El Mundo

Un WhatsApp evidencia la crisisinterna del gobierno de Bolsonaro

El mismo mandatario dio a conocer el texto, lapidario con su pobre gestión. "El presidente hasta ahora no ha hecho nada, solo ha fracasado"

Sábado 18 de Mayo de 2019

El presidente Jair Bolsonaro distribuyó en varios grupos de WhatsApp un texto de "autor desconocido" que trata de las dificultades a las que se enfrenta para gobernar. El texto dice que el presidente está bajo la presión de todas las corporaciones, en todos los poderes y afirma que el país "es disfuncional", no por culpa de Bolsonaro, sino que "hasta ahora (el presidente) no ha hecho nada, no ha aprobado nada, sólo lo ha intentado y ha fracasado". Resulta singular que el propio presidente transmita en las redes semejante mensaje. El hecho tiene como trasfondo el avance judicial contra el hijo con más peso político de Bolsonaro, Flavio, senador federal e imputado por un caso de lavado de dinero esta semana. Pero sobre todo la causa de este clima de malestar es la falta de gestión y confianza en la presidencia de Bolsonaro y las continuas peleas entre sus ministros y dentro del bloque de aliados.

Consultado por el diario Estado de Sao Paulo para comentar el mensaje, el presidente respondió a través del portavoz: "He estado poniendo todo mi esfuerzo para gobernar Brasil. Desafortunadamente, los desafíos son innumerables y el cambio en la forma de gobernar no complace a aquellos grupos que en el pasado se beneficiaron de relaciones poco republicanas. Quiero contar con la sociedad para que juntos inviertan esta situación y vuelvan a poner al país en la senda de un futuro prometedor. Que Dios nos ayude".

Al compartir el texto, el presidente escribió: "Un texto que es al menos interesante. Para aquellos que se preocupan por anticipar los hechos, su lectura es obligatoria. En Juiz de Fora (población donde durante la campaña del año pasado sufrió un atentado que le dejó graves lesiones abdominales) tuve un presentimiento y advertí a mis guardias de seguridad: Esta es la última vez que me expondré a la gente. El sistema me matará. Con el texto de abajo, cada uno de ustedes puede sacar sus propias conclusiones".

Los interlocutores del presidente dicen que no saben cuántas personas recibieron el mensaje, pero informan de una solicitud del presidente para que cada uno replique el contenido. Bolsonaro, según uno de los interlocutores, ya ha comenzado a recibir respuestas, diciendo que "está diciendo la verdad más pura". Sin embargo, fuentes escuchadas por la prensa consideran que el colapso reproducido es "muy grave" y "preocupante".

Una de las fuentes incluso recordó que el presidente se está dejando llevar por las "teorías de conspiración" que dominan los discursos en su familia y que, al apoyar el texto, puede provocar lo que él llamó un tsunami la semana pasada y advirtió que se avecinaba. El Presidente Jair Bolsonaro desembarcó esta mañana de un viaje a Dallas, Estados Unidos, donde recibió un homenaje. Allí, en entrevistas, habló de su indignación por los ataques a sus hijos y dijo que, si quieren pegarle, irán tras él. Su hijo Flavio fue imputado por una fiscalía de Río de Janeiro esta semana, en un caso de compra de 19 inmuebles al parecer para revenderlos y lavar dinero.

Pero la cuestión de fondo es el clima de falta de acción del gobierno de Bolsonaro, quien asumió el 1º de enero con enormes expectativas y se ha quedado empantanado en continuas peleas con sus aliados en el Congreso y dentro del mismo gabinete, entre las alas militar y civil.

Un editorialista del Estado de Sao Paulo resumió bien la situación. "De la euforia a la frustración, la economía se dirige a un año nuevo perdido", se titula la columna de Alexandre Calais. Recuerda que las proyecciones de crecimiento de la economía empezaron el año por encima del 2,5 por ciento, pero luego cayeron por debajo del 1 por ciento, "con el gobierno sumido en la polémica y el desorden político". El deterioro de las expectativas creadas por Bolsonaro en los mercados fue rápido. En enero, los analistas que sigue el Banco Central imaginaban que el país crecería un 2,5 por ciento este año. Bajaron rápidamente a 1,5 por ciento y ahora nadie ve más de 1 por ciento. "En otras palabras, otro año de estancamiento", lamenta Calais.

Aunque no hay una única explicación, es evidente que la desarticulación política del gobierno es uno de los principales factores. El presidente Jair Bolsonaro utiliza la hostilidad como método político, "convirtiendo importantes debates en peleas callejeras". Se esperaba una tramitación más rápida de la reforma de la Seguridad Social, señalada como un factor esencial para la recuperación de la confianza en la economía y desbloquear las inversiones. Con todas las peleas entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, sin embargo, esta velocidad no llegó y nadie es optimista sobre su trámite. Los jefes de ambas cámaras legislativas han declarado que llevarán adelante la reforma previsional más allá de lo que haga o deje de hacer Bolsonaro.

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