Escenario

Charly García cerró la primera jornada del Cosquín Rock con Pity Alvarez como invitado

Con más de 30.000 personas, abrió la 14ª edición del festival de rock más importante del país. Viejas Locas fue la sorpresa del día, en el que también brillaron los Illia Kuryaki y Skay y los Fakires.  

Domingo 02 de Marzo de 2014

Desde la organización los días previos al show indicaban que Cosquín es un festival que se vive principalmente de día. Con apertura de puertas a las 15hs el público aventurero comenzaba a recorrer el predio de punta a punta. Tarea ardua, sobre todo teniendo en cuenta que este año se sumaron nueve hectáreas más que en las ediciones anteriores. El camino entre el escenario temático y el principal, oscila en unos mil metros, y en el trayecto, las opciones son muchas: vuelta al mundo, pintura de murales, tirolesa, patios de comida, que complementan actividades lindantes a la cultura rock como obras de teatro y proyecciones de rockumentales. En este sentido, el estreno de “El alucinante viaje de Patricio Rey” tuvo asistencia completa y mantuvo en vilo a los ricoteros, ansiosos por ver la presentación de Skay Beilinson.

Un punto positivo es la incorporación del Domo Naranja. ‘Paris Paris Musique’, banda cordobesa apadrinada por Gordon Raphael (productor de The Strokes),  tuvo una destacada presentación a sólo media hora de la apertura de puertas, y con muy buena concurrencia de público. A unos pocos minutos en el escenario principal, ‘El Kuelgue’ demostraba que sus presentaciones tienen un plus extra a lo que se deja  escuchar en sus discos. Pero era en el Domo donde se iba a presentar la sorpresa del festival, ‘Guauchos’, banda de Formosa insistente en la psicodelia americana, el power inglés, y con fuerte idiosincrasia y tierra argentina. Los temas suceden, y mientras estas viajando a todas partes, de repente, te patean la sien, y cuando estas agonizando y sangra, moviendo la patita le pedís más y más.

El escenario temático nucleaba bandas unidas por una estética y una consigna única: libertad a Callejeros. En lo musical, lo más productivo fue ‘Cielo Razzo’. Increíble elección de temas Lados B, para un evento que a priori se caracteriza por endulzar el gusto popular. Los Rosarinos supieron gambetear la tentación a base de canciones bien estructuradas y buen gusto.
Y en los festivales siempre hay sorpresas. En este caso, fue la presencia de ‘Viejas Locas’. Un rumor sobrevoló en el predio durante todo el día: Pity Alvarez iba a estar en el escenario temático sin previo anuncio.

Muchos preguntando si era verdad o no, hasta que se oficializó la presentación. Detrás de un telón blanco, a contraluz, Pity practicaba siluetas con sus sombras, todavía jugando con la incertidumbre, hasta que los primeros acordes de “El árbol de la vida” no dejaron lugar a especulaciones. Mientras tanto, en el otro escenario, hacia un tiempo largo que Illia Kuriaky presentaba un show con un nivel escenográfico y de interpretación inigualables. Hubo un momento en el que los dos shows coincidieron, y el fantasma de los ’90 sobrevoló el predio de Santa María de Punilla. Por un lado, ambas presentaciones impecables. Por el otro, el miedo al atraso y la poca renovación de revelaciones destacadas en los horarios principales. 

Skay Beilinson y Charly García cerraban la noche. El primero es infalible. La columna vertebral de su show se basa en su carrera solista, con algunos destellos de los Redonditos, como “Mariposa Pontiac” -en versión acústica-, “El pibe de los astilleros” y “Jijiji”. Y más allá de su columna vertebral, también juega lo lindante a sus sentidos: Skay es cuerpo y alma de sus temas. Desborda espíritu rock, y con eso, le sobra.

Charly García tiene una banda impecable. El negro García López, Zorrito Quintiero, Samalea, el aporte en voces de Rosario Ortega, el trio chileno en bajo, batería y guitarra. Una lista de temas indestructibles, y una ejecución acorde a la historia y creación. Pero esta vez falló lo de afuera. Las malas pasadas del sonido hicieron que las voces en muchos pasajes no se escucharan bien, generando que no se pueda disfrutar enteramente el show, aun teniendo un punto tal vez irreproducible, como la invitación a Pity Alvarez para hacer “La sal no sala”. Sin embargo, el público celebró la presentación de García, sostenida por un torrente de canciones excepcionales como  “Pasajera en Trance”, “El fantasma de Canterville”y “Eiti Leda”.

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