El Mundo

Un tribunal dejó a Lula un poco más cerca de la cárcel y la inhabilitación

La cámara de apelaciones de Porto Alegre rechazó todos los recursos de la defensa contra su fallo a más de 12 años de prisión por corrupción y lavado

Martes 27 de Marzo de 2018

Un tribunal de apelación brasileño denegó los recursos presentados por el ex presidente Lula contra una condena a más de doce años de cárcel, comprometiendo sus chances, tanto de volver al poder como de seguir en libertad.

La jurisprudencia brasileña autoriza a encarcelar a los acusados que hayan agotado las apelaciones en segunda instancia, como ocurrió ayer con el reo Luiz Inácio Lula da Silva, de 72 años, presidente de Brasil entre 2003 y 2010.

Pero el Supremo Tribunal Federal (STF, la corte suprema que entiende en asuntos constitucionales) le garantizó la semana pasada que no sería detenido al menos hasta el 4 de abril, cuando el máximo tribunal reanude la discusión de un hábeas corpus preventivo que podría permitirle mantener su libertad hasta que finalicen los recursos ante todas las instancias judiciales. Un camino que puede tardar años en recorrerse y que empieza con el Supremo Tribunal de Justicia (STJ, la tercera instancia) y puede llevarlo de vuelta ante el propio STF.

Los abogados del ex presidente denunciaron una "condena ilegal" y no se mostraron satisfechos con las explicaciones del tribunal de apelaciones. Dijeron que "no se agotaron los recursos" de segunda instancia y señalaron que podrían cuestionar el fallo dentro de la misma corte de apelaciones (TRF4 de Porto Alegre), una tentativa rara vez admitida.

Tras el fallo del TRF4, Lula también estaría impedido de presentarse como candidato según la ley electoral brasileña, en momentos en que lidera los sondeos para las presidenciales de octubre.Es este el principal peligro inmediato que enfrenta el caudillo paulista.

Lula fue condenado el año pasado a 9 años y medio de cárcel por el juez federal de primera instancia Sergio Moro, como beneficiario de un departamento de lujo de la constructora OAS, a cambio de su influencia para obtener contratos en la estatal Petrobras. Esa sentencia fue confirmada en enero y la pena elevada a 12 años y un mes de cárcel por el TRF4, la cámara de apelaciones de Porto Alegre.

El caso se enmarca en el escándalo de sobornos a políticos revelado por la operación Lava Jato, la mayor investigación de corrupción en Brasil y la región y que implicó a políticos de casi todos los partidos, arrastró a grandes constructoras como Odebrecht y se extendió por una docena de países entre América latina, Estados Unidos, Europa y Africa.

Además, Lula enfrenta otros seis procesos judiciales. En todos se declara "inocente" y los atribuye a una presunta conspiración de las "élites" para impedirle volver al poder.

El dictamen negativo de ayer es en respuesta a los recursos presentados ante el TRF-4, en el que objetan supuestos vicios de omisión, confusión y errores en la sentencia, a la vez que presentaron también recursos de hábeas corpus preventivos ante el Superior Tribunal de Justicia (STJ) y el STF. Con el pedido ante el STJ negado el mes pasado y ahora también rechazados los recursos ante el propio TRF-4, la única carta que le queda a Lula para evitar la prisión es que el STF acepte la próxima semana el hábeas corpus preventivo.

Efecto dominó

Por esto, la decisión del STF del 4 de abril es aguardada con ansiedad por Lula y su entorno. Si es aceptado el hábeas corpus para Lula, se podría abrir la puerta a decenas de pedidos similares por parte de otros condenados en segunda instancia para salir de la cárcel y aliviar a numerosas "personalidades" que están en la mira de las investigaciones, como el presidente Michel Temer y varios de sus principales colaboradores. De manera que la estrategia defensiva de Lula puede terminar favoreciendo a su archienemigo Temer.

Lula se halla actualmente en una gira proselitista por el sur del país marcada por incidentes provocados por sus numerosos adversarios. En sus diversos actos políticos de ayer, reiteró la afirmación de que los cargos en su contra fueron "fabricados" para impedirle su regreso a la presidencia. "No respeto la decisión (de la cámara de apelaciones) porque si respeto una decisión que es mentira, cuando mi bisnieta sea grande, se avergonzará de que su abuelo fue un cobarde que no tuvo agallas para pelear", declaró ante una multitud en las cataratas del Iguazú, en el estado de Paraná. Durante un acto previo en la localidad de Francisco Beltrao, algunos manifestantes lanzaron huevos contra la multitud, como lo han hecho en otras escalas de la gira.

La ex presidenta Dilma Rousseff, heredera política de Lula, destituida en 2016 en favor de su vicepresidente Temer, expresó en una rueda de prensa en Rio de Janeiro su temor de que durante la campaña se produzca un "baño de violencia" contra el PT.

En Curitiba

La gira concluirá el miércoles en Curitiba, la ciudad donde tiene su tribunal el juez Moro. Curitiba, apodada "la capital de la Operación Lava Lato" será seguramente escenario de episodios de alta tensión. Grupos contrarios a Lula y el PT ya llamaron a concentrarse allí.

Las mismas razones que lo acercan de la cárcel alejan a Lula de las elecciones: la ley de "ficha limpia" —promulgada en 2010, bajo la presidencia del propio Lula— prohíbe a condenados con sentencia firme de segundo grado presentarse a cargos electivos.

Pero la última palabra al respecto la tendrá nuevamente el Tribunal Superior Electoral, el TSF, que analizará las candidaturas entre julio y agosto.


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