El Mundo

Uruguay irá otra vez a referendo sobre la amnistía a los militares

Será la tercera consulta desde 1989. Lo decidió un plenario del Frente Amplio. El Congreso derogará la "ley de Caducidad" y los ciudadanos ratificarán o no esa decisión.

Domingo 15 de Mayo de 2011

Montevideo.- Los diversos sectores del Frente Amplio (FA) de Uruguay acordaron convocar a una consulta popular sobre una ley aún por votarse que eliminará la aministía de 1986 para delitos cometidos durante la última dictadura militar (1973-1985). El acuerdo evitó una grave crisis en el FA, que podría haber llevado a su ruptura.

El próximo 19 de mayo, la mayoría del FA en la cámara de Diputados deberá aprobar el proyecto que anula la ley de amnistía, y luego convocar una consulta popular que ratifique o rechace esa ley. El FA cuenta con mayoría en el Parlamento uruguayo, y la norma que anula la amnistía ya fue aprobada en el Senado. La solución adoptada ayer es muy criticada por la oposición, dado que la amnistía o "ley de Caducidad", ya pasó dos veces por las urnas, la última en noviembre de 2009, y ambas veces fue ratificada.

PC vs. MPP. El plenario nacional, el máximo órgano de conducción del FA, sesionó en Montevideo con el acuerdo previo de sus corrientes. Las notorias diferencias entre el Partido Comunista y el Movimiento de Participación Popular (MPP) sobre la anulación de la Caducidad hicieron peligrar el plenario nacional y la propia unidad del Frente Amplio. En la última sesión de la llamada Mesa Política, los comunistas y sus aliados, como el Frente Izquierda de Liberación (Fidel), cuestionaron al MPP y al presidente José Mujica por resistir la derogación de la Caducidad. Tanto Mujica como su antecesor, Tabaré Vázquez, critican la iniciativa. Pero ante el avance del proyecto, el viernes Mujica señaló al referendo sobre la futura ley como la mejor solución posible. El presidente ayer no estuvo en Montevideo, dado que viajó a Paraguay para participar de los actos del Bicentenario del país vecino.

Vieja historia. La “ley de Caducidad de la pretensión punitiva del Estado” amnistió en 1986 a los represores de la última dictadura. Dos consultas populares, una en 1989 y otra en 2009, ratificaron la vigencia de esa norma, aunque por escaso margen. Sin embargo, varios casos de desaparición de personas durante la dictadura militar fueron exceptuados de la norma y su investigación judicial derivó en el encarcelamiento de militares y policías. Por las mismas causas también fueron procesados algunos de los máximos responsables políticos de la época.

El tema es candente para amplios sectores internos del FA, inconformes con los avances parciales e individuales logrados bajo la presidencia de Vázquez (2005-2010). Pero la iniciativa puede tener costos políticos, como temen el MPP y el presidente Mujica, que ha enfrentado abiertamente a su coalición e incluso obligó a suspender el tratamiento legislativo del proyecto cuando avanzaba en Diputados.

El nuevo referéndum se deberá realizar antes del 31 de octubre, antes de que prescriban los delitos de la dictadura.

Almagro, en capilla. En tanto, la oposición está clamando por la cabeza del canciller Luis Almagro. Es que el viernes el presidente Mujica admitió en un reportaje que el canciller envió al Congreso el proyecto de anulación de la amnistía por iniciativa propia, sin consultarlo, y que por eso lo había amonestado. “Cuando los ministros se escapan, el presidente los echa”, dijo el ex presidente Jorge Batlle (2000-2005), del Partido Colorado, y sostuvo que hay dos soluciones: “O se va el presidente o se van los ministros”. El también ex presidente Luis A. Lacalle (1990-1995) y actual senador del Partido Nacional, señaló que Mujica debe ejercer plenamente su cargo “porque si no lo hace significa que no entiende su responsabilidad. Que diga que el canciller se le escapó es que, o el canciller no lo consulta, o lo consultó y él le dio luz verde. Puede pasar, el fusible es el canciller, por lo tanto tiene que pedirle la renuncia”. Julio María Sanguinetti, dos veces presidente, (1985-1990 y 1995-2000) del Partido Colorado, dijo que “el país va degradando sus instituciones. Hay un mar de contradicciones y cambios de rumbo”. El hecho es que el proyecto salió adelante. El diario oficialista La República se anticipó ayer al resultado del plenario. “No hay votos para dar marcha atrás” proclamó en su portada.

Un ulterior problema proviene de la atípica solución hallada para evitar la confrontación interna en el FA. La innovación supone incorporar a la legislación la figura del “referéndum ratificatorio”. En la legislación uruguaya, el referéndum está previsto sólo para derogar leyes, no para ratificarlas.

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