El Mundo

Una política económica en las antípodas de las consignas populistas

Por la campaña electoral, en Argentina se ha estado promocionando la recuperación de Portugal, lograda "contra las recetas neoliberales del FMI", según las consignas populistas en boga.

Lunes 07 de Octubre de 2019

Por la campaña electoral, en Argentina se ha estado promocionando la recuperación de Portugal, lograda "contra las recetas neoliberales del FMI", según las consignas populistas en boga. La verdad es muy diferente, porque en el mundo real solo hay políticas serias y de las otras. El Portugal socialista de Costa ha recogido los frutos del ajuste previo, impuesto por la troika (FMI, Comisión Europea y Banco Central Europeo) a otro gobierno socialista, primero, en 2011, y luego a uno conservador. Ajuste estructural a cambio de un enorme "rescate" de 78.000 millones de euros.

El gobierno del premier socialista jamás ha dejado de aplicar el ajuste heredado: este año apunta al déficit fiscal cero. Un socialismo "fiscalista" es un rara avis, sin dudas. Portugal, bajo tres gobiernos diferentes desde que estalló la crisis en 2011, ha bajado el costo del despido y recortado la negociación colectiva, ha impuesto un endurecimiento de las condiciones de acceso al seguro de desempleo y ha congelado el salario mínimo. También bajó el salario de los estatales.

En cuanto al gasto público, en términos nominales, tocó un techo en 2014 y se ha mantenido congelado desde entonces. Con esto se logró lo que no pudo Macri en Argentina con su frustrado "gradualismo": mantener congelado o en leve baja el gasto público mientras el crecimiento de la economía reducía su participación relativa en el PBI. Así, en Portugal el gasto cayó a 43 por ciento desde un elevadísimo 52 por ciento en 2014. Además, Portugal redujo la presión fiscal y como se dijo este año apunta al déficit fiscal cero.

O sea que cerró la brecha fiscal a la vez que bajaba la presión impositiva: no existe en los manuales nada más ortodoxo o "neoliberal" que esto, que es parte central de la política económica del socialista Costa. Tantos años de esta ortodoxia permitieron bajar el tamaño de la deuda en relación al PBI, pero aún sigue muy alta. Luego de semejante cura ortodoxa el Portugal de Costa retornó a los niveles de empleo de 2011 y comenzó a subir salarios y pensiones. Es esta reciente recuperación la que se vende como resultado de una política heterodoxa y progasto, cuando es todo lo contrario.

El conocido politólogo argentino Andrés Malamud, quien vive en Portugal hace años, también hace este diagnóstico y descarta de plano aquellas fantasías populistas criollas. "La clave fue que el Estado mantuvo la reducción del déficit fiscal, hoy cercano a cero, y desde 2014 la economía volvió a crecer", afirma. Y ve como factores de la recuperación "el regreso a los mercados en 2015, con el respaldo del BCE", el aumento del turismo y de las exportaciones y "el ajuste demográfico", porque los "portugueses siguen emigrando". Como se observa, una combinación de políticas de ajuste a largo plazo y factores externos favorables.

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