Escenario

Dupláa: "El paralelismo de esta historia con la realidad me apabulla"

Nancy Dupláa comparó el presente del país con la “La leona”, la novela que protagoniza junto a Pablo Echarri y que estrena mañana en Canal 5.

Domingo 17 de Enero de 2016

Nancy Dupláa y Pablo Echarri se enamoraron quince años atrás en “Los buscas de siempre” y lo que era ficción se convirtió en realidad. Hoy son una de las parejas más populares de la Argentina y la ficción vuelve a unirlos en “La Leona”, la nueva apuesta de la productora de Echarri, El Arbol, y Telefe, que comienza mañana, a las 22, y se verá por Canal 5.

La ficción encabezada por Dupláa y Echarri relata una historia de pasión y lucha ambientada en una fábrica textil, con un elenco de 27 actores entre los que se destacan Miguel Angel Solá, Esther Goris, Dolores Fonzi, Martín Seefeld (socio de la productora junto a Echarri), Ludovico Di Santo, Mónica Antonópulos, Hugo Arana y Peter Lanzani. “La leona” cuenta la historia de María Leone (Dupláa), una aguerrida trabajadora, madre de dos hijos, dispuesta a ponerse al frente de sus compañeros para defender la fuente laboral en la Textil Líberman. Una lucha que se carga de romance cuando en su camino se cruza Franco Uribe (Echarri), un especialista en Recursos Humanos contratado por el dueño de la textil para despedir trabajadores, vaciarla y luego declararla en quiebra. “El paralelismo de esta historia con la realidad me apabulla”, asegura Dupláa sobre esta ficción que fue grabada en 2015 y cuyo estreno estaba previsto para el año pasado pero decidieron retrasarla. Lo cierto es que en este último tiempo hubo un boicot en las redes sociales con el hashtag “#decilenoaLaleona”, que se hicieron eco de un fuerte rechazo de parte del público debido a las ideologías políticas de los actores, reconocidos seguidores del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Ajenos al boicot, con aires de relax y dueños de una naturalidad inusual en el ambiente artístico, Dupláa y Echarri mantuvieron una entrevista íntima con Escenario en el estreno de “La Leona” en una exclusiva residencia ubicada en Palermo Hollywood, a la que asistieron todas las celebridades de esta ficción que promete. La pareja dijo que volver a trabajar juntos les permitió jugar a enamorarse de nuevo. “Aunque no es recomendable que las parejas trabajen juntas, pero Pablo y yo no somos muy normales”, señala la actriz. Además, Echarri asegura que “La Leona” llega para romper con el esquema de pobreza de producciones y ambos se defendieron del boicot. “Puedo llegar a comprender que la gente piense que robamos y somos mantenidos porque alguien así se los dijo, pero es mentira”, dispara Dupláa.

—Esta vez no tuvieron que fingir y los besos más que ficcionados, fueron reales...

Nancy: tuvimos mucha complicidad a la hora de la acción, somos dos personas que pasamos los 40 años, tenemos hijos adolescentes, y bueno, ¡había que levantar la apuesta!

Pablo: teníamos nuestras dudas de que esto funcione a nivel personal por el tema de estar muchas horas fuera de casa, por nuestros hijos. Además spy el productor y Nancy la protagonista? Hubo momentos álgidos; cuando hubo que discutir temas artísticos lo hicimos. Pero trabajar juntos fue una experiencia realmente muy buena. Nancy sabe elegir los personajes que más le cuadran. Van a ver un personaje con un nivel de verdad impresionante, va a llegar a lugares muy profundos.

—¿Cómo es tu personaje de María Leone?

N: María empieza siendo una mujer común de su casa, una trabajadora de la fábrica textil, que es su lugar en el mundo ya que lo heredó de sus abuelos. Lo que muestra la novela es cómo esta fábrica pasa a estar en el medio de un foco de intereses que hace que María empiece a tener otra actitud para defender los puestos de trabajo de ella y de sus compañeros. Ella es una mujer visceral capaz de cualquier cosa para defender a los suyos. Tenemos el elenco que soñamos, se formó un círculo virtuoso de amor y alegría. Estoy segura de que salimos con un producto muy hermoso.

—Echarri es sinónimo de clásico en las telenovelas argentinas, ¿cómo te llevás con el rótulo de galán después de los 40?

P: estoy viejo... Pero creo que a pesar de que me tomen como un clásico sigo rindiendo exámenes. Es un motor para mí no dar por hecho que todos quieran ver una novela mía, y menos como galán (risas), por eso en el elenco me rodeo de chicos jóvenes y talentosos. Cuando miro para atrás me siento orgulloso por lo que construí en estos 23 años de trabajo.

—¿Cómo nació la idea de que Nancy encarne un papel de heroína sindicalista?

P: hace mucho tiempo teníamos ganas de que Nancy sea una especie de heroína italiana como Sofia Loren, y que cuente un conflicto con fuerza y escotes (risas). Cuando Nancy terminó “Graduados” y yo con “El Elegido”, quería producirle algo a ella, no sólo porque es mi esposa, porque es la mejor protagonista que puedo tener, sobre todo después del éxito de “Graduados” que tuvo 24 puntos de rating. O sea que por un lado había amor y por el otro, conveniencia. Un día me desperté y me di cuenta que tenía que ser en una fábrica textil, porque tiene que ver con el comienzo del universo obrero en este país. Creo que esta historia va a identificar a todo el mundo. Creo que hoy todos están viviendo los vaivenes de los gobiernos liberales que oprimen a los sectores más débiles.

N: está bueno el lugar que la mujer empezó a ocupar en estos últimos tiempos. De hecho tuvimos una mujer presidenta y ahora también tenemos una vicepresidenta y gobernadora... La mujer empezó a demostrar que está a la altura del hombre o más. Venimos de muchas represiones y todavía hay un gran camino por recorrer. Y también la telenovela es patrimonio de las mujeres porque tenemos ese deseo de romanticismo que nos atrapa. Pero esta novela cuenta también todo un universo masculino, inclusive desde mi propio personaje. Todos somos mitad y mitad.

—¿Cristina Fernández te influenció para interpretar este personaje?

—N: sí y no. En realidad me influenció la mujer laburanta que está horas y horas en una máquina de coser y tiene que salir corriendo a ocuparse de su familia. Y que con toda esa vulnerabilidad es capaz de defender los derechos obtenidos.

—La novela iba a estrenarse el año pasado pero se pospuso y ya tienen todo listo. ¿Te genera expectativa el hecho de tener todos los capítulos grabados y no poder modificarlos?

P: tenemos 120 capítulos grabados, es la primera vez que trabajamos así. Y eso está muy bueno porque se puede cuidar más el producto y quedás fuera de los vaivenes del minuto a minuto y de los volantazos a la hora de que no funcione alguna parte de la novela.

—¿En qué punto se roza esta historia con la realidad argentina? ¿La toma de la fábrica textil Brukman en Balvanera en 2003 fue una inspiración?

P: la imagen de la toma de Brukman y su posterior cooperativa fue la principal influencia para esta novela. Usamos el tema de la represión como un elemento que le dé dramatismo a la novela. Cuando grabamos la novela pensamos que nada de esto iba a pasar, pero estamos viviendo un momento en Argentina muy parecido.

N: el paralelismo de esta historia con la realidad me apabulla un poco porque lo pensamos hace dos años. Nunca pensamos que íbamos a tener esta realidad: que dejen sin trabajo a 100 mil personas, que despidan a Victor Hugo después de 20 años de trabajar en Continental con una conducta intachable, que repriman a balazos a laburantes, son cosas que no pensamos que iban a pasar en tan poco tiempo y que ya habíamos conquistado. Estamos muy impactados.

—Hace un tiempo que en Twitter comenzó una especie de boicot en contra de su novela, con el hashtag “#decilenoaLaLeona”, ¿cómo se toman esta reacción de la gente?

P: las agresiones me duelen. Es un error muy grande decir “no vean esto”. Incluso hace el efecto inverso. Creo que los que dicen eso son un pequeño grupo de personas que no pueden callar ese odio.

N: todo este tipo de violencia me hace muy mal, por eso hace un tiempo vengo haciendo un trabajo personal, y logré solidez espiritual y tranquilidad. Mi verdadero valor es la familia que construí, mi trabajo y mis amigos. Puedo llegar a comprender que la gente piense que nosotros robamos y somos mantenidos porque alguien se los dijo. Pero es mentira y no me puedo hacer cargo de lo que piensen los demás, no les doy entidad, pero sin menospreciarlos. Apoyo la cabeza tranquila en la almohada. Con Pablo hace más de 25 años que trabajamos de esto y apoyamos al gobierno que se fue. Mi deseo es que volvamos en 2019.

—El año pasado se cuestionaron las ficciones nacionales y se apostó a las producciones turcas y brasileras, ¿qué tiene “La leona” para aportarle a la ficción argentina?

P: eso tiene que ver con que no hay regulaciones a la gente que compra “latas”. Entonces un capítulo de una ficción extranjera puede salir 4 mil dólares, mientras que un capítulo de “La leona” puede salir un millón de pesos. Al ser un mercado pequeño, se invierte cada vez menos y se pierde calidad. En ese sentido, “La leona” logró esquivar eso ya que tenemos un elenco de 27 personas contratadas de principio a fin durante 8 meses, la televisión ya no hace eso, los elencos suelen ser mucho más pequeños. Además Telefe usó el dos estudios, más la fábrica, más exteriores. Cuando lo ves, ves magnitud de imagen como pasó en “Avenida Brasil” y “Las mil y una noches”. Nosotros rompimos con ese esquema de pobreza de producciones que se ve a rasgos generales; hoy sólo están produciendo Telefe y El Trece.

—¿Cómo ves el futuro de la televisión abierta, ya que cada vez más personas miran Netflix?

P: la televisión abierta va a desaparecer. Se viene una televisión en la que el espectador va a ser quien elija el horario, ya no va a sentarse a ver en simultáneo con el resto, la publicidad se verá de otra forma. El espectador ya no va a ser más rehén de los horarios.

—Hace 15 años que están juntos y dicen que no es recomendable mezclar trabajo y placer...

P: con María y Franco volvimos a enamorarnos como 15 años atrás. Nos ayudó a recuperar muchas cosas de la pareja, como ir a almorzar solos y jugar. ¡Hasta pude decirle otro nombre! (risas)

N: no es recomendable para las parejas trabajar juntas, pero Pablo y yo no somos muy normales, estamos juntos desde hace mucho tiempo y cada año que pasa renovamos nuestros votos de amor. La fórmula es que te guste lo que tenés al lado, y si en la primera de cambio ves algo que no te gusta, hay que ponerle el cuerpo. En los peores momentos hay que remarla. Y siempre sentí que valía la pena renovar los votos con Pablo. Hoy estamos acá porque queremos, si no nos gustáramos y no la pasáramos bien juntos, no estaríamos, y así seguirá siendo.

 

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