Escenario

Cabré: "Ven en mí­ condiciones que ni yo mismo había registrado"

El actor encabeza "Mi hermano es un clon", la ficción que debuta mañana por Canal 3. Y habla del desafío de componer dos personajes.

Domingo 02 de Septiembre de 2018

Comedia pura, sin perfil dramático, y con una pretensión clásica, provocar risa. Basada en una idea riesgosa y a la vez original: un abuelo científico satisfizo la pretensión de su hija de ser madre- imposibilitada por medios naturales- mediante la técnica de fecundación in vitro. Pero con un detalle que no reveló por 30 años; de ese material genético para la fecundación separó una parte y creó un clon de su nieto. Que al cabo cobró vida. Los dos hermanos clonados vivieron desconociendo mutuamente la existencia del otro.

Un mismo actor, Nicolás Cabré, será Renzo y también será su hermano clon, Mateo. En simultáneo. Un desafío grande para el actor que con sólo 38 años lleva más de dos décadas actuando en propuestas televisivas y teatrales de alta visibilidad. Lo acompañarán dos actrices jóvenes y en ascenso, Gimena Accardi y Flor Vigna. También Luis Machín, Andrea Bonelli y Fabián Vena conforman el sexteto principal de la nueva propuesta de un dúo siempre exitoso de la ficción argentina: Pol-ka y El Trece, con Adrián Suar a la cabeza.

"Mi hermano es un clon" estará al aire desde mañana, a las 21,30, por Canal 3 de Rosario coincidiendo con el retorno tardío de Marcelo Tinelli en la temporada 2018, que tendrá su esperado debut, desde las 22.30, en la misma pantalla.

La ficción se extenderá por 120 capítulos y no será estrictamente una tira. Por lo que no se prevé que se estiren las situaciones, forzando su continuidad para cumplir con las necesidades de la propia industria, más allá de la lógica argumental del cuento.

Renzo Figueroa (Nicolás Cabré) tiene una madre bipolar que lo ha dejado huérfano de afectos. Su conexión afectiva más fuerte la hizo, curiosamente, con su niñera. El muchacho frío pero inteligente y racional, se contrapondrá con su clon, Mateo, un hombre emocional, sensible, con menos "luces" que su hermano, y criado con amor en una atmósfera de clase social humilde (a diferencia de Mateo, que creció con recursos económicos generosos).

En un alto en la grabación en los estudios Pampa, ubicado en Vicente López (Buenos Aires), Nicolás Cabré habló con Escenario sobre el desafío que le toca protagonizar.

—Dejaste "Sugar", un clásico teatral, éxito asegurado, para tomar este nuevo proyecto televisivo. ¿Fue sencilla la decisión?

—Son decisiones que se tienen que tomar. El año anterior ya había probado hacer las dos cosas juntas y la verdad es que fue demasiado esfuerzo, no podía repetir.

Sentado en una butaca del bar - decorado donde se cursan muchas escenas de la nueva novela de El Trece, Cabré mide sus palabras; se sabe, no es un declarante tumultuoso ni condescendiente con las necesidades de los medios de comunicación. Ha tenido un vínculo tenso con el periodismo "del corazón", siempre por su vida amorosa, cambiante, conflictiva, y también atractiva para el público.

Siguiendo con "Sugar", Cabré agregó: "Fue una experiencia inolvidable, no tenía idea del género comedia musical. Ni siquiera iba como espectador a ver esos espectáculos. Pero me incluí, me sentí apoyado por muchos actores grosos, y se transformó en una experiencia muy valiosa".

Para analizar el porqué de bajarse del proyecto, el actor que con apenas 10 años tomó relevancia con el infantil conducido por Flavia Palmeiro "La ola está de fiesta", abundó: "Me animo a dejarlo porque estoy cercano a un proyecto de teatro para el año que viene, que posiblemente me sume".

—¿La propuesta de Pol-ka para el protagónico cómo te toma?

—Lo de "Mi hermano es un clon" es otra experiencia nueva, sin antecedentes. Se trata de un desafío, hacer dos personajes simultáneos, son bastante de iguales y a la vez muy distintos. Fui entendiendo cómo funcionaba esto con el tiempo, el trabajo, la grabación. Lo del personaje doble no es fácil para hacerlo, te vas encontrando con problemas a resolver que parecen obviedades pero que no son tan sencillos, no es lo habitual. Hay que estar a atento a un montón de cosas.

—Entrás y salís a las escenas, en modo Renzo y en modo Mateo, una tras otra, ¿es complejo?

—Lleva tiempo el armado de los personajes, cuando "toqueteás" a un personaje, resulta que estás "toqueteando" al otro. Si bien hablábamos con el director, luego al llevarlo al campo de la actuación y de la grabación las cosas no eran tan sencillas.

—La comedia requiere de mucha sintonía grupal, actoral, ¿cómo sucede en este caso?

—Desde ya, en la comedia juega mucho el clima que se arma en el equipo de trabajo, con los demás compañeros actores como Luis Machín, Gimena Accardi y Flor Vigna que estoy conociendo, y es un gran gusto. Por lo demás, los directores y productores del proyecto son personas con las que me formé, crecí con ellos. Así que me siento realmente contenido, apoyado, y con todas las garantías de que las cosas se están haciendo bien.

—El programa diario requiere otra exigencia, producir todos los días, muchas horas, ¿cómo se lleva esa parte?

—Por momentos, cuando ya son las tres de la tarde y luego de varias horas de grabación, de pronto me siento cansado y ya no sé quién soy, ahí aparece el apoyo del grupo que me da la fuerza necesaria para seguir adelante. Hay que tener en cuenta que mi personaje doble hace que esté en la mayoría de las escenas. Requiere de gran concentración y esfuerzo. Pero cuando miré el resultado, ya que vi tres capítulos, me sentí tranquilo porque se ven los detalles y el cuidado en el trabajo. No es una comedia donde te dicen "salgan y hagan cualquier cosa para hacer reír a la gente".

—¿Cómo son los personajes?

—Son hermanos, Mateo y Renzo, voy intercalando un poco de cada uno, es difícil. Uno de los hermanos es más frío, se expresa de otra manera. El otro sería el más divertido.

—¿La trama no corre el riesgo de poco verosímil, difícil de comprender?

—Si hay algo que tiene la propuesta es la claridad en la trama. En los primeros capítulos se ofrece casi toda la información, de manera de que el público esté situado ya en la trama.

—¿Cómo llegó la propuesta?

—Me junté con Adrían (Suar), me lo contó, lo entendí de inmediato, y al segundo y medio me di cuenta de que no podía rechazarlo. Por supuesto que se trata de un desafío, que da miedo, porque es inevitable la pregunta ¿podré hacer esto? Me llamó la atención que Adrián haya pensado en hacer este proyecto conmigo, pero no dudé en ningún momento. Son cosas que suceden, no querría calificarlas de "mágicas", pero definitivamente muchas veces ocurre que otros ven en uno algo que uno no había registrado. Luego, para hacerlo, lo que falta se soluciona con trabajo, con apoyo, y también pedir ayuda.

Cuando la entrevista empieza a encontrar su final, Cabré suelta una valoración de su propia biografía. "Trabajé mucho en esta profesión, y desde hace muchos años. En la Argentina las cosas están muy complicadas y a mí me toca vivir haciendo lo que me gusta. También habrá que reconocer que algo habré hecho bien (risas) como para que me llamen", remató el actor.


>>> Su hija Rufina y la intimidad

Aunque siempre resistente a contar cosas de su vida privada, familiar, Cabré de todos modos deslizó que su hija Rufina, de cinco años, es el centro de su vida. "Ella es mi compañerita, todo se organiza a partir de ella, está hermosa", abundó en referencia a su única hija que tuvo con la también actriz María Eugenia China Suarez. En los últimos tiempos, la China, de gran exposición mediática, mostró la imagen de su hija por las redes sociales, por primera vez, pese a la reticencia del padre. Con todo, Cabré explicó ante La Capital, que con la China tiene una relación flexible, "una buena relación, que a veces puede estar de acuerdo con ciertas actitudes o decisiones, y otras veces no".


>>> El "saltito" de Gimena Accardi

Su escueto metro y 59 centímetros de altura no le impidieron transitar una carrera intensa y cargada de éxitos. En televisión, teatro y también cine. Con la experiencia reciente de "El otro lado de la cama", una comedia de enredos sexuales y de pareja que transcurrió en un teatro de la Avenida Corrientes, Gimena Accardi va por otro rol decisivo en "Mi hermano es un clon". "La comedia puede funcionar como un bálsamo, en el teatro nos llegaban mensajes del público del tipo 'tuve un día pésimo, pero me hicieron reír después de tanto'. Se trata de un don hacer reír, y para los actores funciona como algo muy curativo. "Hay novelas que arrancan a esta altura del año, lo tarde sería para Tinelli arrancar en septiembre, no para nosotros (risas)", evaluó la actriz que será Lara Alcorta, la novia de Renzo. Una mujer frívola, prejuiciosa, sin embargo, aseguran, muy inteligente. Gerenta de marketing de un laboratorio, es alguien que "todo lo que consiguió en la vida fue con su propio esfuerzo", advierte. Aún con larga trayectoria en proyectos televisivos masivos, para Accardi participar de "Mi hermano es un clon", en Pol-ka y por El Trece, "constituye un saltito, un protagónico que uno siempre está esperando. Si bien soy cero ambiciosa en el sentido de obsesionarme con el cartel, trabajo desde los 14 años y este salto a un protagónico lo estaba esperando. Me pone muy feliz que se me dé con este equipo de trabajo y con este elenco de actores", amplió Accardi ante La Capital.


¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario