Lunes 24 de Abril de 2023
Por Male Garbarini. Cocinera a base de plantas. Creadora de Gastrosofía. Lic. En Tecnología de los Alimentos
Muchas veces me dicen ‘no me queda tan rico’, ‘pero a mí no me sale igual ’o ‘no sé condimentar’. La práctica hace al maestro y es normal que, si nunca aprendimos a cocinar o cocinamos sólo de vez en cuando, no consigamos el sabor perfecto que nos imaginábamos.
Estos son mis 10 tips básicos que le daría a cualquier persona, con o sin experiencia, que quiera empezar a cocinar más rico, darle una vuelta de rosca a su cocina y tener un par de trucos para convertir cualquier comida insignificante en una comida –más o menos- memorable.
- Comprá bien y llená tu alacena de ingredientes ‘remolcadores’: cocinar empieza desde la compra porque, si no tenemos los ingredientes a mano, es probable que el impulso de cocinar quede sólo en eso: un impulso. Comprá ingredientes llenos de sabor y multiuso que levanten tus comidas: aceites saborizados –siempre un buen aceite de oliva, aceite de sésamo tostado, aceite de maní-, vinagres –un buen aceto balsámico, vinagres vivos de manzana y otras frutas más raras-, sales especiadas, especias de todo tipo, alcaparras, aceitunas, escabeches, tomates y hongos secos. De a poco tu alacena se empieza a llenar de opciones.
- Buscá recetas que te gusten, elegí una y hacete experto en esa receta: hoy hay miles de opciones de recetas por todos lados. Probablemente si te gusta cocinar estés guardando muchas de estas recetas para hacer ‘algún día’ que nunca llega. Elegí una, hacela y repetila hasta que te salga mejor que a nadie. Es la mejor manera de aprender a cocinar.
- Buscá la acidez: aunque a veces suene contraintuitivo, agregar un toque de ácido a las comidas logra que el plato termine de balancearse, realza los sabores y te da una sensación de ‘querer más’. Podemos sumar acidez usando jugos de cítricos, vinagres –hay una variedad inmensa más allá del vinagre de alcohol-, vino, frutas ácidas o salsa de tomate. Esta regla aplica tanto para platos dulces como salados. Probá agregando un poco de jugo de limón a un plato de sopa o de guiso y notá el cambio enseguida.
- Usá aceite de oliva extra virgen en crudo: terminá tus platos rociando un poquito de aceite de oliva extra virgen sobre el plato –aplica a pastas, ensaladas, verduras, legumbres, etc.-. Vas a sentir el sabor a oliva fresco y aromático. Si es un muy buen oliva, mucho mejor.
- Usá pimienta negra en molinillo: la pimienta es clave para darle un toque final a los platos, pero nunca en polvo. Comprá un molinillo con los granos de pimienta y molelos al momento sobre la preparación. Probá también la pimienta rosa que es mucho más suave, floral y hasta algo dulce.
- Usá hierbas frescas: conseguir hierbas en la verdulería no siempre es fácil ni económico. La mejor opción es comprar plantines en viveros, tenerlos en la cocina cerca de una ventana e ir cortando a medida que los uses. Recomiendo albahaca, romero, tomillo, salvia, ciboulette y cilantro.
- Andá armando tu especiero: al principio cuesta, pero andá comprando de a poco y llenando tus frascos de especias. Duran muchísimo y te vas armando una buena colección. No tengas miedo en usarlas, combinarlas y probarlas en diferentes platos. Usándolas vas a ir aprendiendo cuáles te gustan más y con qué. Probá canela, cúrcuma, coriandro, pimentón, ají molido, comino, anís, mostaza. También vienen blends como curry, garam masala o tandoori.
- Cociná con ingredientes nuevos: elegí alguna fruta, vegetal, especia o cualquier otro ingrediente que no hayas probado o que no hayas cocinado nunca. Experimentá y aprendé. Sólo así vas a ir sumando platos nuevos y recursos que antes no tenías.
- Siempre, siempre, siempre probá la comida: regla de oro. No lleves nada a la mesa que no hayas probado al prepararlo. Es la única manera de ajustar de antemano si le falta sal, un toque ácido o un poquito más de pimienta. Así cuando llega a la mesa ya sabemos que está riquísimo.
- Tolerá la frustración: hasta al más experto le salen mal algunos platos. La clave es ir ganando experiencia para cada vez poder predecir mejor cómo van a funcionar los ingredientes juntos, qué técnica usar y cuáles son tus ingredientes preferidos.
Aplicando uno -o varios- de estos tips te aseguro que tu comida va a empezar a saber mejor. Cociná, probá, aprendé, experimentá, compartí y volvé a cocinar que de eso se trata la cocina.
Para más info sobre alimentación a base de plantas, cursos y talleres podés encontrarme en Instagram en @gastrosofiaxmg