Escenario

El asesino del decorador y amigo de Susana, condenado a perpetua

Un joven fue condenado a prisión perpetua por el homicidio de Gustavo Lanzavecchia, el  decorador de Susana Giménez que en 2009 fue asesinado en su casa de la localidad de Lomas del Mirador.

Miércoles 19 de Junio de 2013

Buenos Aires.- Un joven fue condenado  hoy a prisión perpetua por el homicidio de Gustavo Lanzavecchia, el  decorador de Susana Giménez que en 2009 fue asesinado en su casa de  la localidad bonaerense de Lomas del Mirador, y se convirtió en el  tercer sentenciado a la pena máxima por este caso.
Se trata de Juan Oscar Ibáñez Navarro, alias “El lagarto”  (23), a quien el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de La Matanza halló  responsable de “robo agravado por uso de armas en concurso real con  homicidio criminis causa”.

Este hecho tuvo resonancia porque a poco de ocurrido, la  conductora televisiva dijo a la prensa “el que mata tiene que  morir” y esas declaraciones causaron enorme polémica.
“Dentro de la tristeza de que Gustavo no está más entre  nosotros, la familia está contenta y agradecemos a estos jueces, a  Casación y al principal Flavio Marino de la DDI La Matanza que lo  detuvo (a El lagarto) y aportó muchos datos a este juicio”, dijo a  Télam Susana Lanzavecchia, hermana de la víctima.

Por su parte, el abogado Marcelo Biondi, representante de la  familia de la víctima como particular damnificado, opinó que “con  la prueba que se produjo, el tribunal oral dictó un fallo justo”.
“En este caso, el sistema de justicia funcionó  satisfactoriamente, así que nosotros damos por cerrada la etapa  judicial y el caso después de cuatro años”, remarcó el letrado.
En su fallo, los jueces Matías Rouco, Alfredo Drocchi y  Andrea Chiebeler hicieron lugar al pedido que habían formulado en  la etapa de alegatos Biondi y el fiscal Eduardo Castelli, en tanto  descartaron la absolución o pena menor reclamada por la defensa.

Además del homicidio de Lanzavecchia, a Ibañez Navarro se lo  halló responsable de la tentativa de homicidio del policía  Alejandro Alvarez Auer (35), quien era conocido del decorador y  había llegado de visita justo cuando le estaban robando.
Por el hecho, ya cumplen perpetua Roberto Leiva (31) y Freddy  Chena Paredes (22), este último condenado en el primer juicio oral  a 10 años de cárcel pero a quien en mayo la sala II del Tribunal de  Casación Penal bonaerense le aumentó la pena a perpetua.

En los alegatos, el fiscal y el particular damnificado habían  coincidido en que el robo y posterior crimen de Lanzavecchia fue  cometido por Leiva, Paredes e Ibáñez Navarro y citó como principal  testigo a una ex compañera de colegio de este último.
Poco después del horario en el que mataron al decorador, la  mujer vio pasar a Ibáñez Navarro solo, a bordo de un VW Bora negro,  el auto que le robaron a Lanzavecchia luego de asesinarlo.

La mujer ubicó luego el auto estacionado en la casa de los  otros dos condenados por este caso, y finalmente lo vio en un  zanjón, el mismo lugar donde la Policía lo halló incendiado.
Alvarez Auer, por su parte, reconoció a Paredes y dijo que  estaba con otros dos, en tanto una vecina del decorador vio a tres  hombres entrar a la casa en la franja horario del hecho.
Finalmente, un perito analizó las llamadas entre los tres  celulares de los imputados y los ubicó antes y después del hecho en  la localidad de Mariano Acosta y al momento del robo y crimen en  Lomas del Mirador, donde se abrió una antena ubicada a sólo seis  cuadras de la casa de la víctima.

El hecho ocurrió el 27 de febrero de 2009, en la casa del  decorador, situada en Charcas 3722 de Lomas del Mirador, donde la  Policía llegó tras ser alertada sobre la presencia de personas  heridas en el lugar.
Al arribar, encontraron el portón corredizo eléctrico cerrado  desde el interior y escucharon una voz entrecortada de un hombre  que les decía que estaba malherido, ya que acababa de ser atacado  por tres delincuentes y resultó ser Alvarez Auer.

Ante esa situación, los efectivos fueron a la vivienda  lindera, saltaron la medianera y lograron socorrer a su compañero,  quien había efectuado el llamado, pero se hallaba descompensado.
Al comenzar a recorrer la casa, los policías descubrieron que  en el fondo de una piscina se encontraba Lanzavecchia, a quien  sacaron del agua, le efectuaron respiración boca a boca y tareas de  reanimación, pero murió en el hospital.
Según la autopsia, el diseñador murió asfixiado por  “sumersión”, estaba atado de pies y manos, y había sido arrastrado.  (Télam).-

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario