Escenario

"A los fundamentalistas les digo que nos dejen ser y escuchen a Marley"

“Más que seguir gritando elegimos apelar a la sensibilidad de la gente”, dijo Willy Rodríguez, el líder de Cultura Profética, la banda puertorriqueña que toca hoy, a las 22, en Willie Dixon (Suipacha y Güemes).

Jueves 19 de Mayo de 2011

“Más que seguir gritando elegimos apelar a la sensibilidad de la gente”, dijo Willy Rodríguez, el líder de Cultura Profética, la banda puertorriqueña que toca hoy, a las 22, en Willie Dixon (Suipacha y Güemes). A seis años de su último trabajo de estudio, el grupo presenta “La dulzura”, un disco que, sin alejarse totalmente del reggae, se anima a explorar en otros géneros, como el bolero, el tango y la balada. Y apuesta, más que nunca, a las canciones de amor.
  —¿Por qué eligieron el nombre “La dulzura” en este disco?
  —Porque traemos a la mesa temas más dulces, mas relajados, distinto de lo que estamos acostumbrados a postular en nuestros discos anteriores, que eran cuestiones más sociales y aguerridas. Es que en este momento, cuando las cosas están tan malas, más que seguir gritando elegimos poner un poquito de sensibilidad, apelar a la sensibilidad de la gente.
  —¿Al pasar de las letras combativas a las letras de amor, no pueden ganarse el rechazo de los fans de toda la vida?
  —Sí, pasa, pero son los menos, son los más conservadores o fundamentalistas, que no se han acercado a escuchar bien la propuesta cuando planteamos canciones dulces. El que nos escucha verá que nuestras canciones tienen un sentido social claro y que cada visionario, si tiene visión, debe saber querer, y nadie tiene por qué luchar sino es capaz de amar, porque el amor es el principio de todo.
  —Marley también le cantaba al amor.
  —Pero claro, muchos nos criticaban por “La dulzura” y yo me reía y decía que no escucharon las canciones de Bob Marley, como en “Is This Love”, donde está diciendo “muévelo mamacita, hace tiempo que estoy pensando en ti, quiero estar contigo ahora”. Ahí no hay mucha letra, ni mucha poesía, es algo muy coloquial. Por eso le digo a los fundamentalistas: no mes molestes nada, déjame ser y escucha al maestro.
  —En el disco ponen una frase de Silvio Rodríguez que reza que “en estos días saldrán canciones donde los ideales y el amor serán lo mismo”, ¿esto justifica este viraje hacia un costado más romántico?
  —Sí, eso lo dijo Silvio en su último recital en Puerto Rico, en el marco de una marcha estudiantil por el tema universitario, y cuando le preguntaron qué pensaba de los estudiantes, dijo que estaban protagonizando un momento importante en nuestra historia y agregó esa frase, que nos terminó de aclarar esa propuesta que veníamos haciendo. Y lo hizo en una sola oración, como sólo Silvio sabe hacerlo.
  —¿Qué factores coincidieron para que el reggae tome tanto auge en las culturas de habla hispana?
  —Había una necesidad de una voz popular. En la Argentina tuvo que ver el éxito de Pericos y Los Cafres, y a nivel internacional, trabajos como Gondwana y Cultura Profética, que abrimos puertas.

Para definir la música pop

Los premios latinos Billboard es señal de prestigio, y Cultura Profética fue nominada este año, pero como grupo pop. No levantaron el premio, pero ganaron un espacio: “Fuimos el único grupo independiente que compitió con grandes disqueras. Esta nominacion hace que se redefina un poco qué es la música pop, y si encajamos en esa categoría, a lo mejor el oído popular está madurando un poco”.

La buena costumbre de asumir nuevos riesgos

“Busco invertir tiempo en mil rimas pa’seducir”, canta Willy Rodríguez en el tema de apertura de “La dulzura”. Y esa balada es una declaración de principios de todo el trabajo. El amor es el alma mater de este material, en el que también se destacan mensajes subliminales contestatarios. “Si escuchas una canción como “La complicidad”, que es el de más éxito del disco, parece un tema de amor a simple vista, pero en verdad tiene mucho comentario social”, dijo el cantante. En “Verso terso”, en tiempo de reggae, critica la falta de originalidad en lo artístico y defiende el valor de la música de origen al arengar “tú eres la cultura negro, date a respetar”. Sin temer al factor sorpresa, Cultura Profética se le anima al tango en la intro de “Del tope al fondo” y hasta al bolero en “Me faltabas tú”. “No es sólo un disco de reggae” podría ser un título alternativo para este material. Y, como corresponde, Cultura Profética hace lo mejor que puede hacer: asumir riesgos.

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