Escenario

Cannes y su acostumbrado relevamiento del cine actual (Fotogaleria)

Viernes 13 de Mayo de 2011

El cineasta  iraní Jafar Panahi, quien se encuentra preso en su país por motivos  políticos, fue distinguido -en ausencia- por la Quincena de los  Realizadores del Festival de Cannes con el premio Carroza de Oro,  que le fue otorgado por su película “Offside” (2005), que alude a  las dificultades que las mujeres sufren en Irán.
Se trató de un acto con un doble significado, ya que por un  lado fue un evento cinematográfico en el que quedó inaugurada esta  sección paralela del certamen francés y, por el otro, porque se  convirtió en una manifestación política contra la censura y en  favor de la libertad de expresión en Irán.

La ceremonia contó con la presencia de la cineasta francesa  Agnés Vardá quien, fiel a su estilo lúdico y poético, subió al  escenario con la figura de una paloma hecha por ella misma “para  que -según dijo- vuele hasta Irán y le entregué este premio a  Panahi”.
A ella se sumaron el actor francés Michel Piccoli, el  cineasta Olivier Assayas y el crítico Serge Toubiana, quienes  ocuparon sus asientos junto a una silla que permaneció vacía  durante toda la ceremonia y que seguirá así durante todas las  jornadas de la Quincena, evocando la presencia de Panahi, condenado  a 6 años de prisión e inhibido de filmar y escribir guiones.

También estuvo presente el ex ministro de Cultura y escritor  francés Frédéric Mitterrand, que leyó un texto en homenaje al  cineasta iraní, quien se convertirá en una figura central de esta  64ta. edición del Festival de Cannes, que exhibirá en una función  especial “Ceci n'est pas un film”, la película que codirigió de  manera clandestina junto a su colega Mojtaba Mirtahmasb.
“Offside”, la película que el autor de “El globo blanco” y  “El círculo” filmó en 2005, fue exhibida en una función previa a la  ceremonia de apertura, que fue seguida de  una mesa redonda sobre  “Cómo hacer filmes bajo un régimen autoritario”, que estuvo  moderada por el crítico francés Jean-Michel Frodon, y por la  exhibición de varios cortos en favor de la libertad de expresión.

En ese filme, Panahi aborda los problemas que sufren las  mujeres en Irán, a través de la historia de una joven que ama el  fútbol y que a toda costa quiere entrar a ver un partido, a pesar  de que en Irán las mujeres tienen prohibido ingresar a los estadios  y, justamente por eso, podría ser detenida y llevada a prisión.
Luego del acto en homenaje a Panahi se exhibió “La fée”,  película de apertura de la Quincena de los Realizadores que fue  dirigida y protagonizada por los actores y bailarines Dominique  Abel, Bruno Romy y Fiona Gordon, que al igual que con “Rumba” en  2009, ofrecen una desopilante comedia romántica dueña de un humor  naif y poético que se encuadra en la mejor tradición de los filmes  de Jacques Tati y Buster Keaton.

El año pasado, Panahi fue elegido como miembro del jurado de  la sección oficial de Cannes, pero debido a su detención en Irán  fue objeto de numerosos gestos y actos simbólicos para  solidarizarse con su situación, como dejar su silla vacía durante  la entrega de los premios en la ceremonia de clausura.
Autor de obras maestras como “El círculo”, a sus 50 años  Panahi es una de las figuras destacadas del nuevo cine iraní, autor  influyente y dueño de una obra tan bella como políticamente  comprometida, especialmente con la denuncia de ciertas injusticias  y la falta de libertades sufridas por las mujeres en su país.

A pesar de que sus filmes son habitualmente prohibidos en  Irán, sus películas son celebradas y premiadas en los principales  festivales internacionales, como “El globo blanco”, ganador de la  Cámara de Oro en Cannes en 1995, o “El círculo”, que obtuvo el León  de Oro en Venecia en 2000, entre otros. (Télam).-

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