Escenario

Dolores Fonzi y Fer Gamboa aseguran que "la cultura no es un negocio"

Las actrices hablaron de la película que protagonizan y defendieron la producción independiente.

Sábado 14 de Octubre de 2017

El cine argentino está pasando por un gran momento. Todas las semanas hay estrenos nacionales y se cosechan premios en el extranjero. Justamente el jueves llegó a Rosario “El futuro que viene”, la ópera prima de la guionista Constanza Novick, protagonizada por dos conocidas actrices: Dolores Fonzi y Pilar Gamboa. Ellas interpretan a dos amigas, Romina y Florencia, que se conocen desde la escuela primaria y que forjan una amistad que se sostiene con paso de los años, la estancia en el extranjero y hasta los contratiempos que produce la vida, y que gracias al lente y al guión de Novick constituye una inteligente y sutil mirada al universo femenino. Para Fonzi significa su tercer estreno en el año, ya que se suma a su trabajo en “La cordillera” y en “Nieve negra”; mientras que Gamboa ya estrenó “Pampero”, “Mamá se fue de viaje” y tiene para estrenar “Recreo”, “La muerte de Marga Maier” y “La flor”. Las actrices charlaron con Télam sobre “El futuro que viene” y la situación de la industria cinematográfica argentina.

   —¿Les gusta que sea una película para mujeres y de mujeres o quieren que sea para todos?

   Gamboa: No voy a resultarte muy interesante, pero no pienso en eso. Pienso sí en que amigas se pueden llegar a identificar, pero también creo que se puede llegar a identificar un hombre. No está pensado para un público determinado, eso es lo que la vuelve más interesante. Nadie dijo antes de filmar “es una película para mujeres y ojalá nos vaya bien con las mujeres”. Es cierto que es una película hecha por mujeres y capaz es verdad que se pueden identificar con eso, pero creo que hay muchos hombres sensibles que también se van a identificar. Está bueno que así sea, más plural, no que la bala se dispare para este sector. La bala se dispara al aire y al que le toca está buenísimo.

    —¿Cómo fue construir los personajes que tienen viajes muy fuertes? El personaje de Dolores arranca en un hogar muy liberal y termina siendo una mujer muy estructurada, y el de Pilar hace el camino a la inversa...

   Fonzi: Se da en contraposición de nuestras madres en la película. Romina, mi personaje, tiene una madre modelo de mujer bastante imponente, y siento que ella se manifiesta al mundo de una manera mucho más inhibida y trata de pasar inadvertida y no llamar mucho la atención como la madre. Flor es al revés, vive en una casa de una familia más estructurada y tiene que romper eso con algo más libre y estrafalario.

    —¿No es más interesante el universo femenino? Tiene más vueltas, más colores...

   Gamboa: Para mí sí es más complejo el mundo femenino. Me da la sensación de que las mujeres vamos a la profundidad de las cosas un poco más rápido. Los hombres tienen algo más negador. Les preguntás “¿de qué hablaron?”, y te dicen “no, hablamos de fútbol”. “¿Pero no se estaba separando?”, le decís, y ellos: “no, no le pregunté”. Lo estoy actuando como si fuesen unos siomes, pero no creo en eso tampoco (risas).

   Fonzi: Siento que las mujeres, desde la base que cada mes nuestro cuerpo se ve modificado por mil cuestiones hormonales, somos más complejas y atravesadas que el hombre, que está más o menos siempre en una cosa más concreta. Obviamente depende de la búsqueda de cada uno como individuo, seas hombre o mujer, pero me parece que nosotras estamos más preparadas para sortear situaciones más al borde en todo sentido. Digo, la mujer, la desigualdad, la mujer que es madre o que no es madre pero que biológicamente tiene algo corporal.

   —Sobre ese punto, ¿sienten que la película eludió los tópicos que tiene la sociedad sobre el mundo femenino?

   Fonzi: Me parece que no los elude y que no sólo no los elude, sino que muestra otras circunstancias. Puede ser que una mujer que acaba de ser madre, que culturalmente es una de las cosas más lindas que te puede pasar, se sienta mal por esta situación. Eso pasa con Romina, que tiene una maternidad desprendida de los mandatos de la sociedad.

   Gamboa: No elude, los muestra. Está bueno ver una mujer que le está siendo complicado ser madre. Está bueno ver eso porque en general la sociedad condena a la mujer que no es feliz siendo madre. Eso te puede pasar porque el estado natural de las cosas no es sólo uno, pueden ser mil.

   —Las dos estrenaron películas este año. ¿Qué hay de este momento del cine? Los pronósticos de la comunidad del cine dicen que se va a realizar un fuerte ajuste en el Incaa.

   Fonzi: Sí, la verdad que da miedo. En abril y mayo todos los que hacemos cine o tenemos algún tipo de relación con el cine salimos a hacer videos hablando del tema. Se nos acusó de paranoicos y ahora está sucediendo todo lo que veníamos diciendo que iba a pasar. Da miedo. Películas como esta no se hubiesen podido hacer si esta ley se implementa. Ahí sí hay que tener cuidado y no sé qué vamos a hacer.

   Gamboa: Hay algo más profundo: un pensamiento atroz que es que la cultura tiene que ser redituable. La cultura no es un negocio, la cultura tiene que ser sí o sí gratuita. Eso hay que sostenerlo.

   Fonzi: Que las películas mercantilistas sean las únicas que sobrevivan es vaciar de cultura el país.

   Gamboa: Las películas más pequeñas, aquellas a las que se condena por llevar sólo 5.000 espectadores, son las que van al Festival de Cine de Berlín y son la cara del cine argentino afuera. En un país que todo el tiempo está mirando afuera, ¿justo eso querés borrar? ¿Sólo se va a poder filmar aquello que lleve un millón de espectadores? No estoy de acuerdo ahí, me parece que ahí está el grave problema y es ideológico.

   —Es muy grave además hacerlo en un año en el que tenés películas que han ganado premios...

   Gamboa: De todas maneras, son películas que se van a seguir filmando. Lucrecia Martel va a seguir filmando, gracias a Dios. La que está más en peligro de filmar es Anahí Berneri. Lo que tenemos que mirar es la cosa que está más para abajo, ahí tenemos que prestar atención.

   Fonzi: Es alarmante. No podemos dejar que esto avance.

   Gamboa: Para las productoras pequeñas está difícil de verdad. Las cosas más interesantes que yo hice en general son óperas primas. Si le quitás a una persona la posibilidad de filmar su primera película se acorta la mirada.

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