Escenario

Ambición, miedo y remordimiento en "Una trilogía del crimen"

La directora Mariana Valci presenta un ciclo de tres obras, "Bea", "Congénita" y "La parte rencorosa". que se estrena mañana en La Manzana.

Jueves 28 de Febrero de 2019

La ambición, el miedo y el remordimiento son los puntos de partida del ciclo "Una trilogía del crimen", que se estrena mañana, a las 21.30 en el Teatro de la Manzana (San Juan 1950). Esta trilogía está compuesta por "Bea", "Congénita" y "La parte rencorosa", tres obras independientes entre sí pero unidas por un mismo universo dramático.

"Bea" subirá a escena desde mañana, todos los viernes de marzo, "Congénita" se verá los sábados de marzo, también a las 21.30, mientras que "La parte rencorosa" se presentará los sábados de abril.

La directora de la puesta, Mariana Valci, destacó que las obras "comenzaron como un proyecto en conjunto, pero tomaron distintos rumbos y terminaron por escindirse hasta cobrar independencia tanto a nivel dramatúrgico, como desde la puesta en escena".

Las obras pueden verse de manera individual. No siguen un hilo narrativo entre sí, es el crimen lo que las articula. La corrupción, la violencia y la oscuridad de la persona en relación a otros y para si misma. "Bea" es la madurez de una personalidad oscura, adaptándose en un contexto violento y de seres ambiciosos, sacando ventaja de la coyuntura. "Congénita" es la evolución de una perturbación que se lleva en la sangre, en la familia, en la sociedad, desde la niñez. Mientras que "La Parte Rencorosa" es la sentencia y la venganza. Cómo la perversión de las personas puede cambiar a una víctima hasta el punto de corromperse.

"Quise trabajar sobre el crimen y me puse a escribir las tres obras por la mitad, los ensayamos con los actores, y me di cuenta que hubo un choque entre lo escrito y los hechos. Así que volví a sentarme y terminé de escribir las obras redireccionadas, con el mismo universo dramatúrgico pero cada uno tomó su rumbo", contó la directora. En cuanto a la puesta en escena de las obras, Valci explicó que "la búsqueda estética es el contraste".

"Bea", protagonizada por Lucía Morabito y María Bardach, "es minimalista, con un vestuario simple y pocos objetos". Con la ambición como punto de partida, esta obra se centra en una organización de embaucadores que eligió a su próxima víctima, un mueblero violento y misógino.

Por otro lado, "Congénita", con Sofía Carozzi y Danisa Bossicovich es un escenario típico italiano con vestuario rococó, es una obra muy dramática . El miedo funciona como punto de partida para contar la historia de una madre agobiada por las infidelidades de su marido, confinada a criar a las nenas, que estalla cuando ve derrumbarse lo único relevante en su vida. Un padre que busca el amor en cada botella y cuando lo encuentra, no quiere dejarlo ir, sin importarle su familia.

Y "La parte rencorosa", con Andrea Guastella y Desiré Angeloni y elenco, posee una escenografía y vestuario geométricos. El punto de partida de esta obra es el remordimiento y se centra en seres perturbados que se encargan de la crianza de dos pequeñas. En este entorno hostil se desarrollan una serie de eventos que entremezclan la realidad con la fantasía y los recuerdos con la imaginación.

"Las tramas nacieron de un momento violento que uno puede llegar a vivir. Partí de cómo se puede corromper una personalidad. Acá no hay buenos ni malos. Y muestra cómo una persona buena puede terminar cometiendo un crimen, en un determinado contexto social y familiar", concluyó la directora, profesora y actriz rosarina que lleva realizadas nueve obras, entre ellas "Call Center", "Cría Cuervos. Caigan en sus propios lazos", "Pútrida" y "Plastic", con funciones en Rosario y Buenos Aires.


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