Escenario

A los 48 años, falleció la actriz Mariana Briski

La intérprete luchó diez años contra el cáncer. Se destacó en "Chachachá", "Videomatch", "Poné a Francella" y la tira "Resistiré".

Viernes 15 de Agosto de 2014

La actriz Mariana Briski falleció ayer tras una extensa pelea contra el cáncer. Sobrina del actor y dramaturgo Norman Briski, quien es hermano de su padre, la actriz estaba internada en el Instituto Fleming y luchaba contra el cáncer de mama y pulmón desde 2004. Tenía un hijo de 14 años y estaba a un mes de cumplir los 49 años de edad.

En octubre de 2004, gracias a una mamografía de rutina, se le detectó la enfermedad. Tenía antecedentes de cáncer de mama en su familia: su abuela la padeció pero se curó y falleció muchos años después, de muerte natural.

En los últimos 10 años, Briski tuvo que sobrellevar dos cirugías, quimioterapia y radioterapia. A principios de 2011 se le diagnosticó una metástasis pulmonar de grandes dimensiones.

Nacida en Córdoba, el 14 de septiembre de 1965, comenzó a instruirse en el mundo de la actuación y muy joven se mudó a Buenos Aires para estudiar en la Escuela Municipal de Arte Dramático. Luego de muchos años de trabajo under llegó a ser conocida por sus participaciones en los programas de televisión "De la cabeza" y "Chachachá". Luego pasó por "Magazine for fai" y saltó a la fama al integrar el elenco de "VideoMatch".

Sus obras más importantes de cine fueron "Los días de junio" (1985), "Comodines" (1997), "No sos vos, soy yo" (2004) y "Motivos para no enamorarse" (2008). En teatro, Briski realizó "Elecciones generales" (1989), "Las reinas de la noche" (2003) y "Una historia para no dormir" (2010, como directora). En televisión, formó parte de "De la cabeza" (1992), "Chachachá" (1992-1997), "VideoMatch" (1997-1999), "Primicias" (2000), "Maru a la tarde" (2000), "Poné a Francella" (2001), "Restistiré" (2003), "Chiquititas" (2006) y "RSM" (2009).

"A mi hijo le dije la verdad. Me parece que cuando uno sabe lo que sucede puede transitar el dolor de una mejor manera. A Pedro lo senté y con palabras para un nene de su edad le conté que tenía algo en la teta y que me lo tenían que sacar. El enseguida me preguntó si a él le iba a pasar lo mismo. Le dije que no y también le expliqué lo del pelo. Por suerte justo había en casa un muñequito al que se le podía sacar y poner el pelo y eso ayudó", dijo en una entrevista con la revista Para Ti hace un tiempo.

"El humor no es sólo un lugar de entretenimiento; el humor no es sólo hacer reír. Para mí, es el lenguaje en el que puedo contar mi tragedia. Y si alguien se ríe, bárbaro, cerró la fórmula", decía Briski, una de las personas que logró hacer de la risa su forma de vida.

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