Escenario

Diego El Cigala: "Podría hacer rock argentino, sería cuestión de probar"

El artista madrileño se presenta esta noche en City Center, en un show intimista donde interpretará tango, flamenco y folclore.

Martes 09 de Septiembre de 2014

Diego El Cigala levanta el teléfono desde la habitación de un hotel de Santiago, Chile. "Pues sí, claro, vamos a hablar un poquito", dice gentil. Su voz suena apagada, es un poco extraño que cante para afuera y hable para adentro, pero es así. La charla con Escenario viene a cuento del recital que ofrecerá hoy, a las 21, en el City Center (bulevar Oroño y avenida Circunvalación), en donde presentará las mejores canciones de "Romance de la luna tucumana" y adelantará temas de su flamante producción "Vuelve el flamenco". El folclore, el tango y el flamenco tienen un hilo conductor, según su mirada: "Es música con mucha garra".

Diego Ramón Jiménez Salazar es el nombre que figura en el registro del hotel. Claro, todos saben que es Diego El Cigala. Escenario intentó contactarlo previamente en su habitación de Melbourne (Australia), donde también se presentó en el marco de su gira internacional, pero la comunicación no se hizo posible. Hasta que en Santiago, aún con poco tiempo disponible, el cantante oriundo de la calle de Provisiones del Rastro madrileño, se prestó al diálogo.

—¿Por qué llamaste a tu nuevo disco "Vuelve el flamenco"? ¿Es que alguna vez se había ido o es un juego de palabras?

—Más allá del título de este nuevo trabajo, lo que vamos a presentar en Rosario va a ser "Romance de la luna tucumana", que es un trabajo intimista, en el cual el tango y el folclore son protagonistas, y el flamenco, por supuesto, que siempre está atravesando esta aventura musical.

—¿Cuál es el vínculo sentimental que desde el flamenco te une con el tango y el folclore?

—Bueno, hay una energía, hay un sentimiento que se vincula, una misma frecuencia. El folclore argentino para mí es maravilloso, igual el tango, que por otro lado es un género al que llego por el amor que le tenía mi padre. Pero creo que tanto el tango, como el folclore y el flamenco, son músicas que tienen un espíritu gitano, un espíritu errante. Y por ahí va el punto de encuentro.

—Tu cante ya cruzó fronteras hace rato. ¿Cómo se logra contactar con culturas tan disímiles?

—La verdad es que no lo sé, ocurre algo extraño. Yo estuve tocando en Melbourne, ahora estoy en Chile y me voy para la Argentina, y uno siempre va adelante con estas canciones. Emociona comprobar que llega lo que uno hace, y es un honor, desde ya.

—¿La recepción del flamenco, por ejemplo, es igual cuando cantás en un tablao en El Rastro, que cuando lo hacés en un teatro argentino?

—Si, sí, es igual, es la misma recepción, la música cautiva y llega a todos de la misma manera. Es una música con mucha garra, lo mismo con el tango, es una música internacional, y claro que llega con mucha fuerza también.

—¿Qué cambió desde tu primer disco "Undebel" (1998) a este presente, para convertirte en un músico popular?

—Hay cosas que cambian y cosas que siguen igual. Creo que uno ha madurado, el modo de interpretar es importante, y desde ya que se dio un punto de inflexión en mi carrera a partir de mi trabajo con ese maravilloso pianista cubano que es Bebo Valdés, con quien hice "Lágrimas negras" (2003).

—¿Cuál fue el punto de inflexión que se produjo para que ese disco siga tan presente? ¿Sentís que tu música tocó alguna fibra sensible?

—Bueno, quizá les toqué el corazón, hubo una química especial en ese trabajo, fue un repertorio mágico también con temas como "Nieblas del riachuelo", que volví a grabar en "Romance de la luna tucumana", y otras canciones como "Inolvidable", por ejemplo. Además, ese disco no sólo fue un cambio artístico en mi carrera, sino que marcó un quiebre también en mi vida, me marcó interiormente para siempre.

—Es sabida tu admiración por Andrés Calamaro y Pedro Aznar, ¿cuál es tu vínculo con el rock argentino?

—Hombre, yo lo conocí a Andrés Calamaro, gran persona y músico extraordinario, y desde ya que su música siempre es muy inspiradora, y también Pedro, claro, es un artista muy talentoso. Son dos figuras indiscutibles.

—Así como cantás tango y folclore, ¿te animarías a interpretar en un próximo disco alguna canción clásica del rock argentino?

—Pero, sí, por qué no, sería cuestión de probarlo. Yo respeto mucho a esa música y a todas las músicas. Sería cuestión de probar, ¿por qué no? (risas).

Cuerdas que tienen historia

Diego El Cigala tendrá un compañero de lujo en Rosario. Se trata de Diego Del Morao, considerado como uno de los mejores guitarristas de flamenco. Con él interpretará un tributo a Paco de Lucía, ADN de su último trabajo “Vuelve el flamenco”. Diego Moreno Jiménez, nombre original de Diego Del Morao, es de la estirpe de guitarristas de Los Morao, hijo de Moraito Chico, el elegido de Paco de Lucía.

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