Viernes 28 de Agosto de 2009
Riad- Un príncipe de Arabia Saudita que dirige la lucha contra el extremismo logró escapar con vida de un atentado suicida de Al Qaeda, en el primer intento de asesinato contra un miembro de la familia real desde que el país declaró la guerra a la red fundamentalista, en 2001, informó hoy la prensa oficial.
El príncipe Mohammed bin Nayef, viceministro del Interior, sufrió sólo heridas superficiales luego de que un atacante suicida se le acercó y detonó sus explosivos ayer en la ciudad de Yedda, sobre el mar Rojo, informó la agencia de noticias oficial saudita SPA, que a su vez citó un comunicado del Palacio Real.
La rama saudita de Al Qaeda reivindicó el ataque rápidamente por medio de un comunicado subido anoche a un sitio de Internet islamista, informó la agencia de noticias DPA.
El atacante fue la única víctima mortal en el ataque, cometido cuando el príncipe Mohamed se reunía con algunas personas tras el final del ayuno por el mes sagrado islámico de Ramadán, según SPA.
El Palacio dijo que el atacante era un “terrorista” buscado que logró acercarse al príncipe con el pretexto de que quería entregarse a la Justicia y detonó una bomba cuando era registrado.
En declaraciones difundidas por la televisión estatal, el príncipe -uno de los máximos responsable de la seguridad del reino- dijo que el ataque sólo aumentaba su determinación de seguir adelante con la lucha contra el extremismo.
El príncipe habló desde el hospital al ser visitado por el rey Abdullah. El viceministro se mostró tranquilo, y la única señal física del ataque era un vendaje en el dedo mayor de la mano izquierda.
El príncipe Mohammed es el hijo del ministro del Interior, príncipe Nayef bin Abdul Aziz, quien ocupa aquel cargo desde 1975. Mohammed es viceministro encargado de asuntos de seguridad.
Se trató del ataque de Al Qaeda de más alto perfil contra el gobierno desde que militantes detonaron un coche bomba en el Ministerio del Interior, en Riad, en 2004.
También fue el primer intento de asesinato de un miembro de la familia real desde 2001, cuando el reino inició un combate sin cuartel contra Al Qaeda.
La red cometió una ola de ataques en 2003 contra objetivos occidentales e instalaciones petroleras que dejó más de 150 sauditas y extranjeros muertos.
El gobierno de Arabia Saudita -país natal del jefe de Al Qaeda, Osama Ben Laden y de 15 de los 19 autores de los atentados con aviones del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos- respondió asesinando a decenas de miembros del grupo y arrestando a cientos. (Télam)