Escenario

"Casi normales", una obra que se transformó en ritual, cumplió siete años en cartel

La versión argentina recibió ocho premios Hugo y se mostró en Nueva York. El autor es Brian Yorkey, el mismo de la serie "13 Reasons Why"

Lunes 15 de Enero de 2018

El musical "Casi normales", de Brian Yorkey, con Laura Conforte, Martín Ruiz, Fernando Dente, Manuela del Campo, Mariano Chiesa y Franco Masini, dirigido por Luis Romero, reconfirma su alianza con el público en cada función. La pieza, que va por su séptima temporada y obtuvo ocho premios Hugo, incluido el de Oro, además de haberse presentado en Nueva York, se transformó en un ritual con una tribu capaz de extender la ovación de pie y transformarla en baile compartido.

El estadounidense Brian Yorkey, también creador de la polémica serie "13 Reasons Why", de Netflix, estrenó la pieza con el nombre de "Next to Normal", con música de Tom Kitt. Entre 2008 y 2010 saltó del Off Broadway a una gira por su país, además de obtener tres premios Tony y un Pulitzer.

La celebrada versión local se estrenó en 2012 y realizó más de 630 funciones y aun conserva en su elenco a tres de los integrantes del primer elenco: Dente, Chiesa y Conforte.

La obra está atravesada por temas como el trastorno bipolar de una madre y su impacto en la familia, los conflictos de la vida cotidiana o la idea del suicidio, lo que resulta "una historia infalible e inoxidable", dijo Fernando Dente en declaraciones a la revista Gente. "Es un bálsamo para el espectador", añadió Laura Conforte, en tanto que Mariano Chiesa la consideró "un ámbito de identificación, porque nadie escapa al roce emocional con planteos más cercanos de lo que suponemos".

"Argentina, con cultura del psicoanálisis, es un gran mercado de prueba. Tiene que ver con nuestra historia. Porque con el paso de los años no nos quedó más que aceptar nuestras casi normalidades", analiza Dente en el mismo medio. "De un día para otro debimos resignarnos a quedarnos sin ahorros, a entender que habría padres divorciados y otras elecciones sexuales o de vida. Las crisis nos empujaron a buscar la felicidad, donde se encuentre. Y «Casi normales» habla de eso. La luz siempre está: hay que saber encontrarla", completó.

"Casi normales", que se presenta de miércoles a domingo en el teatro Astral, de Buenos Aires, es casi un ritual de pertenencia a una cofradía con fuerte actividad en las redes sociales (alrededor de 4 millones de interacciones) impulsada por la tarea del publicista Pablo del Campo, que transforma la función en "experiencia".

"La ví pocas veces, 14, cifra baja para esta puesta", dijo a Télam Mónica Berman, licenciada en letras docente en la Facultad de Ciencias de la Comunicación (UBA) donde "me enteré que una alumna está haciendo un trabajo de investigación sobre los fans argentinos".

El elenco nacional hace cuatro años deslumbró en el Lincoln Center de la ciudad de Nueva York durante un show junto a la nómina original estadounidense, donde trabaja la actriz Jennifer Damiano y más de 11 funciones realizadas aquí y en Nueva York dan cuenta del hechizo.

En Madrid acaba de estrenarse una versión también con dirección de Romero y el elenco actual argentino estuvo allí la noche del debut para compartir aplausos y ya comenzó su camino de sala llena e impacto en la crítica.

De todos modos, los espectadores son parte vital de la puesta: conforman una congregación, un universo particular y atento a los mínimos cambios de cada una de las versiones.

A diferencia de otros devotos de ciertos espectáculos, en ocasiones los fans de "Casi normales" disfrutan de la función desde un silencio conmovido, apenas subrayado por los aplausos en determinadas escenas, como si reservaran la energía para el estallido final.

Tatuados

Jóvenes con la leyenda "Casi normales" o "Soy real" (nombre de un tema emblemático del show) tatuados sobre su piel, gente que susurra el texto como si fuera un mantra durante la función y una chica que muestra orgullosa su colección de programas de las distintas versiones son algunos de los asistentes, y muchos de ellos viajan desde distintos puntos del país.

"Venimos desde Lobos y aunque la vimos siete veces, no podíamos fallarles. Dormimos en casa de una prima y nos volvemos mañana, pero vale la pena. Esta obra habla de lo que nos pasa, pero de una forma que se te mete adentro", afirmó Paola, mamá de Sofía de 17 años, tan fan como su hija.

El recorrido de la puesta con música de Tom Kitt, que nació en el off Broadway en 2008 ya tiene un premio Pulitzer y tres distinciones Tony a nivel internacional, mientras que en el país fue celebrada por la crítica y cosechó ocho Premios Hugo, incluido el de Oro.

"La trama presenta distintas capas que permiten descubrir nuevos aspectos, resignificarlos y hacer nuevas lecturas cada vez, sumado a que desde la puesta proponen novedades en materia de música y luces, sin olvidar la música en vivo y el exquisito trabajo realizado por Marcelo Kotliar sobre las letras", precisa Berman, quien destaca el mérito de un éxito construido a puro talento ya que al momento del estreno los actores no eran figuras conocidas.

"Son mi familia, son locos y normales como mis amigos y yo", dijo Juan, estudiante de 22 años, apurado por tomar su colectivo que lo lleve de regreso a su casa en la localidad bonaerense de Moreno.

equipo. El elenco aun conserva a tres de sus integrantes originales.

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