En Voz Baja

Contra las playas de camiones en las entradas a los puertos

En estos días pasó por la ciudad el ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, para participar de una nueva edición del Congreso de Economía que organiza anualmente la Fundación Libertad.

Martes 08 de Octubre de 2019

En estos días pasó por la ciudad el ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, para participar de una nueva edición del Congreso de Economía que organiza anualmente la Fundación Libertad. Entre otras cosas, el funcionario del gobierno de Mauricio Macri habló de lobbies empresariales y sindicales y puso dos ejemplos para demostrar que, a su juicio, se trata de grupos de poder que traban los avances necesarios para el país defendiendo intereses que perjudican a los trabajadores. Uno de ellos fue el de la compañía Aerolíneas Argentinas, donde se planteó un conflicto porque se creó una línea de atención a los clientes a través de las redes sociales. El segundo ejemplo que planteó el ministro fue local, ya que se refirió a quienes proponen hacer playas gigantes para que los camiones puedan esperar su turno para desembarcar en los puertos de la región. “Lo único que quieren es quedarse con la renta y los ingresos”, disparó. Y añadió: “Las playas son un gran ejemplo de cómo ante un problema ciertos grupos no buscan resolverlo, sino generar un negocio que traba a la economía y perjudica a los más débiles de la cadena”.

Escándalo de una pareja en la Catedral

La pareja de muchachos venía abrazada por la calle Córdoba el domingo a la noche. Sus integrantes dudaron un instante y finalmente entraron a la Catedral, justo cuando comenzaba la misa de las 20.30. Los jóvenes, de unos 25 años, uno con una mochila con un pañuelo verde que expresa apoyo a la legalización del aborto y otro con uno naranja referido a la apostasía, recorrieron la iglesia por un pasillo del costado en una actitud “provocadora” –según algunos presentes–, dieron la vuelta delante del altar y volvieron por el pasillo central. Cuando estaban a la altura de la mitad de la nave uno de ellos profirió una serie de gritos inentendibles, que asustaron a varios feligreses y motivaron que la gente se diera vuelta en medio de la abrupta interrupción de la misa. Varios fieles se acercaron a los jóvenes a increparlos, entre ellos un muchacho corpulento, y discutieron con ambos acaloradamente hasta la puerta del templo. “Si vos no tenés esta creencia no vengas a este lugar y, sobre todo, respetá las de los demás”, le expresó con vehemencia un joven al muchacho de la mochila. Finalmente en la puerta intercedieron dos mujeres policía, que convencieron a los dos jóvenes que se alejaran hacia la Plaza 25 de Mayo. Todo ocurrió en una caldeada misa de víspera del Día de la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad.

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