Escenario

Canciones eternas con vuelo estético

Para disfrutar "Séptimo Día/No descansaré" hay que ir al show del Cirque Du Soleil con una consigna: liberarse de todos los prejuicios y entregarse a la impronta propia del espectáculo.

Domingo 19 de Agosto de 2018

Para disfrutar "Séptimo Día/No descansaré" hay que ir al show del Cirque Du Soleil con una consigna: liberarse de todos los prejuicios y entregarse a la impronta propia del espectáculo. No es la primera vez que la compañía canadiense sintoniza con ídolos de la música. Siempre eligió figuras emblemáticas y así nació "Love" sobre Los Beatles o los homenajes a Elvis Presley y Michael Jackson. Ahora le llegó el turno a Soda Stereo, pero con una particularidad: la empatía que genera la música del trío en el espectador argentino es inmediata. Porque mientras que para los que tienen entre 40 y 60 años fue la banda de sonido de su vida, para los de 20 y 30 fue la música que mamaron por herencia o simplemente porque hay canciones que son inoxidables. En medio de una estética pop e incluso surrealista y de una dinámica intensa encabezada por la performance de 36 artistas que transpiran la camiseta con acrobacia de alto vuelo, "Séptimo Día" se impone por la prepotencia de las canciones de Soda. Porque el espectáculo se diseñó mostrando un arco creativo del tándem Cerati-Zeta-Alberti que incluye desde el aire de ska de "Te hace falta vitaminas" y la frivolidad de "Mi novia tiene biceps" hasta temas lado b de "Dynamo" como "Luna roja" pasando por clásicos como "Cuando pase el temblor", "Prófugos" y "Persiana americana". Pero para que esas canciones sean más eternas todavía Cirque Du Soleil las vistió con performances que, aunque no tienen un hilo conductor conceptual con la obra de Soda, sí representan los textos, a veces de un modo literal y otras de forma simbólica. Hay un personaje protagónico llamado L'Assoiffé, que es un joven cuya identidad queda librada al imaginario del espectador. En principio representa al tipo común que se mete en el universo de Soda, pero para otros también puede ser una suerte de Gustavo Cerati desde el más allá. Hay momentos de alta creatividad como la mujer que dibuja en la arena imágenes bellas en una pantalla que conviven con la expresión corporal de una artista. y rituales de fogón como en "Té para tres". El cierre con "De música ligera" es para que la llama de Soda vuele en lo más alto. Y que no se apague nunca.

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