Escenario

"Apuesto todo a la expresión", confirma Elena Roger

Esta es una época de cambios para la cantante y actriz que brilló en los musicales y que llegó a protagonizar el clásico "Evita" tanto en Londres como en Broadway.

Sábado 25 de Octubre de 2014

Detrás de la voz de Elena Roger al teléfono se escucha la voz de su hija Bahía, que tiene sólo un año, y que ya acompaña a su mamá en las giras. Esta es una época de cambios para la cantante y actriz que brilló en los musicales y que llegó a protagonizar el clásico "Evita" tanto en Londres como en Broadway. Este año lanzó su tercer disco, "Tiempo mariposa", en el que apuesta a un repertorio de cantautores argentinos jóvenes y poco conocidos. "La mariposa tiene que ver con la metamorfosis, con el no tenerle miedo a la vida", asegura. En el álbum conviven canciones de Javier López Del Carril, Lucio Mantel y María Ezquiaga, con otras perlitas de Lisandro Aristimuño y Silvio Rodríguez.

Esta noche, a las 21, en el Auditorio Fundación, Elena Roger presentará en vivo todas las canciones de su nuevo trabajo, y también repasará temas de sus discos anteriores, "Recorriendo el rock nacional" (2007) y "Vientos del sur" (2011). En el escenario la acompañarán Javier López Del Carril (guitarras), Carlos Britez (piano y acordeón), Osvaldo Tabilo (batería y percusión), Andrés Dulcet (bajo y contrabajo) y Christine Brebes (violín). En charla con Escenario, la vocalista explicó por qué eligió "canciones del presente" para su último álbum, habló de su compromiso con la naturaleza y las lenguas nativas y confesó que actuar en Broadway es tan "maravilloso como agotador".

—¿Cómo se gestó el disco? ¿Cuál fue el primer concepto?

—Este álbum se empezó a crear desde el show que yo hacía el año pasado. Empecé a probar algunas de las canciones en vivo para ver qué sentido tenían, cómo funcionaban. Y los temas gustaron muchísimo, la gente pedía el disco, lo cual me puso muy contenta. Entonces comencé a pensar en el resto de las canciones como para armar un álbum. El concepto es como más Elena, algo que tiene que ver con mi interior, con mis convicciones. Yo venía de un pico en mi carrera con la actuación en Broadway, y también un pico en mi vida con la llegada de la maternidad, y desde ese lugar quise abordar un repertorio nuevo. Entonces elegí a cantautores argentinos nuevos en su mayoría, con canciones que no fueron transitadas por todo el mundo, que son casi inéditas, y que son muy personales. Cada una me toca en un tema personal, que tiene que ver con mi discurso.

—¿Por qué elegiste a autores nuevos y muy poco conocidos? Es una opción bastante jugada....

—Sí. Quería valorar lo que está pasando ahora con la música argentina, cantar canciones que escriben autores contemporáneos, que están en el presente, y que no fueron interpretadas por otros cantantes, así yo las puedo abordar desde un lugar personal sin que la gente las tenga en la cabeza. Claro que es jugado, pero estamos ahí, yo apuesto todo a la expresión. En este momento yo no quiero hacer algo que ya sé que va a funcionar, o seguir cantando temas que ya hicieron Susana Rinaldi o Mercedes Sosa. Esto no tiene que ver con el sentimentalismo o con lo que yo escuché en mi infancia y me gusta cantar. Es algo hecho desde el ahora, no está relacionado con el pasado.

—¿Cómo conociste o llegaste a las canciones de Javier López Del Carril, Lucio Mantel o Lisandro Etala?

—Javier López Del Carril trabaja conmigo desde hace mucho tiempo. Su tema "Flores", por ejemplo, lo hicimos para una película, donde lo cantó Patricia Sosa. Con Javier buscamos el repertorio, él conocía a muchos cantautores nuevos. A Lucio Mantel lo fuimos a ver en vivo y nos encantó. La participación de Javier en el disco fue fundamental, si bien la última decisión era mía.

—En el disco hay dos canciones de Lisandro Aristimuño, "Azúcar del Estero" y "Es todo lo que tengo y es todo lo que hay". ¿Qué te atrae de él como autor en particular?

—Yo no quería cantar esas canciones con el estilo de él, porque de esa forma no me representaban. Entonces tuve que desmenuzarlas, porque me gustaban mucho las letras pero no la forma, sentía que no era la forma para mí. El escribe muy buena poesía, y las canciones que elegí cuentan cosas que yo siento. "Todo lo que tengo..." para mí habla de lo que es la gran enfermedad de hoy, que es esa voracidad por tener, tener y tener. A "Azúcar del Estero" yo la enlacé con un poema de Alfonsina Storni, "Cuadrados y ángulos", que habla de esa estructura de casas todas iguales, todas enfiladas, cuadradas, con cero curvas, y de la poca conexión con la naturaleza, con la dinámica que tiene la naturaleza.

—¿Por qué incluiste un tema en lengua Rapa Nui, una lengua nativa?

—Con mi marido (el actor Mariano Torre) impulsamos un proyecto para construir una vivienda ecológica en Ushuaia, y ayudamos en la construcción. En ese proyecto colaboraron más de 70 personas de todo el mundo, y entre ellos había dos nativos de la isla de Pascua, de Rapa Nui, que es el nombre original, donde solamente mil personas hablan esta lengua. Lo que me interesó es lo que decía la canción: "Abrázame que yo creo en ti y podemos reconstruir nuestro lugar juntos". Ese mensaje está muy relacionado con mi vida de hoy, con el respeto hacia la naturaleza y hacia el prójimo, y con que no importa el pasado sino que de ahora en más hagamos algo mejor para las nuevas generaciones. Me parecía copadísimo cantarlo en la lengua de un pueblo originario, en homenaje a todas las lenguas de pueblos originarios que se están perdiendo. Es muy importante rescatar la vibración de esas lenguas, que también están en nuestro país. Estamos hablando de comunidades que son despreciadas en sus lugares, y yo creo que hay mucho para aprender de eso, mucho para aprender de la antigüedad. Hay que rescatarlo antes de que mueran.

—A veces da la sensación que los discos de versiones, de intérpretes, no están lo suficientemente valorados por la crítica, que prefiere los trabajos de cantautor. ¿Vos lo ves así?

—No sé. Yo no busco el reconocimiento, no me estoy fijando en lo que dice la crítica o los periodistas. Yo voy por lo que le gusta a la gente, no estoy esperando la crítica. Además este disco tiene una calidad de sonido que es buenísima, y esa también es la búsqueda. Es un disco pensado, no está hecho por hacer. Aún no soy cantautora, en algún momento lo seré, es algo que está dando vueltas en mi cabeza. Pero por el momento no tengo nada escrito que pueda mostrar.

—La gente te identifica mucho con los musicales. ¿Es un desafío salir a cantar con tu propio nombre, sin interpretar un personaje?

—Sí, claro, pero también creo que los musicales me dan el lugar para poder salir con mi nombre a cantar otro tipo de cosas y a comunicarme como Elena, y no simplemente como la intérprete de comedias musicales. A mí me gusta todo tipo de música y no me gusta tener límites. Este espectáculo tiene un poco de repertorio de comedia musical, porque soy consciente de que a la gente le gusta. Pero eso me habilita para mostrar la otra propuesta, y la gente siempre se suma. La gente termina de pie en todos los conciertos y se va feliz.

—Protagonizaste "Evita" en Broadway, donde compartiste escenario con Ricky Martin. ¿Qué te quedó de esa experiencia?

—Me quedó la satisfacción de haberlo hecho, nada menos. Logré lo que un montón de actores y actrices de comedia musical quisieran lograr. La experiencia fue maravillosa, y me quedó la amistad y el contacto con un montón de gente de allá. Hacer ese tipo de trabajo también conlleva mucha responsabilidad, no es algo simple. Ahí "me hago la monja", como digo yo, de la casa al teatro y del teatro a la casa. En el medio no podés hacer nada, porque es agotador, y yo estaba siempre pendiente de poder llegar todos los días a la altura de lo que estaba pidiendo el espectador.

—La semana que viene cumplís 40 años. ¿Cómo te llevás con la edad? ¿Le tenés miedo a la famosa crisis de los 40?

—No, estoy bastante ocupada como para pensar en una crisis (risas). Soy consciente de que voy a envejecer, que ya tengo el pelo un poco blanco, que voy a tener arrugas, y cada vez más. Pero es la vida que va sucediendo, y yo estoy contenta con mi vida. Algunos dicen que los 40 es la mejor época, porque todavía sos joven y tenés un montón de experiencia. Entonces bueno, aquí estoy para disfrutarlo (risas).

—Ultimamente se te vio mucho en el cine, en películas como "Wakolda" y "Amapola". ¿Te interesa más el cine que el teatro o la televisión en este momento?

—Me gusta el cine, me interesa el hecho de que dura un período de tiempo determinado, no te impone un personaje que tenés que llevar adelante por mucho tiempo. El teatro también me interesa, pero siento que ahora, con Bahía, todavía no tengo esa energía para asumir la responsabilidad de hacer teatro todos los días. Por ahora estoy muy concentrada en "Tiempo mariposa". Como soy una artista independiente, y soy independiente por convicción, es importante para mí llevarlo adelante y tratar de que llegue a todos lados. Al disco lo banqué yo y también tomo las decisiones, no hay una empresa atrás que decide cómo promocionarlo ni nada. Es una experiencia que tiene sus pro y sus contra, pero es lo que yo necesito hoy, me siento más tranquila y segura siendo independiente.

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