Escenario

Darín: "El enamoramiento está sobrevaluado"

Ricardo Darín es el protagonista de "El amor menos pensado" junto a Mercedes Morán, que también habló con Escenario. Se estrena el jueves.

Domingo 29 de Julio de 2018

Amor, humor, desamor. ¿Y el enamoramiento? "El enamoramiento está sobrevaluado".

Dicho así parece una frase hecha, pero hay que ver "El amor menos pensado" para entender que no en vano Ricardo Darín le dijo esto a Escenario, en una entrevista exclusiva concedida en la previa del filme de Juan Vera que se estrena el jueves en Rosario. El filme transpira empatía en el espectador. Porque los que tuvieron una relación de muchos años van a sentir que lo que están viendo en la pantalla les pasó alguna vez. Y los que nunca vivieron en pareja tendrán un panorama más o menos cercano de cómo es el día a día de un vínculo de amor.

Ana (Mercedes Morán) y Marcos (Ricardo Darín) llevan 25 años de casados, tienen un hijo que acaba de irse de viaje y se encuentran de pronto cara a cara con sus virtudes y sus defectos. Pero también con esos espacios vacíos que aparecen en un vínculo afectivo cuando el paso del tiempo comienza a desgastar lo que hasta ayer estaba intacto. Por esos vacíos, un día deciden preguntarse si están enamorados. Y ahí empieza otra historia. Escenario dialogó con Darín, Mercedes Morán y el director Juan Vera (ver aparte), quien luego de varias décadas como productor y guionista cinematográfico, se dedicó a hacer su ópera prima porque, a sus 58 años, sintió que éste era el momento justo.

—¿Los movilizó actuar en este filme?

Ricardo Darín: Es movilizante, ese es uno de los puntos más atractivos que tiene en este sentido, porque a priori uno puede pensar en una comedia romántica y que es un poquito más liviana, pero esta película cala un poquito más profundo.

Mercedes Morán: Todo aquel que alguna vez vivió una relación de pareja más o menos larga se hizo esta pregunta y se la contestó más o menos como pudo: si esto que nos une después de tanto tiempo es amor, o una amistad íntima, o bien una construcción de los dos. Esa pareja se hace esa pregunta y genera empatía.

—Ricardo, tu personaje dice que para escribir y también para vivir hay que ir a los bifes, por eso del aquí y ahora. ¿Es siempre tan así?

—No, es una característica del personaje, es un tipo que estaba atravesando una situación tan particular que siente que hay que poner las cosas arriba de la mesa. A veces yo también siento un poco que es así. Es difícil coincidir con todas las líneas y todos los textos de una obra en la que estás involucrado, pero probablemente ésa sea una línea en la que puedo adherir con tranquilidad.

—El humor y el amor son palabras que hasta suenan parecidas. ¿No hay amor sin humor?

Morán: Obvio, para mí sí, es así. Era importante para nosotros que esta duda la tuvieran los integrantes de la pareja, aunque para los de afuera estaba claro que lo que los unía era un sentimiento amoroso, porque tienen una buena intimidad, todavía se ríen juntos, se divierten. Son esas cosas que te sirven para diagnosticar hasta dónde está vivo ese amor, porque son tantos los mandatos a los que respondemos, que nos resulta difícil, aún en el mejor de los casos, discriminar qué es lo que nos une.

Darín: Tiene mucho que ver el humor, hay un leit motiv que atraviesa toda la historia. Si lo analizás con un poquito de detalles, porque te aclaro que "El amor menos pensado" es muy residual y te van a aparecer partes de la película a medida que transcurran las horas, ella propone menos cabeza, más corazón, más cuerpo. Esta cosa a lo mejor la tenemos identificada como muy argentina, psicoanalítica, es una cosa más de vivir lo que hay que vivir, no enroscarse tanto, no pegar tantas vueltas y ser un poco más honesto y frontal con lo que la vida te va planteando. Me parece que ese es un leit motiv que atraviesa toda la historia y que los distintos personajes se van haciendo cargo de distintas formas.

— Hay parejas que se rompen porque hay lazos de mucho tiempo y otras que se rompen porque nada los ata. ¿El amor es una película de final abierto?

Morán: Creo que es una pregunta que cualquier vínculo de mucho tiempo se la formula y sobre todo en una pareja de las características de la que encarnamos en la película, donde claramente no hay una situación que los separe, solamente el preguntarse si esto que tienen es amor, costumbre, cariño o la construcción de esa familia con ese hijo que decide irse de casa. Muchas personas se hacen esta pregunta y se la responden individualmente, otros pueden plantearla, otros pueden seguir juntos preguntándosela eternamente. Esta pareja tiene la particularidad de que toma esta decisión y puede revisar con un poco más de distancia.

Darín: No sé si el amor es una película de final abierto, me parece que todo depende de cómo te paras frente a esa situación. Yo tuve una separación en mi matrimonio y mirando para atrás compruebo que si volvimos a elegirnos y estar juntos es que no habíamos llegado nunca a ese punto de que no hay vuelta atrás. Cuando el paraguas que abarca una relación entre dos personas es el amor y el entendimiento todo es posible, más allá de las diferencias, enfriamiento o como quieras llamarlo. El problema es cuando pasás ese umbral, o esa barrera, y decís cosas que no se pueden decir o no se deben decir, o cuando tocás puntos sensibles de la otra persona y consciente o inconscientemente son muy hirientes. Esos son escenarios que no ocurren en esta película, pero yo creo que esta es una historia con la que mucha gente se puede sentir reflejada porque hay ciertas incertidumbres que nos bañan un poco a todos.

—Heráclito afirmaba que nadie se baña dos veces en el mismo río, porque no sólo el agua fluye, sino que las personas mutan todo el tiempo. ¿Esta película habla de ese cambio?

Darín: Es que yo creo que todo está en movimiento. Las relaciones entre las personas son muy delicadas y muy inéditas, porque nadie puede darle consejos a nadie, porque cada relación es totalmente distinta a todas las demás, porque no hay jurisprudencia en ese sentido. Creo que el tema está en cuál es el foco y el cuidado de la vida que nos toca vivir. Muchas veces se nos va de foco la atención y el cuidado que hay que tener con las relaciones que realmente amamos, no sólo con tu pareja, con tus hijos, con tus amigos. Uno a veces deja esas cosas para el lunes y cree que lo que hay que atender es lo urgente, cuando en realidad lo que tendríamos que atender es lo importante. De todo se aprende, pero a veces nos lleva mucho tiempo y mucho dolor aprender. Yo creo que hay que estar enfocado y tratar de protegerse contra la dinámica acelerada que el mundo exige, y nos pone a prueba permanentemente de qué es lo que verdaderamente nos importa.

Morán: Qué linda es esa imagen, la verdad que ellos dejan correr el agua. Y además lo bueno de este guión es que, para suerte nuestra, está exento de cualquier tipo de empujón, remate o de golpe bajo, para un lado y para el otro. La comedia romántica es un género en el que uno intenta meterla y se puede presuponer que es una cosa ligera y superficial. Pero esto no es el caso, porque no entra en el terreno de la solemnidad de decir qué se debe hacer, el director Juan Vera es muy abierto y muy conocedor de ese universo.

—¿Esta historia deja el mensaje que a veces es mejor no enamorarse para estar juntos toda la vida?

Darín: No, yo creo que esa es una especie de ironía a la que apela la historia, porque cuando la analizás sinceramente con una mano en el corazón, el enamoramiento corresponde más con una zona de tu vida que tiene que ver con el nudo en el estómago, la incertidumbre, las citas. Tiene más que ver con el noviazgo que con la pareja, que si me preguntás a mí, creo que es el mejor de los estados, porque vos vivís en tu casa y elegís encontrarte con la persona con la que querés estar cada vez que coincidan. Entonces es menos tóxico, pero esto en forma idílica, lo digo, porque tenés que sentir amor, eso para mí es inevitable. Es que el enamoramiento está sobrevaluado, es como si estuvieras embriagado por la aparición de alguien en tu vida, pero después hay que ver si lo sostenés. El amor es una cosa totalmente distinta.

El amor menos pensado TRAILER


>>> Juan Vera: "Darín y Morán me emocionaron en cada escena"

A Juan Vera no le daba lo mismo cualquier tema para hacer su ópera prima. Con una larga trayectoria en la producción, el director artístico de Patagonik (productora cinematográfica) sintió que después de trabajar en los guiones de "Dos más dos", necesitaba volver a interpelarse sobre el amor. "A medida que vas creciendo, evolucionando, formás pareja y tenés familia, te das cuenta que el enamoramiento y el amor no son cosas que se parecen tanto. O sí, hay una cosa paradojal, y es que el amor se construye en el día a día y, no me gustaría calificarla, pero creo que la etapa del amor es más adulta que la del enamoramiento". El elenco de la película está integrado por figuras de la talla de Claudia Fontán, Andrea Pietra, Jean Pierre Noher, Norman Briski, Juan Minujín, Gabriel Corrado, Andrea Politti y Luis Rubio, pero claro, nada hubiese sido posible si la historia principal no hubiese sido encabezada por Ricardo Darín y Mercedes Morán: "Fue una simpleza trabajar con ellos dos, yo escribí siempre pensando en Ricardo y Mercedes, por lo cual fue un sueño para mí. De hecho si me decían que no podían actuar, no sabía qué iba a hacer con el guión. Ellos hacían todo bien y me emocionaban en cada escena. Lograron unos sonidos muy fieles al texto y a la vez enriquecieron la película con una creación propia".

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