Escenario

Cirkus Cirkor, odisea nórdica en busca de la paz

La compañía sueca deslumbró con su espectáculo de disciplinas circenses y música en vivo que presentó en El Círculo.

Lunes 10 de Agosto de 2015

Toneladas de tela escandinava vistieron el teatro El Círculo en el estreno de "Knitting Peace" (Tejiendo la paz), el nuevo espectáculo que la compañía sueca Cirkus Cirkor presentó el sábado y el domingo en Rosario a sala llena. La producción que se estrenó en el Festival La Seyne sur Mer de Francia y fue vista por más de un millón de espectadores en Europa y Estados Unidos, propone al público profundizar en cómo lograr la paz a través del arte.

No será fácil. Los seis artistas en escena correrán una carrera contra el tiempo y el viento, en el que deberán superar las adversidades de la violencia, la exaltación y el caos, para lograr la calma. Mientras, un músico marcará el ritmo de las acrobacias y pruebas convencionales -y otras no tanto- con un violín, instrumentos de percusión y bases electrónicas transportando al auditorio a los lugares más recónditos del arte.

Durante 90 minutos, los artistas del país nórdico deslumbran al público con su plasticidad y el impacto visual de su escenografía.

Con una puesta ambiciosa pero lejos de la espectacularidad de otras compañías como la Cirque Du Soleil o FuerzaBruta, Cirkus Cirkor despliega un atractivo juego de textiles, acrobacias, luces y música en vivo para narrar el tan ansiado camino a la paz.

El show pasa por distintos climas; por momentos el rock se apodera de la escena, el ritmo se acelera, las piruetas funcionan en sincro y los ovillos de lana gigantes que habitan el escenario se trasladan de un lado a otro. Luego llega la calma, el equilibrista se enreda y transita sobre varias cuerdas que cuelgan en lo alto, mientras una melodía sublime emerge de su violín. Se trata de una puesta, que lejos de ser efectista, trae la disciplina y excelencia de los países escandinavos, donde reina la calidad antes que la espectacularidad.

Signado por la metáfora, "Knitting peace" demuestra que es posible tejer la paz de manera colectiva, desde pequeños movimientos individuales y solidarios. La compañía, que visita por segunda vez nuestra ciudad, logra indagar, a través del circo, en las posibles respuestas que se originan en el arte y podrían generar ideas para cambiar el mundo. La interpretación es abierta e individual, la puesta invita a que cada espectador se involucre a su antojo y se deje invadir por lo que su corazón dicte.

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