarar a Valeria y rompe la cuarta pared al poner al público de cómplice. A su turno, Valeria hará lo mismo y también Martín. A excepción de Eva, quien es la única que se mantiene en la misma línea de fuego sin saltar la llama.

Sin dudas, El Puma Goity es la estrella de la noche y Carola Reyna maneja una expresividad corporal que se mete al público en los bolsillos, pese a que injustamente en ninguna de las dos funciones de Rosario fue aplaudida cuando su personaje sale por primera vez en escena. El plus de Goity no sólo se da por su calidad actoral sino también porque Daniel le viene como anillo al dedo. Es el típico argentino clase media alta, más bien machirulo, con algún guiño futbolero y que se le cae la mandíbula ante una rubia con buenas piernas, y si es más joven mejor. Encima, siempre tiene a mano una salida humorísitca, a veces algo grosera, que logra una empatía directa con el espectador.

Hay que rescatar una virtud de "Sin filtro", que no es menor, y es que la obra no sólo entretiene sino que divierte y mucho. Hay comedias a las que ese género les queda grandes y la risa no aparece nunca. O aparece más arriba del escenario que abajo, lo que es peor. Aquí "Sin filtro" se gana al espectador con problemas cotidianos de parejas y expone cómo baja la pasión cuando suman los años, cruel metáfora del paso del tiempo.

Eso sí, el mensaje del final pone en alto el amor de pareja. Ese que no se fija en las arrugas y pone el corazón sobre todos los filtros.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});