Escenario

El Bafici inicia otra etapa de cine "genuino y reflexivo"

El director de la muestra, Javier Porta Fouz, dijo que la selección de películas no apunta al "lugar de la moda". Habrá 320 filmes en varias competencias.

Miércoles 03 de Abril de 2019

Javier Porta Fouz, director del Bafici, afirmó que "el cambio es constitutivo" del festival "porque apuesta por un cine renovado" y que destacó que "la cantidad de óperas primas marca un récord". Porta Fouz está al frente del Bafici por tercer año consecutivo y enfrenta un desafío imprevisto: una segunda gran mudanza de su sede, esta vez al barrio de Belgrano, así como algunas observaciones de los cinéfilos a ultranza acerca de la programación. El 21º Bafici, que comienza hoy en Buenos Aires con funciones simultáneas de "Claudia", el nuevo largometraje de Sebastián de Caro, en el Gaumont y en Parque Centenario, traslada su base de operaciones al Museo Larreta y al complejo Multiplex Belgrano, y amplía su llegada a la ciudad y ocupa la calle Juramento con la Maratón Bafici.

—¿Hay quienes dudan de la calidad de las salas?

—Chequeamos todos los cines y sabemos que tienen proyección de lujo. Cuando nos mudamos a Recoleta también hubo un montón de quejas de que nos mudábamos del Abasto.

—¿Por qué un nuevo cambio?

—El cambio es constitutivo del Bafici porque apuesta un cine renovado. La cantidad de óperas primas marcan un récord y la cantidad de estrenos también son récord. Me parece que la gente viene al Bafici a sorprenderse. Es un festival que señala nuevas estéticas y nuevos directores.

—¿Considerás que la cifras son elocuentes, verdad?

—Sí, tenemos 58 óperas primas, 9 en la Competencia Internacional. Eso es el Bafici, no un festival al que guste cargar con éxitos de otros festivales. Todos queremos y de hecho tenemos películas que han pasado por otros festivales, pero estamos apostando mucho más a la novedad, a discutir la premiere con los festivales europeos.

—¿Esperan compradores del exterior?

—Me parece que este camino es bueno para el festival porque este año vuelve mucha gente de afuera para ver las novedades del cine argentino y latinoamericano. Creo que tenemos la competencia más potente de los últimos cuatro años.

—El público que tenía 20 años con el primer Bafici hoy tiene más de 40.

—Yo estuve los dos primeros como crítico de la revista El Amante, y en 2001 me incorporé al equipo. Sí, y a ese público hay que darle novedades. El año pasado fueron 364 películas y este año cerca de 320, algo que pasó en todos los festivales porque la cosecha cinematográfica del último año no fue tan grande. Hace un año Cannes fue muy bueno, pero después hubo muchas repeticiones en el resto. Muchas programaciones pero con pocas variantes. El último no fue un año de tantas grandes novedades ni tan rutilantes. Por eso estamos concentrados en programar lo nuevo. Había películas que venían circulando hace un año o más programación de películas más nuevas y llegamos a la conclusión de que la películas más nuevas sean el corazón del Bafici.

—¿Qué películas podés recomendar?

— Hay algunas películas que están en la programación porque el equipo fue el encargado de elegirlas. Claro que en otras coincidimos todos. Mi idea es que la gente entre al Bafici por donde pueda, incluso elegir al azar me parece la mejor manera.

—¿Y puntualmente a cuál apuntarías ?

—El foco Friedl von Gr"ller, ella viene y va ser potentísimo; El foco Paulo Rocha con Isabel Ruth, que va a ser importantísimo. También lo de la austríaca Christina Lindberg. A mí "Loro", la película de Paolo Sorrentino me parece genial, mientras hay un grupo de críticos a los que les parece un cineasta detestable. Para mí es uno de los pocos que puede imitarlo a Federico Fellini sin caer en el ridículo. Tenemos la última película de Lars von Trier, que me parece que tiene una potencia demencial y es tremendamente polémica. Y las competencias nos quedaron súper fuertes. Vanguardia y Género tiene varios musicales, políticos, sobre la guerra, incluso programamos algo de género porno pero con alguna vuelta de tuerca. Un montón de géneros, de diversidad, temas que están de moda pero nunca desde el lugar de la moda sino desde uno genuino y reflexivo.

—¿Contento con la programación?

—Sí, absolutamente. Es una de esas programaciones que ameritan esa vieja costumbre del Bafici que es discutir después de las proyecciones y espero que esta vez sea en cafés que den a la calle o en un punto de encuentro como el Museo Larreta, que invita a quedarse a charlar.


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