Escenario

Claudio Villarruel: "A la tele le está faltando el humor"

El productor y conductor volvió a la pantalla chica con el ciclo "De mil humores" en Canal 9. Fue el tercer programa más visto en su franja horaria

Miércoles 02 de Junio de 2021

El productor, comunicador y conductor Claudio Villarruel, que volvió al formato televisivo el domingo pasado en la conducción de “De mil humores”, el nuevo programa que se ve semanalmente por Canal 9 señaló que confía en poder ayudar a que “la gente pueda terminar el fin de semana con una sonrisa, con alegría”. El envío, que midió 1,1 en el debut y fue el tercer programa más visto del día en su franja horaria, aborda temas de la actualidad nacional desde una mirada humorística.

  “La situación con la pandemia es muy complicada y si podemos hacer reír, lo que hacemos tiene sentido”, detalló a Télam quien fuera director artístico de Telefe durante toda la década de 2000.

  El ciclo pivotea sobre temas que atraviesan el espectáculo, las redes sociales y el deporte, y en los temas políticos es crítico hacia el macrismo, una línea que coincide con la nueva dirección de Canal 9, cuyos nuevos titulares también son dueños de Página 12 y Caras y Caretas, entre otros medios.

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  El envío debut tuvo el atractivo de la entrevista al presidente Alberto Fernández por el instagramer rosarino Tomás Quintín Palma, y contó además con la participación de los comediantes Sebastián Fernández, Pablo Picotto, Jimena Vallejos y Vale Valente.

  Villarruel, que está al mando de lunes a viernes de “Detrás de lo que vemos” en AM750, detalló en diálogo con esta agencia que considera a “De mil humores” como “un hijo” del envío que llevó durante dos años por Crónica TV junto con Bernarda Llorente (que ofició de una suerte de crítica invitada en el primer programa) titulado igual que su actual ciclo de radio.

  “El domingo a la noche haceos el programa en vivo y es un horario que me encanta, El humor ha sido curativo, sanador. Por eso estoy convencido de que reír es algo que calma”, dijo el conductor.

  “A la tele le está faltando el humor -analizó-, no hay un programa específicamente pensado para hacer reír, sino que aparece la risa en un diálogo”.

  Villarruel afirmó que “no es un desafío contar la actualidad con humor en estos momentos”, porque “la actualidad hoy en día es una productora de materia prima constante”.

  Y agregó: “Cuando hay situaciones extremas como la que está viviendo el mundo y la Argentina, como la cuarentena, mezclado con la política y con los comunicadores, aparecen situaciones que permiten a nuestros humoristas desarrollar una vuelta de tuerca para ponerle humor”, se explayó.

  También se permitió bromear al respecto: “Hoy es muy difícil superar las cosas que uno ve y escucha, como por ejemplo el señor que dijo que a la mamá la vacunaron con la Sputnik y estaba imantada”.

  Consultado sobre el estado de la TV de aire y el terreno perdido frente a las plataformas y otras formas de información y entretenimiento, Villarruel opinó que “la televisión se quedó un poco dormida”. “La televisión en general, antes de la cuarentena, ya venía arriesgando poco. Ya había una o dos ficciones solamente en la TV argentina, estaba complicado producir, y obviamente también tiene que ver con el desarrollo de nuevas plataformas, que permite a la gente ser su propio programador y elegir lo que quiere ver cuando lo quiere ver”, apuntó.

  “Son casi todos programas en vivo, donde hay poca preproducción, y el humor cayó en la volteada, porque lleva mucho tiempo armarlo, escribir, reescribir, ensayar, ver lo que nos gusta”, explicó, aunque prometió que desde su lugar aportará lo suyo para que la TV “no se transforme en una repetidora o, como dicen muchos, en la radio del siglo XXI, que la gente la pone para escucharla y no para verla”.

  Finalmente, el comunicador se entusiasmó con el momento particular que atraviesa la comedia y los desafíos que imponen los cambios culturales. “En el marco de la conquista de derechos de las mujeres y de diversos colectivos, programas que hace diez años eran un éxito, hoy en día quedan vetustos y fuera de eje. Por eso para nosotros es un desafío, en el que vamos a encontrar nuevos códigos en los que el machismo, el sexismo, lo xenofóbico quedaron atrás. Creo que está en la inteligencia con la que los que escriben encaren las problemáticas de la sociedad moderna”, concluyó Villarruel.

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