Lunes 25 de Febrero de 2019
La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, mostró en un spot publicitario difundido en las redes sociales el encuentro amigable con una mujer pobre en una villa, dueña de un comedor y quien le llega a decir cosas como: “No tengo trabajo, mis hijos tampoco, pero tengo fe en ustedes porque me dicen las cosas como son”. Mientras ella se desarma en elogios hacia el gobierno, Vidal la mira compasiva y le agarra la mano para contenerla. “Vos decís que crees en mí, yo creo en la gente como vos y yo creo que por gente como vos vamos a salir”, cierra la mandataria. La reunión, entre mates y paredes de chapa, es emotiva. Algunos medios titularon “Sorpresiva e informal visita de Vidal a un comedor del barrio Villa Boote” relatando cómo “la gobernadora se dirigió a la casa de Patricia Erazo, quien junto a su marido abrió hace cuatro años el comedor Los Bajos”. Pero todo se trató de una puesta en escena. La mujer es una conocida operadora política, que maneja el comedor con fondos del gobierno y ya estuvo, también “casual” e “informalmente”, en otros cortos publicitarios en “sorpresivas” visitas de funcionarios de Cambiemos, quienes buscan mostrarse cercanos a “la gente” y atentos a sus problemáticas. En una rápida búsqueda por las redes se pueden econtrar spots de una “emocionada” Patricia Erazo con Pedro Robledo (director del Instituto Nacional de Juventud) y también con Carolina Stanley (ministra de Desarrollo Social de la Nación).
¿Un encuentro casual en un pozo petrolero?
Felipe Solá viajó por 48 horas a Río Negro y Neuquén en plan de campaña. Antes de partir llamó por teléfono a Cristina Kirchner desde Aeroparque. Fue, dicen, la segunda vez en su vida que hablaron por teléfono (siempre lo hicieron personalmente y estuvieron años sin hablarse). Y fue la primera vez que la saludó en el día de su cumpleaños. “Voy a acompañar a los candidatos a gobernador”, le contó el precandidato presidencial. En el vuelo Solá se cruzó con Pablo Díaz, sobreviviente de la llamada Noche de los Lápices que trabaja para la compañía Pampa Energía de Marcelo Midlin. Para sorpresa del ex gobernador bonaerense, que venía de hacer una denuncia contra las empresas energéticas de Midlin, volvió a encontrarse a Díaz en El Mangrullo, el yacimiento neuquino donde también lo esperaba el candidato a gobernador peronista Ramón Rioseco. Dicen que Díaz intentó hacerlo cambiar de opinión respecto a Pampa Energía, pero no tuvo éxito.