El Mundo

Una figura venerada que conserva su carisma

No cabía un alfiler en el auditorio paulista con capacidad para 1.000 personas sentadas y la multitud cantaba con los intérpretes en el escenario.

Viernes 26 de Enero de 2018

No cabía un alfiler en el auditorio paulista con capacidad para 1.000 personas sentadas y la multitud cantaba con los intérpretes en el escenario. La expectativa fue subiendo a lo largo de tres horas de presentaciones y la gente gritaba "Lula!". Cuando el ex presidente finalmente se levantó para hablar, cautivó a la gente durante casi una hora. Décadas después de entrar a la política, Lula, de 72 años, sigue siendo una figura magnética y un fuerte aspirante a la presidencia a pesar de confirmarse una condena por corrupción. Este maestro de la política incluso explotó sus problemas legales para presentarse como un candidato que combate las elites que desean destruir su Partido de los Trabajadores, el cual se compromete a ayudar a los pobres. "Nos vendieron la idea de que los brasileños habían contraído una enfermedad grave llamada Partido de los Trabajadores y que había que deshacerse de este mal", dijo. "Anestesiaron a la sociedad brasileña... Pero ahora la gente está saliendo de la anestesia".

Lula tienen pendientes otros seis procesos por corrupción y podría ser proscrito de las presidenciales de octubre. Es responsable al menos en parte del reciente derrumbe de la economía. Pero conserva su carisma, sus dotes de orador de origen humilde y encabezó una de las expansiones de la economía brasileña más grandes de la era moderna. Muchos brasileños, incluso quienes no lo quieren, coinciden en que debe su popularidad a la ayuda que dio a las masas empobrecidas. "Si no lo matan y no lo proscriben, va a ganar", dijo Washington Balbino da Silva, portero de San Pablo de 43 años que apoyó a Lula en el pasado pero dice sentirse desilusionado desde que le radicaron los cargos. "Hizo mucho por los pobres". La encuesta más reciente de Datafolha, a fin de noviembre, indicaba que Lula era el favorito para la primera vuelta, con el 36 por ciento o 37 por ciento de la intención de voto. Y que ganaría una segunda ronda. De hecho, desde que fue hallado culpable en julio, su popularidad subió.

El poder de Lula es tal que definirá la contienda presidencial, se postule o no. "No importa si lo condenan, si está preso o en su casa, si se inscribe y luego debe dejar su lugar a otro: sin duda Lula será parte de todo esto", declaró Vitor Oliveira, director de análisis de la consultora política Pulso Público. Su popularidad cuando dejó la presidencia era del 87 por ciento. El presidente estadounidense Barack Obama alguna vez lo describió como "el político más popular de la Tierra".

Una investigación que destapó el patrón de corrupción más grande que se conozca y reveló que el boom económico estuvo acompañado por sobornos. Los fiscales dicen que el PT fue un componente central de una trama en la que se inflaban los precios de los contratos del gobierno con empresas privadas para pagar coimas. Entre los partidarios de Lula hay quienes creen que es inocente y quienes lo apoyan a pesar de que consideran que las acusaciones son ciertas. "Estas cosas se olvidan rápido", manifestó Caroline Marques, diseñadora gráfica de 22 años, quien dice que sigue apoyando a Lula. "Todos son ladrones. El (Lula) es el mal menor".

Sarah DiLorenzo

AP

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