Escenario

"A pesar de la crisis, los artistas locales no se detienen jamás"

El músico y cantante rosarino Nick Schinder tocará los temas de "El hueco infinito", su primer álbum en castellano. Hoy, en Beatmemo.

Martes 05 de Febrero de 2019

"Me sorprende gratamente ver que pese a la crisis, los artistas locales no se detienen jamás. Supongo que es lo que hay que hacer: cuanta más crisis, más arte; es una de las históricas herramientas de resistencia y lucha". Así lo aseguró el compositor, cantante y músico rosarino Nick Schinder, miembro fundador de las bandas The Child y Deep River Running, ésta junto a la letrista Jacqui Doherty.


El artista, que está radicado en Reino Unido desde 2007, regresó a su ciudad como lo hace periódicamente y en esta visita tocará los temas de "El hueco infinito", su primer disco en castellano con elementos de electrónica, dub y rock progresivo. También tocará covers de Los Beatles, Queen, Rolling Stones y otros clásicos del pop inglés acompañado por Stefano Marocco, Caro Schall, Morena Greppi y Daniel Pellegrinet, como músicos invitados. También escritor, Schinder mostrará su último libro de poesía y ficción, "El Arte de permanecer", que sucede a "El arte de irse". La cita es hoy, a las 21.30, en Beatmemo (Oroño y Güemes).

—Volvés periódicamente a Rosario. ¿Qué te produce el reencuentro con la escena musical de la ciudad?

—Trato de volver una vez al año. Me sorprende gratamente ver que pese a la crisis los artistas locales no se detienen jamás. Supongo que es lo que hay que hacer, cuanta mas crisis más arte, es una de las históricas herramientas de resistencia y lucha.

—¿Rosario sigue presente de alguna manera en tu trabajo, tanto en la música como en la literatura?

—Yo creería que más Argentina que Rosario específicamente, ya que me crié en Resistencia y viví en Buenos Aires también. Pero Rosario es el génesis, el ombligo, inexorablemente el centro hacia el que gravito siempre, por historia, por familia, por hogar.

—¿Cuál es el concepto de "El hueco infinito"?

—El nombre en sí mismo es una referencia a una antigua leyenda nativa de América del Norte, que habla de que el hombre fue creado con un hueco infinito que no llenará nunca y que es motor de su existencia, pero sobre todo de su insatisfacción y su capacidad de autodestrucción. Es la misma idea que en Occidente surca toda nuestra cultura y la existencia humana entera: cómo vivir con ese hueco infinito, con la muerte y la nada en el horizonte, cómo enfocarse en crear y amar y en el bien cuando todo parece destinado al olvido. Es el núcleo de la ansiedad también. No hay artista ni persona que no enfrente a diario, consciente o inconscientemente, ese hueco infinito, esa contradicción entre el sentimiento de inutilidad e impotencia ante un final inescapable y al mismo tiempo el instinto y la necesidad de crear, de amar, de engendrar, de dejar vida a la vida, por frágil y condenada que parezca. Es el centro de la experiencia humana. Siento que el 90 por ciento de todo lo que he escrito y compuesto gira sobre ese enfrentamiento que nos define.

—Publicaste seis álbumes en inglés antes de "El hueco infinito". ¿Por qué decidiste grabar en castellano por primera vez?

—Componer fue siempre un juego para mí, algo que siempre hice con facilidad y disfrutándolo mucho. Y el inglés me permite una distancia que ayuda a ese juego, no me implica tanto en el mensaje de las letras, me deja jugar a ser otro todo el tiempo. Pero esta vez sentía la necesidad de decir ciertas cosas que eran tan personales que no podían ser expresadas en otro idioma que el mío, hacerlo en inglés me hubiera parecido falso o extraño, como si le ocurrieran a otro. De ahí el hacerlo en castellano. Es el disco más biográfico, en otras palabras. Musicalmente es tal vez el más moderno, tiene muchos elementos de electrónica, algo de dub, pero también algo clásico, progresivo, de los 70, que está en mi ADN musical. Es un disco muy honesto, sobre todo en las letras.

Embed

—¿Tenés proyectos, tanto en música como en literatura?

—Nunca tuve un proyecto abarcador, supongo que eso podrá definirlo uno al final de su carrera u otros si se tomaran el esfuerzo de analizarla. Mi intención fue siempre crear la mejor música y literatura que pueda y llegar a la mayor cantidad de gente posible, no por ambición económica, que para bien y para mal jamás ha guiado mis pasos, sino por mera comunicación. Vernos, tocarnos, conmovernos a través del arte. Sinceramente creo que hay pocas cosas mejores o más esenciales en la vida.

—También escribís y editaste dos libros. ¿Cuál es el vínculo entre música y literatura? ¿Cómo se complementan?

—Amo la música y la literatura con pasión, literalmente desde que tengo conciencia. Siempre quise hacer una de las dos, o las dos. A los veinte años, cuando estudiaba Letras en la Universidad Nacional de Rosario me vi en la necesidad de optar por una de las dos como medio de subsistencia y me incliné por la música por una cuestión emocional o psicológica. La música me conecta con aspectos vitales, dionisíacos diría Nietzche. Aún en la canción más triste hay algo de catarsis, de superación, de fluir hacia arriba, hacia la luz y hacia los otros, hacia afuera, hacia el mundo. La literatura para mí es siempre un viaje hacia adentro, hacia la oscuridad, hacia la introspección . Hasta en el cuento más ligero hay una densidad de tener que mirarse a uno mismo sin piedad y arrancar la verdad con las uñas del núcleo de las tinieblas. Ante la opción de tener que hacer uno de esos dos caminos mi forma de vida, opté por la luz de la música. Pero a la literatura vuelvo como a esas amantes fatales del siglo XIX. No hay forma concebible de vivir sin ella.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});