Escenario

David Lebón: "Soy como el guerrero que nunca abandona su marcha"

El rockero dice que "la gente manda mucho amor" y quiere devolver con su música algo de todo lo que recibe. Tras levantar el premio Gardel de Oro, este sábado hará un show con su banda por streaming

Martes 22 de Septiembre de 2020

Soy como el guerrero que nunca abandona su marcha”, dijo Lebón. Y es para creerle. Mientras atraviesa uno de los momentos culminantes de su extensa carrera, luego de ganar el Gardel de Oro y el reconocimiento unánime del público y la industria, el legendario músico David Lebón definió como “una gotita de amor” para el público al show en vivo por streaming que ofrecerá junto a su banda el próximo sábado 26 de septiembre, desde el escenario del porteño estadio Movistar Arena.

   “En este momento, la gente necesita que le caiga una gotita de amor. De mi parte, la tienen. Por eso voy a estar tocando para el alma de ustedes”, dijo a Télam el artista al referirse al espectáculo al que bautizó “Cuánto tiempo más llevará”, título de una famosa canción de Serú Girán a la que resignificó a partir del distanciamiento social recomendado desde marzo pasado por la pandemia de coronavirus.

   Con medio siglo de trayectoria en la escena local repartidos entre bandas claves como Pescado Rabioso, Serú Girán, Color Humano y Polifemo, entre otras; y una notable carrera solista, Lebón aceptó que siente cierto estado de incertidumbre ante esta nueva experiencia de brindar un concierto por streaming, pero celebró la oportunidad.

   “Es algo nuevo y especial pero también importante para darte cuenta de que podés hacer cualquier cambio”, apuntó con optimismo el músico, quien prometió un concierto con sus grandes clásicos e invitados sorpresa.

   Tras un regreso a los primeros planos con su aclamado disco “Encuentro supremo”, de 2016, el ex Serú Girán obtuvo el reconocimiento unánime con “Lebón & Co.”, un trabajo que recrea clásicos de su carrera junto a invitados de lujo, como el caso de Fito Páez, Ricardo Mollo, Andrés Calamaro y Pedro Aznar, entre otros; además de permitir la reunión de Polifemo, la banda que integró junto al bajista Rinaldo Rafanelli y el baterista Juan Rodríguez.

   Gracias a este disco, Lebón fue el viernes pasado el máximo ganador en las categorías álbum del año, grabación del año, ingeniería de grabación, mejor álbum artista de rock, mejor canción dueto/colaboración por “Mundo agradable” cantada junto a Ricardo Mollo y productor del año. Además, claro, del Gardel de Oro (con lo que se premia al mejor álbum del año), que le llegó por primera vez en su vida a los 68 años.

   Lebón realizó una serie de conciertos en el porteño teatro Gran Rex y, como frutilla a su brillante trayectoria, actuó en febrero pasado en el Teatro Colón. La pandemia lo obligó a una pausa, pero después de los Gardel, Lebón va por más. Mientras prepara el concierto junto a su banda integrada por Daniel Colombres, en batería; Dhani Ferrón, en guitarra y coros; Roberto Seitz, en bajo; Leandro Bulacio, en teclados; Gustavo Lozano, en guitarras y teclados; El “Ruso”, como lo llaman sus fans y los más íntimos, compartió sus sensaciones en torno a su debut en el novedoso formato del streaming, a las necesidades afectivas en tiempos de pandemia, la posibilidad de extraer enseñanzas de esta y al gran momento que atraviesa su carrera.

   En estos meses de aislamiento social, mucha gente encontró en el consumo cultural un refugio. Supongo que debes sentir como un gran aporte este show que ofrecerás por streaming.

   Totalmente fue así. Eso fue importante y, en ese sentido, hubo un cambio muy lindo. La idea de hacer shows caseros fue muy divertido y complicado a la vez, una locura a veces porque daban mal los tiempos, esas cosas de computadoras y hombres. Pero ahora vamos a tocar en vivo y nos volvimos a ver con la banda luego de varios meses. Fue muy agradable, muy lindo. La vamos a pasar muy bien en el show porque tenemos muchas ganas de dar algo. La gente manda mucho amor y queremos devolver todo eso.

   En tu larga carrera tocaste en diversos escenarios. ¿Cómo imaginás este nuevo formato en el que habrá un estadio vacío frente a sus ojos?

   En algún momento lo pensé como si fuera una pesadilla de esas en las que salís a tocar y no hay nadie (risas). No sé, va a ser lindo. Por otro lado, al no ver a la gente, no sentís la misma responsabilidad que cuando te están mirando. Puede pasar eso y transformarse en algo divertido. Es un concierto pero es como un ensayo. Un ensayo de un concierto. La vamos a pasar bien.

   ¿Qué mensaje se le puede dar a la gente con la música en este momento tan particular?

   Yo tuve dos hijos que casi se mueren. No sabés lo que es eso. Yo le recé hasta al diablo. Me han secuestrado, me han torturado. No hay que tener miedo de estar vivo. Yo me levanto todos los días y no sé qué va a pasar. Soy como el guerrero que nunca abandona su marcha. Tengo una misión. La felicidad tiene que estar. Yo tiro esa onda. En lo peor, hay que estar bien. Se pueden hacer muchas cosas.

   ¿Hubo una reivindicación a tu figura en los últimos años a nivel popular y de la industria?

   Es increíble lo que pasó conmigo. Hay un tiempo de siembra. Yo les decía siempre a mis hijos que tengan paciencia si no conseguían un laburo porque siempre hay algo bueno. Es insoportable ver a la gente triste por no esperar un poco hasta mañana, que puede venir con alguna sorpresa. En mi caso personal, es un momento hermoso. Cuido mucho lo mío, de mi banda, con la que la pasamos bárbaro cuando ensayamos. Nos divertimos como chicos. Siempre digo que la música es el perfume de Dios.

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