Escenario

César Bordón: "La serie de Luis Miguel me abrió algunas puertas"

El actor protagoniza el filme "El tío", que se estrenó ayer en Rosario. Afirma que un artista crece tanto con grandes como en pequeñas producciones.

Viernes 08 de Febrero de 2019

El experimentado actor César Bordón, que es el protagonista de "El tío", filme estrenado ayer en Rosario, dijo que para los artistas es muy positivo tanto actuar en diferentes géneros como participar de grandes y pequeñas producciones, tras recibir elogios por su papel como representante de Luis Miguel en la aclamada serie biográfica de Netflix.

"Es saludable para el actor hacer todo tipo de producciones. Ahora puedo elegirlas, pero siempre es bueno seguir en proyectos pequeños en independientes y de diferente naturaleza. En esa variabilidad es donde se encuentra y crece el artista. Es tan importante como trabajar en diferentes género. Así se crece", dijo Bordón en una entrevista con Télam.

En "El tío", de Eugenia Sueiro, Bordón interpreta a Dalmiro, un hombre en sus cincuenta años, huraño y solterón, que debe hacerse cargo de sus sobrinos ante la repentina muerte de su hermano y el duelo de su cuñada.

"El personaje atraviesa un aprendizaje, a veces con tacto y otras veces como puede. Pero también, por una parte de su personalidad, se acerca y se asemeja a los niños porque no le gusta mentir ni contar historias fantásticas. Por ejemplo, cuando está con su sobrina en el auto, ella le pregunta dónde está su padre y el le contesta «no sé». Así, ella sabe que ese tipo le dice la verdad", sostuvo el actor.

"El tío" es una película pequeña, con una fuerte impronta en la actuación de Bordón, quien se lleva la mayor cantidad de planos en situaciones en las que se lo ve desde la responsabilidad con sus sobrinos a la relación con su cuñada y el amor que siente por el club Almagro.

Eugenia Sueiro es directora de arte y algunas de las películas que realizó fueron: "Diarios de motocicletas" (Walter Salles), "El abrazo partido" (DanielBurman), "Un año sin amor" (Anahí Berneri), "La mujer sin cabeza" (Lucrecia Martel) y "El ciudadano ilustre" (Cohn-Duprat), entre otras. En 2012 se estrenó su ópera prima "Nosotras sin mamá", este es su segundo largometraje.

—Por un lado, su personaje se muestra fiel a su hermano, pero por otro, la relación con su cuñada tiene una intensidad bastante polémica.

—Sí, es muy particular y tiene una evolución muy interesante. Ella es muy avasallante y logra ponerlo en lugares donde él no quiere estar, lo que lo pone incómodo y no lo puede esquivar. Pero, a la vez, hay una circunstancia donde a él le pasan fantasías y al parecer, como no está el hermano, él cree que puede ocupar ese lugar.

—Y Almagro, ¿qué lugar ocupa? ¿El de cable a tierra o el de la vía de escape?

—La verdad es que si tuviese que escoger, elegiría el cable a tierra. Almagro es su sentido de pertenencia. A los que hemos estado en un lugar de chicos donde compartimos con familiares y amigos, ese lugar tiene una magia especial y eso pasa mucho en Almagro. Nos dimos cuenta que allí uno no es de Almagro, sino que uno es Almagro. Seguramente su padre haya estado ahí o en ese club dio el primer beso, o comió cien veces en la cantina. Esa sensación hace tan fuerte al lugar, que lo convierte en un cable a tierra, pero con un gran sentido de pertenencia del que Dalmiro también forma parte.

—¿Cómo impactó el éxito de su papel en la serie sobre Luis Miguel?

—Muy favorablemente y me puso en valor en mi país. Son cosas que hacen que las demás personas resalten la carrera de alguien porque estuvo en un lugar relevante para el mercado. También me abrió algunas puertas. Me dio un momento de popularidad y reconocimiento, además el streaming tiene un alcance insospechado.

—¿Hay puntos en común entre Netflix y "El tío"?

—Casi que no, pero, irónicamente, en ambas pude participar activamente: hablaba con los productores y los directores para amalgamar el proyecto. Fui muy escuchado en ambas producciones y trabajé muy a gusto.

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