Escenario

Dúo Rudi y Nini Flores, chamamé con lenguaje propio

El dúo correntino que estuvo instalado en parís durante 16 años planea su regreso definitivo a la argentina. Hoy tocan en Rosario.

Sábado 08 de Marzo de 2014

El chamamé sin estrépito ni efectos es propiedad de Rudi y Nini Flores. Ellos lo patentaron hace tiempo, cuando renovaron con elegancia y virtuosismo la tradición que heredaron de su padre, el bandoneonista Avelino Flores, protagonista de los años dorados de la música del Litoral. En discos como “Por cielos lejanos”, “Refugio de soñadores” y “Canto a mi terruño”, los hermanos correntinos refrescaron clásicos del género de Mario del Tránsito Cocomarola, Pedro Montenegro y Ernesto Montiel, entre otros, y también aportaron temas propios. Durante 16 años vivieron juntos en Francia, y llevaron la cultura guaraní a distintas capitales del mundo, pero Nini (acordeón) regresó a su tierra natal hace dos años y Rudi (guitarra) se quedó en París, aunque ahora está planeando su regreso. Esta vuelta al pago incluye la grabación de un nuevo álbum.
  Cuando se habla de los hermanos Flores aparecen expresiones como “virtuosos del chamamé” o “chamamé para exquisitos”. Para Rudi, sin embargo, estas etiquetas son “un poco exageradas”. “El chamamé es un género que tiene mucha riqueza rítmica y expresiva. Sin embargo, algunos consideran que no es muy interesante armónicamente en su versión tradicional. El hecho de poder enriquecer la cuestión armónica depende del músico, de la forma de encarar sus arreglos y sus composiciones”, explicó en diálogo con Escenario.
  Esa no es la única diferencia que marcan los Flores, que también resaltan a su padre Avelino como un incipiente renovador del género. “La formación tradicional del chamamé es el acordeón, bandoneón y dos guitarras que acompañan. El acordeón y el bandoneón llevan la voz cantante, pero en nuestro caso no se dio así, y entonces hay un contrapunto directo entre la guitarra y el acordeón, algo que no es tan común en el chamamé. Eso también le dio otro color a nuestra música”, afirmó Rudi.
  A mediados de los años 90 el dúo partió hacia Francia, en parte por simple curiosidad y en parte porque no les resultaba fácil encontrar lugares para tocar ni en Corrientes ni en Buenos Aires. “Fuimos por poquito tiempo, pero después las cosas nos empezaron a ir bien y nos quedamos. En Francia hay un gran interés por lo que ellos llaman música tradicional, que es el folclore de todo el mundo. Nosotros tuvimos la enorme suerte de que apenas llegamos grabamos para un sello estatal, el sello de Radio Francia, y con ellos editamos tres discos. Eso nos ayudó a exhibirnos y a quedarnos por allá”, recordó el guitarrista.
  Rudi y Nini se convirtieron así en una suerte de embajadores de la cultura guaraní: giraron por Alemania, Bélgica, Suiza, Italia, España, Finlandia, Canadá, Colombia, Cuba, Marruecos y Túnez. “El chamamé tuvo una gran aceptación en todos los lugares donde fuimos a tocar. Todos sabemos que el tango es la música que identifica a la Argentina y es un ritmo conocido en el mundo entero. El chamamé, en cambio, en un ritmo muy nuevito, que no tiene nada que ver con la historia de más de un siglo que tiene el tango. Sin embargo, los europeos, que no conocen nuestra cultura, también se emocionaron al escuchar un chamamé. Es muy gratificante que un público tan lejano se pueda acercar a nuestra tierra a través de la música”, se explayó.
  En esta parte del mundo los hermanos Flores también se encontraron con buenas noticias. “En los últimos años hubo un resurgimiento de la música argentina, y el público estaba esperando un poco eso. Hay una gran mancomunión y una necesidad mutua entre el público y el músico”, dijo Rudi. “En los años 80 los jóvenes no querían escuchar tango y folclore porque lo veían como música de viejos, entonces los músicos se volcaron más hacia los ritmos extranjeros, que eran el símbolo de la juventud, de lo moderno, desconociendo la música maravillosa de nuestro país. En este último tiempo han abierto lugares para tocar folclore, hay una mayor apertura en los medios, y yo noto que la gente está deseosa de apoyar y de escuchar música argentina”, aseguró el guitarrista.
  En ese sentido destacó el surgimiento de “muchos músicos jóvenes, que ya vienen con una visión distinta, más allá de que todos comienzan escuchando la versión tradicional de cada género. En Corrientes hay jóvenes con un gran talento que están empezando su carrera, como Matías González, Ricardo Alegre o Daniel Giménez”, puntualizó.
  Ahora Rudi está apurando los preparativos para instalarse lo antes posible en Argentina. “En Francia empezamos a valorar muchas cosas que no valorábamos cuando estábamos acá: estar cerca de tu familia, hablar español todos los días, el asado, el bar del fútbol de los domingos y las reuniones musicales con amigos. La nostalgia por el país es permanente”, aseguró.
 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario