Escenario

El año que le ganaron a Tinelli: "Graduados", el gran protagonista de la tele del 2012

"ShowMatch" mordió el polvo a manos de "Graduados", que fue la tira más vista. El boom de las ficciones y de los realities musicales.

Domingo 30 de Diciembre de 2012

La televisión de 2012 estuvo signada por éxitos y fracasos en las frías estadísticas de los programadores de turno, sobre todo de los canales líderes de aire, casi como siempre. Pero para el grueso de los televidentes, que poco le interesan los números de Ibope, éste no fue un año igual a los demás. Más allá del aluvión de ficciones (de disímil calidad) impulsada por el gobierno nacional, y la batalla política sin grises en los envíos periodísticos, esta temporada se recordará por el año en que una telecomedia atravesó la pantalla y postergó un mero concurso de baile. Sí, al fin Tinelli mordió el polvo. "Graduados", sin marcar una bisagra en el género, le demostró que otra televisión es posible, al menos en el horario central. Y que "ShowMatch" deberá cambiar de rumbo para reconquistar a su gente.

Andy Godzzer, el paseaperros que interpretó Daniel Hendler en la tira más vista de este año, es un cuarentón que se resiste a las formalidades. Y aunque le cuesta aceptar su edad y muestra evidentes signos de inmadurez, tiene algo en lo que no negocia: su postura antisistema. Por eso Godzzer, si en vez de ser de ficción fuese de carne y hueso, todavía estaría festejando por cómo pudo vencer al sistema. No porque zafó de la presión empresaria que le imponía McCan, sino porque con su desparpajo y su irreverencia como bandera le bastó y sobró para cargarse a Marcelo Tinelli, nada menos.

Metáforas aparte, lo cierto es que "Graduados" midió 23.6 puntos de rating en los 178 capítulos que tuvo al aire y este promedio es el más alto de una ficción desde el 2010, según datos de la página television.com.ar. "ShowMatch" tuvo un promedio de 22.2 puntos de rating en este año, suficiente para ser el programa de entretenimientos más visto, pero poco para ser el mejor del año.

Es así, con una audiencia estimada en 3.020.115, sólo en Capital Federal y Buenos Aires, Tinelli tuvo el peor "Bailando por un sueño" desde 2006, la primera de las ocho emisiones del exitoso formato.

Y eso que estuvo Antonio Gasalla, que tocó y se fue, y que Hernán Piquín volvió a dar clase de baile y, con Noelia Pompa, formó la primera pareja en ser bicampeona del concurso. Pero no bastó.

Es probable que siga el Bailando, pero se le dará un espacio menor en "ShowMatch" y es posible que el humor, alma mater de aquel "VideoMatch", retome el protagonismo perdido.

Fracasos. De la mano del tropiezo de Tinelli, El Trece tuvo un año con pocas sonrisas. Es que las que pensaba generar la segunda temporada de "Los únicos" se esfumaron en pocos meses.

De apuro, se pensó que "Lobo", con Gonzalo Heredia en su peor versión, podía generar algún efecto sorpresa en los televidentes.

Pero nada de eso, la gente cambió de canal y el lobizón desapareció antes que cambiara la luna. Y pensar que el año había empezado bien arriba con el final de "Herederos de una venganza", pero la tele fagocita todo tan rápido y hay tantos lanzamientos superpuestos que cuesta creer que esa tira también formó parte de la programación de este año.

Del otro lado, Telefe generaba un combo explosivo: "Graduados" y "Dulce amor".

La nostálgica, divertida y efectiva propuesta de Sebastián Ortega le dejaba una pantalla caliente ideal a la tira de Quique Estevanez.

Y esta última, basada en un guión blanco, familiar y sin pocas luces, no sólo ya promedia sus 20 puntos en los 200 programas al aire, sino que seguirá durante el verano. Y no es de extrañar que el Clan Estevanez se instale cada vez más en el canal de las pelotitas.

a terapia. En materia de unitarios, la calidad pasó por "En terapia", por la Televisión Pública, que volverá en 2013 con nuevos capítulos, y la segunda temporada de "El hombre de tu vida", que a partir del tándem Campanella-Francella-Morán-Brandoni combinó historias sensibles, bien contadas y mejor actuadas.

Telefe también tuvo un buen momento con "La dueña", de la mano del regreso a la ficción de la señora de los almuerzos, y se puede decir que Mirtha Legrand rindió según lo esperado. Hizo de Mirtha, suficiente para atrapar a sus seguidoras. Y es probable que continúe en el canal de las pelotas, pero no con una ficción sino con algo más parecido a sus históricos programas que la hicieron popular.

"El donante", la primera ficción de Cuatro Cabezas, fue una idea interesante y novedosa. Y más allá de los números finales y las polémicas por supuesto desaliento a donar esperma, valió la pena ver la historia de un hombre que se encuentra con que tiene 144 hijos con su mismo ADN. Además tuvo un buen tratamiento de la imagen, una marca de Cuatro Cabezas, y actuaciones destacadas de Rafael Ferro y María Alche.

Boxeo hot. "Sos mi hombre" le dio algo de alegría a El Trece, pero no alcanzó, al menos hasta ahora. Pese a las escenas hot de Celeste Cid y Luciano Castro, la tira de Pol-ka también sufrió las secuelas del huracán "Graduados".

Esto, sumado a una trama poco original y con el remanido yeite de los boxeadores (¿"Campeones" otra vez?), pisó en falso pese a actores de jerarquía en el reparto, como Lito Cruz y Raúl Rizzo. Por suerte para ellos, "Graduados" terminó y la tira aún tienen una vida más, aunque hay que ver si la aprovecha.

El Trece también hizo agua con "Condicionados". Ni los desnudos, ni las interpretaciones estelares de Oscar Martínez y Soledad Silveyra lograron sacar a flote la historia, que prometía mucho más.

Encima "Tiempos compulsivos", que vuelve a abordar el revisitado mundo de la terapia, tampoco suma televidentes, y eso que tuvo capítulos y actuaciones memorables, como las de Marilú Marini y Rodrigo de la Serna.

"Televisión por la inclusión", emitida en 2011, sacó patente internacional al ganar este año dos Emmy por los brillantes roles de Darío Grandinetti y Cristina Banegas, que interpretó a una madre que lucha para que su hija con síndrome de Down vuelva a estar incluida en la cobertura del sistema sanitario.

"Babylon", con una estética cercana al comic, se le animó al humor y al policial negro, y apareció como algo diferente y atractivo en la pantalla chica, más allá de las bajas mediciones que habitualmente tienen los envíos de Canal 9.

Aburrimiento. El entretenimiento aburrió de la mano de los programas satélites de Tinelli. Son los casos de "Sábado Show", "Este es el show", "La cocina del show", "Cantando 2012" y "Soñando por cantar", que instaló el "¡Dale!" (palabra tan vacía como tristemente célebre en el universo catódico) de Mariano Iúdica. Fue tanta la fuerza de esa palabra que no sólo Iúdica ganó una imitación en el Bailando, sino que el programa que El Trece estrenará en el verano, en compañía de la Triple X Florencia Peña, se llamará "Dale a la tarde". Se ve que los creativos ya empezaron las vacaciones.

Florencia de la V pretendió ganar espacio con "La pelu". Y aunque tan mal no le fue, el formato es desactualizado, tiene risas forzadas y se basa casi exclusivamente en el carisma de de la V, que no es poco, pero no alcanza para redondear un buen programa.

En tanto, América mantuvo sus clásicos. Al buen rendimiento de "Animales sueltos", "Intrusos" e "Infama", le sumó el atractivo de "Los unos y los otros" y la información matinal de "Desayuno americano con Pamela", cuya conductora Pamela David estuvo ausente por su maternidad, pero fue bien reemplazada por Matías Ciccioli y Toti Pasman.

"TVR" fue el mejor programa de Canal 9 y se convirtió en un clásico indiscutible de la televisión argentina, con algunos invitados de lujo y un riguroso archivo, aunque con una mirada oficialista en sus enfoques periodísticos.

blanco y negro. Y en lo que se refiere a miradas periodísticas, la televisión estuvo signada por el análisis parcial hacia la política kirchnerista de la mano de "678", bien secundado por "Bajada de línea", en el 9, con Víctor Hugo Morales, mientras que de la vereda de enfrente mostró los dientes un camaleónico Jorge Lanata con "Periodismo para todos", en TN, y Luis Majul, con "La cornisa", en América, quien ofreció mayor amplitud de voces sobre distintas problemáticas sociales y políticas.

El humor sólo asomó a través de "Peter Capusotto y sus videos", en su séptima temporada por la Televisión Pública, y el ciclo dominical "Sin codificar", un bastión bizarro de la TV.

La televisión argentina permite la convivencia de Tinelli, "Graduados", "678", "Animales sueltos", "Babylon", Mirtha y hasta le da respiro a Susana Giménez, que regresa en 2013. "Vivimos revolcaos en un merengue/ y en un mismo lodo todos manoseaos", escribió Enrique Santos Discépolo en "Cambalache". El tango es de 1934, cuando la tele no existía. Este lodo de la tevé a veces manosea al televidente, y otras le ofrece variedad de contenidos. Una ambigüedad, pero también un espejo de la vida, que es el reflejo al que más aspira esta televisión contemporánea. Lo cierto es que aunque a veces den ganas de poner la pantalla en señal de ajuste, todavía tienta agarrar el control remoto y ver qué hay de nuevo en el programa que viene.

Sin compañía

Juan Alberto Badía dejó hitos inolvidables en la tevé, como “Badía y Cía”, en los 80, “Imagen de radio”, en los 90 y “Badía en concierto” en los 2000. Su partida fue una de las peores noticias del año.

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