El Mundo

Una sesión bochornosa

Viernes 25 de Enero de 2008

El voto negativo del Senado llegó al final de una jornada llena de tensiones e incluso de agresiones verbales y físicas en el Parlamento.
  La sesión fue calificada “de alta tensión” por la prensa italiana. Un calificativo que se queda corto ante las imágenes bochornosas que se vieron en el Senado italiano. Es que la decisión inesperada de un senador del Udeur, Nuccio Cusumano, de dar su voto a Prodi contra la posición oficial del partido, causó un escándalo, con intercambio de insultos y golpes, que terminó con el senador descompuesto y la sesión suspendida momentáneamente.

Intercambio de “ideas”. Su compañero de partido, Tommaso Barbato, se dirigió a Cusumano gritándole “vendido, cornudo y pedazo de mierda”. El hemiciclo se convirtió en un hervidero de acusaciones, mientras se escuchaba a Cusumano replicar linduras como “maricón, sos una basura, sos una puta, una muñequita”. Según el senador Sergio De Gregorio, que se encontraba cerca de Cusumano, además de insultarlo, Barbato también le escupió la cara, mientras intentaba darle un puñetazo. Cusumano se desmayó y tuvo que ser sacado en camilla. Barbato asegura que no escupió a su compañero de partido y tampoco lo agredió, aunque reconoció: “No lo traté bien”. Horas más tarde, el Udeur decidió expulsar a Cusumano por su deserción.
  Prodi habló al Senado antes de que se llamara al voto. Pidió a los senadores “un voto motivado”, les prometió reformas institucionales y un “retoque” del gabinete. También les advirtió que “Italia no se puede permitir el lujo” de un vacío de poder ante la emergencia económica internacional y la urgente necesidad de concretar reformas institucionales.
  Dijo ser “bien consciente” de que el gobierno tenía necesidad de “reforzar sus capacidades decisionales, aligerar los procedimientos, mejorar su rendimiento y tal vez redefinir sus estructuras y su composición”. Pero no le alcanzó.

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