Escenario

David Bowie murió tres días después de editar su último disco

Nadie sospechaba que padecía de cáncer. Fue uno de los artistas más influyentes de la historia del rock y del siglo XX. Su obra abarcó muchos géneros y llegó hasta el cine y el teatro.  

Martes 12 de Enero de 2016

La noticia tomó a todos por sorpresa. Apenas tres días después de haber editado su nuevo disco, el experimental y sombrío "Blackstar", que obtuvo muy buenas críticas, David Bowie murió a los 69 años después de luchar durante 18 meses contra un cáncer. Así lo anunció su familia a través de las cuentas oficiales de Twitter y Facebook. Su propio hijo, el director de cine Duncan Jones, también lo confirmó. El llamado Duque Blanco estuvo alejado de los escenarios después de un infarto que sufrió en 2004, pero seguía editando discos y nadie sospechaba que estaba enfermo de cáncer. Algunas letras de "Blackstar", que hablaban de la proximidad de la muerte, suenan ahora premonitorias.

Camaleón provocativo, inquieto investigador de sonidos, elegante caballero del rock y, finalmente, una especie de fantasma misterioso. Estos son sólo algunos de los papeles que David Robert Jones, más conocido como David Bowie, interpretó durante sus casi 50 años de carrera. Según el recuento oficial, el cantante, compositor y ocasional actor, nacido el 8 de enero de 1947 en el barrio londinense de Brixton, publicó 25 discos, y se estima que vendió más de 140 millones de copias.

Tan en su salsa con Beckett y Nietzsche como con sus amigos Lou Reed o Iggy Pop, el Duque pasó su vida experimentando numerosos géneros musicales, con frecuentes incursiones en el mundo del cine, el teatro, la moda y la pintura. Su influencia llegó hasta Madonna y Lady Gaga, pasando por Blur, Joy Division, The Cure, Nine Inch Nails o Duran Duran. El punk, el post punk, la new wave, el dark, el rock industrial... Todos le deben algo a Bowie. Rebelde, siempre rechazó los honores oficiales de la reina Isabel II y tampoco quiso entrar en el Hall de la Fama del Rock.

En 1967 pocos podían imaginar que aquel cantante de pelo rizado y dientes torcidos iba a convertirse en una estrella mundial. Debutó con "David Bowie", un disco orientado al folk que resultó ser un fracaso. Sin embargo, el álbum "Space Oddity", publicado dos años después, y cuya canción de título homónimo contaba la historia del ficticio astronauta Major Tom, cambió la tendencia: Bowie había encontrado una nueva imagen y tocó la fibra de millones de adolescentes, además de ganarse a los críticos de rock más importantes.

Años dorados. Con "Hunky Dory", "The Rise And The Fall Of Ziggy Stardust" y "Aladdin Sane", Bowie se subió a la cresta de la ola del glam rock, que jugaba de forma irónica con los estereotipos de los géneros sexuales. Después llegaron los años estadounidenses del cantante, con el álbum de soul "Young Americans" y el posterior "Station To Station", uno de los hitos en su carrera, en una época marcada por una adicción casi autodestructiva a las drogas.

Los años 70 fueron su etapa más creativa y productiva. Al terminar la década se unió a Brian Eno para grabar en Berlín su famosa trilogía berlinesa: "Low", "Heroes" y "Lodger", tres discos con sonidos experimentales y futuristas que marcaron a los músicos jóvenes de esa época. Ya en los años 80, el artista, adorado por la crítica, alcanzó el estatus de mega estrella que agotaba las entradas de sus conciertos gracias al disco "Let's Dance", un álbum pop y bailable que a caballo de hits como "Modern Love" lo transformó en un cantante popular.

Inquieto, jamás se durmió en el éxito, y en los 90 se metió con diferentes géneros como el drum and bass, la electrónica y el rock industrial. Durante la gira de "Reality" (2003), el Duque tuvo que ser operado del corazón y debió alejarse de los escenarios. Durante mucho tiempo no se volvió a escuchar nada del ícono pop, hasta que en 2013, oficialmente recuperado y ya viviendo en Nueva York, protagonizó su regreso con "The Next Day", que fue un éxito de ventas y de crítica.

"Regalo de despedida". Bowie nunca más volvió a actuar en vivo ni concedió entrevistas, pero esto no le impidió continuar musicalmente activo. De este modo llegó "Blackstar", en el que grabó con músicos de jazz y se dio el gusto de experimentar con nuevos sonidos. "Siempre hizo lo que quiso", escribió ayer en Facebook Tony Visconti, amigo y productor de míticos discos del Duque, incluido el último. "Quiso hacerlo a su manera. Su muerte no ha sido diferente a su vida: una obra de arte. Hizo «Blackstar» para nosotros, como su regalo de despedida", confesó.

La obra de Bowie es muy amplia y diversa: produjo álbumes para otros artistas, entre ellos Lou Reed ("Transformer") e Iggy Pop ("The Idiot", "Lust for Life"), y también tuvo una considerable carrera como actor, que abarcó desde montajes teatrales en Londres y Broadway hasta películas como "El hombre que cayó a la tierra", "El ansia", "Furyo", "Laberinto" y "La última tentación de Cristo", entre otras.

Su vida privada fue tan agitada como misteriosa, y en los 70 estuvo marcada por los excesos y la ambigüedad sexual. Desde 1970 a 1980 estuvo casado con Angie Barnett, con quien tuvo a su primer hijo, Duncan Jones. Y en 1992 se casó con la modelo Iman, con quien tuvo a su hija Alexandria, que ahora tiene 15 años.

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