Una moción para destituir a Castillo tuvo avance en el Congreso peruano
El supuesto tráfico de influencias en el ascenso de militares generó otro dolor de cabeza para el mandatario, que no logra asentarse en su cargo

Sábado 20 de Noviembre de 2021

El ruido político generado por una iniciativa en el Congreso para destituir al presidente Pedro Castillo cerró este sábado en Perú una semana en que diversos actores económicos, reunidos en la Conferencia Anual de Ejecutivos (Cade), hicieron coro para pedir que no se obstaculice más la gobernabilidad.

La presidencia de Castillo, desde que asumió en julio, no logra encaminarse sobre cierto andarivel producto de distintos desaciertos del mandatario izquierdista.

Castillo, ex gremialista docente, asistió como orador central en la Cade —cita organizada por el Instituto Peruano de Administración de Empresas que acapara la atención una semana al año— y el evento estaba en desarrollo cuando se supo de la iniciativa de la parlamentaria Patricia Chirinos, del partido Avanza País, de destitución contra él.

En principio parecía que Chirinos se quedaría sola con la propuesta, motivada o asentada en una supuesta “incapacidad moral” del Jefe de Estado por la alteración de ascensos en las Fuerzas Militares. Sin embargo, rápidamente sus compañeros de partido y las bancadas de Fuerza Popular (FP) y Renovación Popular (RP) se le unieron. Así, quedó conformado un bloque de 43 congresistas (de 130) que garantizan que la moción sea sometida a debate (se requieren 26 votos). Más difícil será que logren los 52 para pasar al proceso propiamente dicho y más complicado aún que alcancen los 87 para la destitución.

De todas maneras hay que tener en cuenta que una supermayoría de legisladores pertenece al centro o a la derecha en Perú.

Los presidentes peruanos son notoriamente fáciles de destituir y Castillo es el quinto de Perú en cinco años.

Más allá del resultado, es la primera escaramuza de los tres partidos que desde el comienzo muestran interés en sacar a Castillo, a quien llaman “comunista” e “improvisado”. Y con ello se extiende la tensión que impide un proceso normal de gobernabilidad.

El secretario general del Despacho Presidencial de Castillo, Bruno Pacheco, renunció el jueves a su cargo tras días de presión política después de que la Procuraduría Anticorrupción pidiera abrir una investigación en su contra por el supuesto delito de tráfico de influencias para el ascenso de determinados militares a ciertos cargos.

La salida de Pacheco tuvo como propósito aliviar la presión sobre Castillo. Con su partida, son ya 11 los funcionarios próximos al mandatario (10 ministros) que han dimitido o fueron destituidos.