El Mundo

Venezuela: la escasez llegó a las estaciones de servicio

La combinación de mala gestión histórica de la estatal PDVSA y ahora de las sanciones de Trump ha derrumbado la producción de naftas.

Lunes 20 de Mayo de 2019

Las sanciones estadounidenses contra la industria petrolera venezolana se suma a la enorme ineficiencia de la gestión del gobierno chavista. En los últimos meses han comenzado a verse interminables filas de autos en las estaciones de servicio o gasolineras en Maracaibo, la segunda mayor ciudad del país sudamericano. El mal promete repetirse pronto en el resto de Venezuela, una potencia petrolera que sin embargo es cada vez más incapaz de extraer esa riqueza del subsuelo: la estatal PDVSA está técnicamente quebrada por años de desfinanciamiento y malas gestiones. A este cuadro crónico se ha sumado en los últimos meses el golpe de gracia de las sanciones que Donald Trump impuso a la petrolera venezolana.

Algunos conductores en Maracaibo dijeron que habían tenido que esperar casi 24 horas para cargar nafta, por lo que la gente ha estado tomando siestas en los capós de sus autos o en la parte trasera de sus camionetas.

Con el tanque casi vacío y atascada en la fila, la médica especializada en enfermedades infecciosas Yoli Urdaneta comentó a la agencia AP que no ha podido cumplir con su turno para tratar a los pacientes. "Tengo cuatro días intentando surtir gasolina y no he podido", se lamentó.

Un satélite que cruzó sobre Maracaibo el jueves capturó imágenes de autos en fila a lo largo de 1,6 kilómetros a través de la ciudad hasta las estaciones de servicio, según Maxar Technologies, una compañía de tecnología espacial de Estados Unidos. El miedo a la escasez ya se vive en Caracas, donde desde hace tres días hay filas largas en muchas gasolineras.

Russ Dallen, de la empresa financiera Caracas Capital Markets, ubicada en Miami, declaró que las severas sanciones de Washington, sumadas al tremendo deterioro de las refinerías de PDVSA, han comenzado a afectar al mercado doméstico.

Venezuela no tiene efectivo para importar insumos clave que necesita para la producción, a pesar de que tiene las reservas de crudo más grandes del mundo, señaló Dallen, quien estimó que PDVSA está produciendo a entre el 10 y el 15 por ciento de su capacidad. Claro que la producción petrolera venezolana ya estaba en colapso muchos años antes antes de las sanciones estadounidenses recientes. Pero Dallen estima que las medidas ahora están empezando a tener efectos, y que las refinerías venezolanas están operando muy por debajo de su capacidad debido a la falta de mantenimiento. "Todo se está juntando en una mezcla tóxica", dijo Dallen. "Es un efecto devastador".

Este año, Donald Trump sancionó a PDVSA, en un esfuerzo por expulsar al presidente Nicolás Maduro. Las sanciones de Estados Unidos le arrebataron al gobierno de Maduro la gestión de su filial Citgo, con sede en Houston, privando al régimen de unos 11.000 millones en divisas de exportaciones este año. Los funcionarios estadounidenses dicen que este flujo de efectivo surgido de las billeteras de Estados Unidos financió durante mucho tiempo al régimen de Maduro.

Las sanciones restringen el acceso de Venezuela a los diluyentes necesarios para disolver su petróleo crudo extrapesado, similar al alquitrán, para que pueda ser transportado desde el campo petrolero a las refinerías. Venezuela también compraba a EEUU crudo liviano para mezclarlo con el extrapesado. Este crudo pesado se descubrió en los años 90 en la llamada "Franja del Orinoco". Las multinacionales occidentales que realizaron la tarea fueron expulsadas por Hugo Chávez. Recientemente, una de ellas, Conoco Phillips, ganó ante el tribunal del Banco Mundial, Ciadi, una demanda por 30 mil millones de dólares contra Venezuela.

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