En Voz Baja

El diálogo de dos ex ministros en un bar

El diálogo pudo oírse en un bar de la peatonal Córdoba a media tarde. Los protagonistas son dos ex ministros de Gobierno de la provincia: Roberto Rosúa y Rubén Galassi.

Jueves 27 de Junio de 2019

-Acá andamos, medio golpeados, todavía.

-¿Sabe cuántos golpes me di yo?

El diálogo pudo oírse en un bar de la peatonal Córdoba a media tarde. Los protagonistas son dos ex ministros de Gobierno de la provincia: Roberto Rosúa y Rubén Galassi. Este último lo vio y fue a saludarlo, y en el intercambio de palabras se encontró con esas palabras que se parecen a un consuelo. “La política es dinámica” pareció decirle con el gesto el ex funcionario de Jorge Obeid, justo ahora que se habla tanto del traspaso de ese gobierno justicialista con el de Hermes Binner. Galassi le admitió a Rosúa que estos eran golpes previsibles entre quienes hacen política, y le reconoció que más difícil era afrontar los golpes que él tuvo que enfrentar cuando se interrumpían las elecciones democráticas. Con un apretón de manos, cada uno siguió su camino, probablemente con una mirada más amplia que la que tenían antes del encuentro. Un avezado piloto de tormentas, sobre todo en temas de seguridad, no dudó en reconocer a otro que, por cuestiones de la política, decidió jugar sin red y desde diciembre, cuando termine su mandato de diputado, ya no tendrá cargos públicos provinciales.

Lo eligieron diputado, pero parece “cenador”

El chiste circula en tono de broma por la ciudad de Santa Fe desde las últimas horas. Se refiere al actual gobernador Miguel Lifschitz, y juega con una confusión de su rol, a propósito de que antes de ocupar el sillón principal de la Casa Gris fue senador por el departamento Rosario. “¿Sabe Lifschitz que lo eligieron diputado y no senador?”, comentan por lo bajo con sorna por los pasillos de la Legislatura. Es que el gobernador no dudó en empezar el último tramo de su gobierno, los cinco meses y días que le quedan de mandato, ejerciendo funciones como legislador. Y eligió para hacerlo dos cenas: la primera con los 28 diputados provinciales de su bloque, con quienes piensa asumir el rol de opositor al gobierno de Omar Perotti. Y anoche hizo lo propio con los senadores. “Esta le salió más barata”, comentaron los organizadores, a la luz de la cantidad de comensajes. Parece que no le dejaron pasar las dos comidas que hizo aludiendo a que ahora es “cenador”, más que diputado.

Sesiones quincenales

A propósito del traspaso de autoridades, se empezó a comentar en la Cámara de Diputados santafesina que con Miguel Lifschitz de presidente no se repetirá el funcionamiento que tuvo Bonfatti de sesionar cada 15 días. Nadie cree que el actual gobernador resigne ese tiempo con reuniones esporádicas. El trabajo, anticipan, será así más intenso en 2020.

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