Escenario

Dios Salve a la Reina deslumbró a Rosario con cinco funciones en El Círculo

Martes 25 de Mayo de 2010

Dios Salve a la Reina tuvo un emotivo raid de shows sinfónico con lleno total en El Círculo, Dios Salve a la Reina fue más Queen que nunca en El Círculo. En el debut de los cinco shows sinfónicos que ofreció en Rosario, el grupo rosarino brilló, emocionó y demostró por qué es una de las bandas de covers más respetadas en todo el mundo.
   La apuesta no era sencilla. El grupo rosarino liderado por Pablo Padín (voz, guitarra y piano), Ezequiel Tibaldo (bajo), Francisco Calgaro (guitarra, piano y coros) y Matías Albornoz (batería y coros) salía a mostrar por qué los elogian desde Londres hasta Buenos Aires. Y lo hicieron con una propuesta sinfónica, que ni los mismísimos Queen se atrevieron en su momento.
   Dios Salve a la Reina tocó junto al Ensamble de Vientos Municipal de Rosario, la Camerata Clásica Rosario, el Coro Tributo a Queen, el Coro Argentum (que dirigió Sergio Romero), y la soprano solista Daniela Ratti, quien protagonizó uno de los momentos cumbres del show al emular a Montserrat Caballé en “Barcelona”.
   “Rapsodia Bohemia” abrió el set con orquesta y coro ante una platea que dudaba si gritar de emoción o mantener silencio como se estila en los conciertos clásicos. El cierre eléctrico del tema, con el grupo a full, ya anunciaba que sería una gran noche. Trascartón llegaría “Somebody To Love”, en el mismo formato, con Padín posesionado por el fantasma de Freddie Mercury, como portavoz de un grupo sólido, con enormes similitudes tímbricas a Queen.
   En un concierto que se extendió por dos horas, vendría después el set eléctrico, con grandes momentos, que fueron desde el pop de “Under Pressure” y “Another One Bites the Dust” hasta baladas como “Save Me” y “Don”t Stop Me Now” a perlitas rockeras como “Death On Two Legs”.
   La segunda parte comenzó con “Barcelona” y el teatro se venía abajo. El dueto de Padín y Ratti fue emotivo, y junto con los sutiles arreglos orquestales y el coro lograron un sonido envolvente que armó un microclima único.
Con la onda de gala, Dios Salve a la Reina salió con todo para hacer “Bicycle”, “I Want It All” y la inolvidable “Innuendo”. Con “We Will Rock You y We Are The Champions” el show se encaminaría hacia un final bien arriba. Y tenía que ser “Rapsodia Bohemia”, en una versión distinta a la anterior, con más presencia del grupo en escena y con la gente de pie, aplaudiendo y pidiendo más. Dios Salve a la Reina pasó por El Círculo, Queen aún sigue allí.

 

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