Escenario

"Aladdin", el clásico animado de Disney, regresa con actores a la pantalla grande

La superproducción está dirigida por Guy Ritchie y cuenta con Will Smith en el papel del Genio. El cineasta habló de los desafíos que implicó la adaptación

Jueves 23 de Mayo de 2019

Después de resucitar a Dumbo de la mano de Tim Burton, ahora Disney actualiza otro de sus clásicos con una película de acción real. "Aladdin" se estrena hoy en los cines de Rosario con actores de carne y hueso y un director de renombre: Guy Ritchie ("Snatch: Cerdos y diamantes", "Sherlock Holmes"). El filme está basado en la exitosa película animada de 1992 y está protagonizado por Mena Massoud (Aladdin), Naomi Scott (la princesa Jasmine) y una estrella de Hollywood, Will Smith, que se pone en la piel del Genio.

La historia, cuyo original se encuentra en "Las mil y una noches", se centra en Aladdin, un joven muy pobre y callejero de la ficticia ciudad de Agrabah que sobrevive a duras penas con la comida que roba en el mercado local. Justamente en este mercado conoce a Jasmine, una joven de la que se enamorará casi de inmediato. Pero la chica resulta ser la princesa de la ciudad, y según las leyes de Agrabah, la princesa tiene que casarse con un príncipe antes de cumplir los 16 años. El protagonista hará todo lo posible para revertir esta situación. Y su suerte cambia cuando, embaucado por un brujo, consigue una lámpara mágica de la que sale un pintoresco genio.

El director británico Guy Ritchie (a quien muchos identifican como el ex marido de Madonna) forjó su carrera cinematográfica con títulos como "Juegos, trampas y dos armas humeantes", "Snatch: Cerdos y diamantes" o "RocknRolla", pero en los últimos años cambió de registro hacia sagas taquilleras como "Sherlock Holmes" o "Rey Arturo: La leyenda de Excalibur".

La gran pregunta es qué impulsó al director, cuya filmografía no tiene demasiados antecedentes de cine familiar, a interesarse por un proyecto como "Aladdin". Claro que el nombre de Disney es suficiente para tomar una decisión, pero el mismo Ritchie confesó las razones personales por las que quiso embarcarse en una aventura tan alejada de sus trabajos previos: "Tengo cinco hijos. Sé más de películas infantiles que de cualquier otro tipo y, a la vez, sé más sobre las películas de Disney que de cualquier otra compañía. Así que este terreno me resulta muy familiar", aseguró.

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"Aladdin" también tiene mucho de musical, y el realizador también afirmó que se siente cómodo en ese género. "Mis anteriores películas han tenido una enorme influencia de la música, y las primeras cosas que hice en el mundo del cine fueron videoclips, así que tengo que decir que no era territorio desconocido para mí", enfatizó. "De hecho diría que tengo más predisposición a hacer musicales tradicionales que películas de acción", agregó.

Los productores y Ritchie sabían que rehacer "Aladdin" implicaría inevitablemente un equilibrio entre rendir homenaje a la original y modernizar aspectos de la historia, incluyendo elegir a los protagonistas con un origen étnico apropiado, y que pudieran bailar y cantar. En un gran trabajo de casting encontraron al actor nacido en Egipto y criado en Canadá Mena Massoud para interpretar a Aladdin y a la actriz británica Naomi Scott, de ascendencia sudasiática, para hacer de Jasmine.

Además, modernizar la versión original derivó en una película mucho más divertida. "Esta película tiene más humor", aseguró el director. "No sé si esto ha ocurrido por defecto o si ha sido el resultado de la búsqueda de un nuevo enfoque. Me di cuenta de que había momentos que podíamos hacer mucho más divertidos, y en ciertos grados, hacer que la narrativa fuese mucho más contemporánea y más relacionada con los tiempos de ahora. La original era una película de su momento, 1992, y ahora estamos en otros tiempos, así que tiene muchas referencias a la cultura contemporánea para que se adapte a una audiencia moderna", explicó.

La princesa empoderada

Ritchie se jacta y dice que abordar esta revisión no le pareció "difícil o intimidante" desde el punto de vista técnico, pero sí reconoce que encontró dos grandes retos en relación al filme original. Robin Williams fue el encargado de poner voz al Genio en la versión original, convirtiendo al personaje en uno de los más icónicos del cine de animación, por lo que "lidiar con Will Smith sin que lo imitara" era prioridad para el realizador. "Queríamos asegurarnos de que no ocupara el espacio de Robin, además de hacerlo accesible al público contemporáneo", apuntó.

El segundo gran desafío giró en torno a Jasmine, personaje que refleja la evolución de la sociedad en los 17 años que separan a ambos filmes. "Hemos avanzado desde 1992, y el personaje que más podía evolucionar era Jasmine. Simplemente parecía pertinente, debíamos embellecer y pulir las facetas del personaje para representar asuntos contemporáneos", dijo el director sobre la renovada y feminista princesa. Precisamente ella canta el único tema original de esta remake, titulado "Speechless", cuya letra es toda una declaración de intenciones: "No me quedaré callada", asegura en el estribillo.

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