Escenario

"Abordamos un tema tabú de una manera muy divertida y sincera"

La actriz y cantante rosarina Josefina Scaglione protagoniza en Buenos Aires el musical "50 sombras", una parodia del best seller erótico de E.L. James(Erika Mitchell) .

Viernes 30 de Enero de 2015

Josefina Scaglione es puro talento rosarino de exportación. La cantante, actriz y bailarina se formó en Rosario desde muy pequeña, y llegó a los grandes teatros de Buenos Aires para actuar en musicales como "Cenicienta" y "Hairspray". En 2009, cuando tenía sólo 21 años, fue elegida para protagonizar en Broadway "Amor sin barreras", y llegó a estar nominada a los premios Tony, el máximo galardón de teatro en Estados Unidos. Después de esa experiencia de película volvió a la Argentina, donde brilló en el musical "Todo vale", al lado de Enrique Pinti y Florencia Peña.

Ahora Scaglione está apostando nuevamente al musical, aunque se trata de una experiencia "distinta y descontracturada". En el teatro Picadilly de Buenos Aires la actriz protagoniza junto a Fabián Gianola "50 sombras: el musical!", una sátira con canciones de "50 sombras de Grey", la famosa novela erótica de E.L. James que lleva vendidos más de 60 millones de ejemplares. Sobre el escenario la rosarina se transforma en Anastasia Steele, la chica inocente que cae en las redes del seductor y millonario Christian Grey. El musical subió a escena pocas semanas antes de que llegue a la Argentina la esperada adaptación cinematográfica de la novela, que se estrenará el 12 de febrero. En charla con Escenario, Josefina Scaglione contó cómo es actuar en un musical "literal y destapado" y aseguró: "La exigencia siempre depende de uno".

—¿Cómo describirías “50 sombras: el musical!”? ¿Qué lo diferencia del best seller?
  —Este musical es en principio una parodia al best seller “50 sombras de Grey”. Creo que ahí mismo reside la diferencia. Esto es la historia de Christian Grey y Anastasia Steele contada a través de un grupo de mujeres, amigas, que se juntan a leer y compartir experiencias y descubren esta maravillosa novela que cambia su vida sexual para siempre. En paralelo a estas mujeres transcurre la historia de los protagonistas, un poco tergiversada y con muchísimo humor.
  —¿Te costó preparar el personaje?
  —Este no fue un trabajo difícil, fue muy divertido y la clave fue no tener prejuicios y jugar, como suele serlo siempre. Pero en esta experiencia en particular tuve que sacar toda mi actriz cómica y despojarme del drama. Tal vez lo más desafiante fue perder el miedo a hacer reír al público, pero al estar al lado de un comediante experto como Fabián Gianola pude incorporarlo fácilmente.
  —El libro se adentra en el mundo del sadomasoquismo. ¿El musical es un poco zarpado o es más tímido al abordar ese tema?
  —El musical es absolutamente literal y destapado, sin esto significar chabacano o burdo. Justamente creo que la magia de esta puesta es que abordamos un tema muy poco hablado y bastante tabú de una manera muy divertida, liviana y sincera. Las letras de las canciones son muy graciosas, ya que se empiezan a degenerar cada vez más pero las melodías las sostienen en un lugar idílico y de fantasía. Todo parece un bonito cuentito hasta que te sorprende una palabrota, pero pasa, y te hace reír.
  —¿Qué pensás que puede atraer de este musical, más allá del gancho del best seller?
  —Creo que hay mucho talento dentro de la puesta, mis compañeros de elenco son geniales y la puesta es muy original. La música es un punto fuerte y la historia en sí misma, mas allá del gancho con el libro original, es muy atractiva y llevadera. Para mí es una experiencia distinta y descontracturada.
  —¿Qué diferencias hay entre trabajar en un musical en Argentina y trabajar en Estados Unidos? ¿Es un mito que allá son más exigentes?
  —Yo creo que la exigencia siempre depende de uno. Mas allá de la exigencia impuesta afuera o acá, la que mide eso soy yo misma. Y siempre trabajo con el mismo empeño y dedicación.
  —¿Qué te llevaste de tu experiencia en Broadway?
  —Vida, años llenos de aprendizaje, crecimiento, amigos, madurez y responsabilidad. Todo eso y un montón de recuerdos hermosos.
  —¿Por qué decidiste volver a la Argentina?
  —Decidí volver porque tenía un pie allá y otro acá. La energía estaba dispersa y necesitaba volver, hacer base, entender todo lo que había sucedido de manera tan extraordinaria y poder decidir a conciencia cómo quería seguir.
  —En los últimos años aparecieron un montón de escuelas dirigidas al musical. ¿Esta formación es suficiente o hay que especializarse en cada campo? ¿Cómo fue tu experiencia personal?
  —Han surgido muchas escuelas y me parece que está bárbaro. Como formación integral creo que son muy buenas, aunque opino que es también bueno reforzar las áreas de mayor interés con algunas clases particulares de ser posible. No es indispensable, pero ayuda. En mi experiencia fue un poco así: clases en escuelas —de hecho comencé a los nueve años en mi queridísimo Estudio de Comedias Musicales en el teatro El Círculo— mechando con clases particulares de canto en Rosario y Buenos Aires.
  —El año pasado se te vio en la telenovela “Camino al amor”. ¿Te gustaría seguir trabajando en televisión?
  —Sí. El año pasado hice de Florencia, la mala de “Camino al amor”. Me gustaría seguir trabajando en la tele, porque es un mundo distinto al del teatro y me resulta interesante experimentarlo más.
  —¿Cada cuánto venís a Rosario? ¿Qué extrañás de la ciudad?
  —Voy poco a Rosario, me encantaría poder ir más seguido. Extraño mucho el río y a mis amigos.
  —¿Cuáles son tus planes para este año?
  —Por ahora, seguir con “50 sombras” en el teatro Picadilly al menos unos meses más. Y seguir componiendo canciones con mi guitarra, que es algo que me tiene muy motivada.

De Rosario a Broadway

La vida de Josefina Scaglione dio un giro cuando el director y guionista Arthur Laurents la descubrió a través de un clip en YouTube y la convocó para hacer el papel de María en el famoso musical “Amor sin barreras”. Con esta puesta, la actriz y cantante se presentó en el National Theatre de Washington y en el Palace Theatre de Broadway. Y por su actuación recibió dos premios: el Outer Critics Circle Award y el Theatre World Award. También estuvo nominada a un Tony, el equivalente al Oscar en el teatro de EEUU. “Tenía 21 años, era mi debut en Broadway y compartía la terna con mujeres que vienen haciendo carrera allí hace más de 20 años. Ese fue el mayor reconocimiento”, recordó Scaglione. El mundo del musical tiene fama de ser muy competitivo, más si hablamos de Broadway, pero la rosarina prefiere quitarle dramatismo al asunto: “La competencia existe en todos los ámbitos, pero yo no le doy entidad a su presencia. No me interesa competir con nadie. Soy artista, busco crecer y superarme a mí misma”, aseguró.
 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS