Escenario

"A los 50 te sentís más libre y ya no te bancás la hipocresía"

Patricia Echegoyen habló de la obra que protagoniza junto a Emilia Mazer, Victoria Onetto y Magui Bravi. La comedia sube a escena hoy en el Broadway

Viernes 02 de Junio de 2017

Tarde o temprano, a todas las mujeres les toca atravesar ese período de transición llamado "menopausia". Sin embargo, la obra "Acaloradas", que se presenta hoy a las 21.30 en el teatro Broadway (San Lorenzo 1223), va más allá del simple tic tac del reloj biológico. La puesta protagonizada por Patricia Echegoyen, Emilia Mazer, Victoria Onetto y Magui Bravi gira alrededor de las diferentes vivencias de las mujeres que rondan los 50 años, desde sus experiencias con los hombres hasta las relaciones con sus afectos, pasando por su lugar en la sociedad y los cambios de sus cuerpos. La comedia escrita por Esther Feldman y Cristina Wargon, con dirección de Ernesto Medela, viene de una exitosa temporada en el teatro Regina de Buenos Aires, y ahora está en plena gira por el interior. En charla con Escenario, Patricia Echegoyen habló de vivir con plenitud a los 50, de la dictadura de la juventud y la belleza y del "inagotable" universo femenino en el teatro.

—¿Qué es lo que te atrajo del libro de "Acaloradas"?

—El libro me interesó porque habla justamente de mujeres —tres de ellas— que están rondando los 50 años. Habla de lo que le pasa a la mujer llegando a la mitad de su vida: todas las cosas que se replantean, dónde están paradas, qué les pasa con su cuerpo, con su familia, con sus afectos, con su función social y civil. El disparador es el casamiento de mi hija (interpretada por Magui Bravi). Mi personaje, Susana, no quiere saber nada con el casamiento porque su marido la acaba de dejar por una mujer mucho más joven. A partir de ahí se hablan un montón de cosas con respecto a los hombres, el matrimonio y la amistad. Todo está abordado con mucho humor, con mucho respeto y con mucho amor hacia la mujer. La obra está escrita hace algunos años, pero con Ernesto Medela la aggiornamos y le dimos una vuelta de tuerca que hizo que hoy la obra sea un cañonazo. La gente la pasa realmente bien.

—¿Te sentís identificada con tu personaje?

—A mí no me pasó lo que le ocurrió a Susana, y tampoco tengo una hija tan grande, en edad de casarse. Pero sí le pongo al personaje cosas mías, mi humor y mi locura. Cada actor tiene su impronta y eso no se puede evitar, el sello de uno siempre está. El personaje también tiene mi fuerza y mis arranques. Yo soy una mina con mucha polenta, y un poco así es Susana.

—¿Cuánto hay de verdad y cuánto de mito en el tema de la menopausia?

—Si bien la obra se llama "Acaloradas", en realidad no se habla tanto del tema. Yo creo que todo es una cuestión de actitud. Claro que durante la menopausia ya no tenés el cuerpo que tenías a los 30, y cambia tu estado anímico, pero también nos hacemos más sabias. En general tengo una mirada bastante positiva sobre el tema. Yo tengo 55 años y me encanta la edad que estoy viviendo. Cada etapa de la vida tiene su encanto.

—¿Por qué pensás que hay tanto prejuicio con la menopausia? Hay hombres que llegan a decir que las mujeres se ponen insoportables en ese período...

—Las mujeres tenemos mala prensa en general. Y hay tanta distancia entre los hombres y las mujeres... Mientras las mujeres pensamos y hacemos mil cosas a la vez, el hombre puede hacer solamente una (risas). También los hombres usan excusas para censurarnos y bajarnos un poco. Las mujeres hemos llegado a lugares muy fuertes de poder. Sin ir más lejos podemos ver el caso de nuestra ex presidenta. En los últimos tiempos la mujer ha avanzado un montón y el hombre se ha quedado bastante estancado. La manera que tiene el hombre de bajar a la mujer es criticarla y cosificarla. Y lo que menos me gusta es cuando la mujer se cree ese discurso de los hombres y lo internaliza.

—El subtítulo de "Acaloradas" es "mujeres en plenitud". ¿Por dónde pasa la plenitud a los 50?

—A los 50 vos estás mucho mejor plantada: ya sabés perfectamente lo que te gusta y lo que no, y te sentís más libre. Meryl Streep escribió un texto al respecto que es muy bueno. Uno a esta edad ya no se banca más la hipocresía ni la mentira. Uno ha transitado un camino y ya sabés qué es lo que te va y lo que no, entonces ahorrás tiempo. A mí por suerte me pasa eso. Ya no siento que tenga que quedar bien con nadie, ya no estás tan pendiente de la aprobación del otro. También creo que a esta edad te equivocás menos (risas). Uno se pone más sabio, más intuitivo, y eso te ayuda a pasarla mejor.

—Desde los medios y las redes sociales hay una especie de dictadura de la belleza y la juventud. ¿Es difícil luchar contra eso?

—En la obra hablamos de ese tema. Sí, es difícil, pero no hay que volverse loco. Lamentablemente pasa en todo el mundo. Somos muy exitistas y nos fijamos demasiado en lo estético. Y los argentinos ni hablar: acá tenés que ser flaco, divino, perfecto, con mucha operación. Yo creo que en ese camino se pierde mucho la identidad, te despersonalizás para ser un modelo típico de mujer actual. Yo soy partidaria de tener mi estilo, no me ajusto a ninguna moda ni a ninguna tendencia.

—¿"Acaloradas" está dirigida a las mujeres de 40 y 50 años o es para todo tipo de público?

—Es para todos. Los hombres se mueren de la risa. Para ellos es una forma distinta de acercarse a la mujeres. Todo lo que ellos sospechan sobre las charlas de las mujeres es verdad (risas). Por otro lado también la disfrutan mucho los chicos jóvenes, porque es imposible que no te sientas identificado con tu mamá o tu tía. Además está el personaje de Magui, que es muy joven y que hace un monólogo con su posición sobre el matrimonio y su relación con la madre. Es una obra que tiene muchas aristas.

—En los últimos años se estrenaron muchas obras con temática exclusivamente femenina: "Menopausia Show", "Monólogos de la vagina", "Falladas"... ¿Cómo hacer para diferenciarse? ¿En qué se distingue esta obra?

—El mundo femenino da para tanto... El año pasado yo trabajé en la obra "Tres", que hablaba de tres mujeres que no habían sido madres y que se planteaban inseminarse con un mismo donante, dando lugar a un nuevo modelo de familia. "Acaloradas" es completamente distinta, y así y todo habla de un grupo de mujeres. En su momento vi "Confesiones de mujeres de 30", y también vi "Brujas", que fue emblemática. El mundo femenino siempre da tela para cortar. Las mujeres somos impredecibles, misteriosas, tenemos mil perfiles. Por eso hay tantas obras que nos tienen como protagonistas.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS