Escenario

Cine y Series/Crítica de "Sky Rojo": Comedia fallida con forzado mensaje sobre la trata

Calificación: Regular. Intérpretes: Verónica Sánchez, Asier Etxeandia, Lali Espósito, Miguel Angel Silvestre y Yany Prado. Dirección: Alex Pina y Esther Martínez Lobato. Género: Comedia dramática. Emisión: Netflix.

Domingo 28 de Marzo de 2021

Son tres mujeres vencidas que lo único que quieren es sacar la cabeza debajo del agua. Las tres trabajan en el Club Las Novias, uno de los burdeles más famosos de Tenerife, y están para cumplir las más zarpadas fantasías de los clientes, siempre que paguen, claro. Verónica Sánchez, Yany Prado y Lali Espósito son quienes se ponen en la piel de Coral, Gina y Wendy en “Sky Rojo”, una serie que llegó con el gran cartel que significa Alex Pina, el mismo creador de “La casa de papel”, pero que, a la hora de la verdad, tiene más luces el letrero desvencijado de ese prostíbulo top que la historia contada en 8 capítulos de poco más de 25 minutos. No fue casual la decisión de contar esta trama en pequeños capítulos. Porque la idea de la producción fue inyectar adrenalina, escenas con algo de erotismo, algún que otro desnudo femenino en plan burdel VIP y, claro, no podía faltar el forzado mensaje de género y en defensa de la trata, onda “las putas existen porque vos pagás”, para que todo cierre de una manera tan políticamente correcta que espanta. En la historia hay un villano temible, que es Romeo (Asier Etxendia) y otros dos villanos funcionales, que son Moisés (Miguel Angel Silvestre) y su hermano Christian (Enric Auquer). Estos últimos, por pedido de Romeo, irán tras los pasos de Coral, Gina y Wendy, quienes escaparon del burdel matando a la encargada del negocio y dejando en silla de ruedas al mismísimo Romeo. Como si fuera la persecución del Coyote al Correcaminos, la cacería se desarrollará en escenarios muy parecidos a esos dibujos animados y hasta se permitirán el lujo de hacer un guiño a una emblemática escena de “Thelma y Louise”, en un momento de sororidad con manos apretadas y el auto yendo a toda velocidad hacia un destino inconcluso. Hay una intención de apelar al sentimentalismo, al revisar el difícil pasado de cada una de las protagonistas, pero tampoco sale a flote esa idea. Del mismo modo que se hunde en el pantano la propuesta de darle un tono casi de cine clase B a escenas de acción muy poco creíbles, como cuando Wendy maneja una retroexcavadora y hace un pozo gigante en la tierra -como para que adentro caiga un vehículo- con la misma facilidad que un niño haría un túnel con su palita en la playa. Claro que lo peor no termina aquí, hay más, simplemente porque cuando se llega al capítulo octavo vuelve a abrirse una nueva puerta para que la historia continúe en una segunda temporada. Lo único rescatable son las actuaciones protagónicas, entre las que sorprende Lali Espósito, en una serie de Netflix que decepciona de punta a punta.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS